30 enero, 2010

LoOkInG fOr PaRaDiSe 3

capitulo III
una triste realidad

- Te dije que no vinieras hacia esta zona - le gritaba un yuya de verdad muy enfadado a yuto quien se aferraba fuertemente a las rocas para no ser tragado por las olas salvajes.
- ¡Perdona!- gruño yuto – no entre a la clase de cómo sobrevivir a cuando tu avión se estrella – grito yuto, en la voz se notaba un dejo de sarcasmo y enojo.

- Si serás baka- grito yuya ayudándole a al menor a salir de aquel aprieto

Al principio yuto no quería aceptar la ayuda pero el agua empezaba a subir y ya le llegaba hasta la cintura, asi que no tuvo mas remedio que tomar la mano que yuya le estaba ofreciendo.

- Y para la próxima se mas obediente – yuto sintió como si le callera un balde a de agua mucho mas fría que la del mar , se soltó del agarre de yuya y comenzó a caminar por entre las rocas buscando un lugar donde poder descansar y reflexionar sobre lo que había ocurrido, pero parecía que no iba a poder hacerlo, cerca de la playa se encontraba un bulto enorme, yuto se acerco con cuidado cerciorándose de que su vista no le engañaba cuando tenia a escasos metros lo que parecía ser parte del avión.

- ¡yuya !- grito el menor buscando índicos de vida dentro del cascaron, pero sus esperanzas se desplomaron.

- No hay nadie – pregunto yuya acercándose presuroso.

- No- contesto yuto dejándose caer sobre la arena, esto de verdad es horrible como es que terminamos en esta situación, como es posible que esto este pasando, donde están los demás, dime –

- No lo se – contesto yuya cabizbajo deben de estar cerca

- ¿Cerca?... ¿de donde?- grito yuto – dime cuantas islas puede haber cerca de aquí o que tan grande puede ser esta como para que los demás no estén aquí.

- Que estas insinuando- pregunto takaki

- Y si los demás no sobrevivieron –

- No digas eso-

- No decir que, eso puede ser una realidad, y si somos los únicos sobrevivientes-

- ¡me niego!- grito yuya tapándose los oídos – no puedo creer que pienses que tus amigos están….. están…- esa palabra no podía salir de la boca de yuya, de verdad que le era difícil pensar y creer que sus amigos hubieran sucumbido en aquella tragedia, no era aceptable que pensara asi.

- Deja de decir estupideces - Gruño el mayor parándose frente a yuto con una postura autoritaria y tomándolo por la ropa

- No pretendas ser el que manda en estos momentos, no quiero seguir tus ordenes-

- Tu que crees que esta pasando, estamos varados en quien sabe donde y tu con actitudes rebeldes- yuto no contesto nada solo se alejo de yuya y se quedo contemplando el cielo estrellado, no quería aceptar que estaba aterrado, que el miedo lo invadía a cada segundo, ni el podía soportar la idea de que sus amigos hubieran muerto, comenzó a sollozar débilmente pero cuando sintió los brazos de yuya a su alrededor no pudo contener mas ese sentimiento y comenzó a llorar descontroladamente aferrándose al cuerpo de su amigo, tenerlo cerca calmaba en cierta forma su soledad y sufrimiento, siguió abrazándolo hasta que escucho como yuya también comenzaba a llorar.

- Prométeme que saldremos de esta- dijo yuto sollozando.

- Lo prometo –

*****************************.

- Chinen- gritaba con desesperación Daiki todavía sobre la balsa buscando en aquel mar indicios de que su amigo estuviera bien.

- ¡¡¡CHINEN!!!- volvió a gritar con todas sus fuerzas a tal grado de quedar afónico, habían chocado contra unas rocas y el resultado había sido que Yuri había caído al mar siendo tragado por las olas.

- Demonios chinen, contéstame- Daiki no podía créelo no había protegido a su amigo y ahora era un cargo de conciencia terrible, busco entre sus cosa una lámpara, de tan nervioso que estaba que no podía encenderla cuando por fin lo logro dirigió su luz hacia aquellas aguas obscuras, no se distinguía nada, la luz bailaba sobre la superficie brillando con intensidad.

A lo lejos escucho lo que para el parecía un susurro, agudizo su oído y pudo escuchar su nombre, dirigió la luz hacia aquel lugar y ahí sobre las olas estaba chinen, su corazón salto de la felicidad, como pudo dirigió la balsa hacia él y lo saco de aquel mar helado.

- Me preocupe mucho, creí que te había perdido- Daiki dio un abrazo a chinen quien solo se dejo llevar por aquella cálida sensación y poco a poco le correspondio al abrazo.

- De verdad te preocupaste por mi?- pregunto Yuri, mirándolo con emoción.

- Claro que me preocupe, ya que eres pequeño e indefenso-

Yuri se separo de Daiki, empujándolo hacia un extremo de la balsa.

- Eso crees que soy?, un niño pequeño que no puede valerse por si mismo – Daiki no entendía que estaba pasando.

- Seré pequeño de estatura, pero eso no significa que debas verme con un niño, no lo soy- chinen se giro para quedar de espaldas y se recostó, no dijo nada mas.

Daiki no entendía porque ahora su amigo se comportaba así, pero decidió dejarlo, tal vez fuera la emoción de estar varados en medio de la nada, lo que hacia que su amigo se comportara de esa manera.

************************.

Ryutaro abrió los ojos, el calor sobre su rostro era insoportable, al principio no sabia en donde estaba pero poco a poco las escenas de todo lo sucedido bombardearon su memoria.

Se giro a su costado keito no estaba, se levanto de un brinco y busco en todas las direcciones.

- Keito- gritaba con desesperación corriendo lo mas que le permitía la arena, pero sobre la playa no estaba, por primera vez miro el lugar a donde el naufragio los había llevado era una masa de tierra grande la playa podía vérsele perder en el horizonte y un escalofrió recorrió su espalda al mirar hacia aquel tupido follaje, verdes de distintas tonalidades se asomaban por todos lados, sonidos indescriptibles llegaban a sus oídos sin poder distinguir siquiera uno, camino con paso lento y se quedo en la zona limite de la playa con aquella selva, cuando estuvo apunto de ingresar un pie escucho un revoloteo en las olas, se giro pensando que podía ser keito, pero cual fue su sorpresa cuando vio que sentado en la playa y, con la balsa en mano estaba yabu con la mirada perdida en el horizonte.

Corrió hacia el y abalanzándosele le proporciono un abrazo, pero yabu no respondió, ni siquiera pareció haberse dado cuenta de la presencia del otro.

- yabu? – lo llamo varias veces Ryutaro pero no lograba que le hiciera caso, busco hacia el horizonte a su acompañante pues supuestamente saltarían de dos, pero no hallaba a ese alguien, y lo pero se apodero de sus pensamientos.

- YABU? – grito con todas sus fuerza y logro captar un poco esa atención. – donde esta tu compañero – yabu no contesto.

- Quien salto contigo- pero seguía sin contestar

- Inoo y Daiki saltaron juntos- pregunto el menor, yabu negó – inoo y Ryosuke- la respuesta fue afirmativa

- Chinen y yuto- negó nuevamente – chinen y yuya- movió la cabeza negando, chinen y Daiki- afirmativo

- Yuto y Hikaru- yabu cerro los ojos y negó- Ryutaro comprendió todo, pero quería estar totalmente seguro, - yuya y yuto saltaron juntos,- yabu asintió- lo que significa que Hikaru salto contigo- el mayor aferro la arena con sus manos cerro nuevamente los ojos y lagrimas se deslizaron por ellos.

- Donde esta Hikaru?- pregunto sintiendo en su garganta un dolor, lo que decimos un nudo en la garganta, pero yabu seguía sin decir nada.

- ¡¡¡¿DONDE ESTA HIKARU?!!!- grito Ryutaro zarandeando a yabu con todas sus fuerzas, ¡donde esta!- al no tener una respuesta morimoto se imagino lo peor, se levanto y comenzó a caminar intentando que su enojo, frustración, miedo y tristeza se fueran.

- No quiso saltar del avión- dijo por fin yabu, Ryutaro detuvo su andar, y lo mito con los ojos desmesuradamente abiertos.

- ¿que?, como que no quiso saltar?- sus ojos se llenaron por completo de lagrimas, sintió un vacio en el corazón como si hubieran arrancado un trozo de el, no podía soportar estar ahí, se dio la vuelta para correr y choco contra keito. Alzo la mirada y se encontró con esos ojos que lo llenaban de paz-

- Que pasa?- pregunto keito viendo aquellas caras de dolor.

- Hikaru – sollozo Ryutaro y abrazando el cuerpo de keito rompió a llorar-

- Que pasa con Hikaru- pregunto a yabu pero no contesto –

- Hikaru…….- dijo el menor entre sollozos – Hikaru esta muerto-

Keito palideció y la poca fuerza que había adquirido durante la noche lo abandono por completo, su cuerpo se venció como un muñeco de trapo, Ryutaro lo sujeto con fuerza, pero no logro mantenerse en pie y ambos se desplomaron.

- ¡¡YABU!!- grito el menor suplicando por ayuda - ¡¡YABUU!!- pero el mayor se entrego a un mundo en donde Hikaru seguía con él.

28 enero, 2010

revistas 2010 03

mi blog anda fallando me tarde las horas y dias en subir los scan, no queria mi conpu se puso en huelga jeje, pero aqui estan tarde pero seguro. se ven tan lindos, todo tipo de vestuario les sienta muy bien. bueno les dejo las descargas.

ámame 3


en este capitulo creo que me pase de perve, asi que si no quieres pervertirte jajaja no lo leas

capitulo III

La noche parece larga y mucho más fría que otras, miro a través de la ventana sin lograr comprender mi propio comportamiento, la gente a comenzado a retirarse y lo único que viene a mi mente es que los corriste debido a tu mal humor, pero el coche de sho sigue parqueado afuera del edificio, me imagino lo peor, pienso que en estos momentos debes de estar disfrutando su compañía, pero la sorpresa me invade cuando sho sale del edificio y sin mas se va en su auto, que paso? Porque se fue?, eras las preguntas que se cruzaban por mi mente.

Escuche pasos que se acercaban a mi cuartó, me lance sobre la cama cubriéndome de inmediato, la sombra se detuvo frente a la puerta y podía notar que estaba indeciso de si entra o no, por lo que deduje que no era inoo pues él hubiera entrado sin miramientos, aquel sujeto por lo visto desistió de la idea y se alejo.

Me quede recostado contemplando el empapelado del techo y el sueño comenzó a vencer mis ojos, según yo solo los había cerrado un momento para cuando los abrí había alguien a mi lado, inoo estaba junto a mi aferrado a mi cuerpo como un niño pequeño, me sorprendió verlo así, tan indefenso , pero la duda se apodero de mi- “que hacia en mi habitación”, no me sorprendía el hecho de que estuviera dentro sino que no estaba haciendo lo que siempre acostumbra, hacerme suyo puesto que solo para eso entra y ahora no lo hacia.

Deje aun lado esos pensamientos y me quede disfrutando de ese inoo indefenso, comencé a acariciarle el rostro olvidando por completo lo que me había hecho hace unas horas. Te despertaste de inmediato y como resorte saltaste de la cama, me quede sorprendido de tu agilidad para levantarte, te me quedaste viendo un poco avergonzado, pero como era tu costumbre no me diste ninguna explicación del porque estabas conmigo.

- Despachaste a tu invitado de honor- te pregunte con sarcasmo, pero en esa pregunta iba también mi deseo de saber si había pasado algo entre ustedes.

- Lo saque a patadas, pues no soporto que tomen lo que no les pertenece- te miro incrédulo y me llevo las manos a la boca instintivamente, recordando ese pequeño rose de labios, no fue nada desagradable.

Levanto la vista y ya estabas enfrente de mí, te miro asustado pues tu cara refleja odio, me empujas sobre la cama aprisionando mis muñecas con tanta fuerza que dejas marcados tus dedos sobre mi piel.

- Me lastimas- te digo intentando y esperando que me sueltes.

- Así que disfrutaste de su beso – te miro sin poder decir nada – así que sus besos son mejores que los míos- y sin mas te apoderas de mis labios, abres tu boca lo mas que puedes, literalmente intentas comerme con tus besos, introduces tu lengua hasta el fondo de mi garganta y yo no hago mas que intentar no ahogarme por tus besos.

- Dime, son mejores que los míos- tu respiración al igual que la mía están muy agitadas, aquel beso había subido mi ritmo cardiaco y mi pecho sube y baja a un ritmo desigual.

Pero no dejas que diga una sola palabra porque te abalanzas de nueva cuenta sobre de mi, te encimas en mi cuerpo besando, mordiendo y chupando mis labios como si de un dulce se tratasen, saboreo el elixir de tu boca que se derrama por la comisura de mis labios y te vuelvo a besar intentando corresponder de la misma manera, tus besos se dirigen hacia mi cuello y repites la misma acción incluyendo algunos chupetones dejados detrás de mi babilla.

No puodia dejar de suspirar a cada rose de tus labios, me despojas de la playera y sigues tu camino de besos hasta llegar a mi pezón ahí te detienes y comienzas a jugar con el, primero colocas tus labios sobre de el y luego succionas como si fueras un bebe, es una sensación de verdad excitante, tu lengua húmeda delinea el contorno de mi pezón y lo muerdes jalándolo por unos segundos, tengo que aférrame a algo pues siento que es la única forma de no gritar.

Mi respiración se vuelve mas agitada, ahora entran a juego tus manos, mientras regresas a mis labios tus manos comienzan a rozar mi piel con tanta pasión que creo morir mucho antes de que me tomes, de verdad que sabes como llevar a alguien al clímax, comienzas a desabotonar el pantalón para luego sacarlo, haces lo mismo con tu ropa quedando igual que yo, solo en boxers
Te colocas en cuclillas y me posicionas sobre tus piernas, besando mi torso mientras que tus manos siguen el camino de mi columna hasta llegar a mis glúteos, los aprisionas como si de dos frutas maduras se tratasen y entierras tus uñas cerca de mi entrada.

- Uhmmm, inoo- gimo lo mas fuerte que puedo pues siento que si no lo hago mi pecho explotaría en cualquier momento.

te abrasas a mi cintura al escucharme y buscas con tu boca mi ombligo, cuando lo encuentras insertas tu lengua como si de una espada se tratase, la mueves dentro y siento hormigueos por todo el cuerpo, siento como mi miembro se tensa y parece que eso te satisface me acuestas nuevamente y tus labios llega por fin a el centro de mi pasión, pero el bóxer te estorba metes las manos dentro y comienzas a bajarlo al tiempo que tocas mis muslos luego mis piernas y luego lo sacas por completo, inicias lento bajas de mi ombligo trazando una ruta con tu lengua y cuando llegas a mi miembro metiendolo a tu boca saboreando cada centímetro de el, mis piernas tiemblan de la emoción, el momento por fin se acerco, por fin te sentiré dentro.

Con tus manos tomas mi miembro y comienzas a jugar con el, lo masajeas de una forma que mi excitación sube cada vez mas. Mis gemidos se escuchan hasta el pasillo pero eso no me importa, solo me interesas tú, este momento, esta sensación y este placer que recorre todo mi cuerpo.
Tu boca húmeda nuevamente aprisiona mi hombría tu lengua chupa toda su extensión, disfrutas de el como si estuvieras saboreando un helado, lo lames y en la punta me proporcionas un mordisco, me duele pero a la vez disfruto esos arranques sádicos que tienes sobre mi, por inercia mi cuerpo se levanta arqueando mi espalda, me llevo las manos a la boca al sentir como ahora tu mano comienza a friccionar mi miembro, sube y baja aun compas pausado, cierras mas el espacio de tu mano y la fricción es tal que mi cuerpo se baña de un sudor frio, deslizas uno de tus dedos por mis glúteos hasta mi entrada, abro mas las piernas, e ingresas ese dedo juguetón , lo mueves de forma circular para dilatar mi entrada e ingresas un segundo, los retiras y te posicionas, con tus manos abres ligeramente mis gluteos para que entres sin ningún problema, tu miembro se acoplan perfectamente con mi interior que al primer movimiento siento como si me lo desgarraras.

Comienzas despacio haciendo un vaivén circular, mis piernas quedan sobre tus caderas y acercándote a mis labios los besas tiernamente, este es el inoo que conocí en un principio, este es el inoo de quien me enamore, salgo de mi monologo personal cuando tus embestidas comienzan a ser mas fuertes, siento como entras hasta el fondo pones una mano cerca de mi cabeza deteniendo tu peso y con la otra mano cargas mis caderas , las embestidas son mucho mas lujuriosas, entras por completo en mi, tocas y rosas cada parte de mi interior, es una sensación segadora y placentera, ya que estas cerca de mis labios los aprisionas nuevamente , la mano que sujeta mis caderas juega con mis glúteos estrujándolos con fuerza.

Es una mezcla de sensaciones siento que en cualquier momento derramare mi esencia sobre tu cuerpo, sigues con las embestidas, me jalas por las caderas y levantas mi cuerpo, quedo abrazo a tu cuello, las embestidas se tornan mas intensas, mi miembro rosa con tu vientre haciendo que mi excitación crezca mas.

-INOO, INOO- grito tu nombre entre gemidos- ahh…ahhh te amo- lo digo susurrándotelo en el oído, siento como tu liquido se derrama en mi interior como un fuego abrazador pero tu sigues con las embestidas, ahora tu miembro se desliza mucho mas fácil y puedes llegar a zonas mucho mas placenteras, dos escotadas mas y siento algo caliente recorrer mi miembro expulsándolo como vomito sobre nuestros cuerpos, me dejo caer sobre la cama y tu te sales de mi interior sin decir nada, es típico de ti, pero esta vez no me siento molesto hay algo, algo de esta vez que la hace diferentes a muchas noches, eras diferente no solo veniste a mi por placer si no por un poco de amor.

Sonrió al descubrir ese pequeño detalle y te miro con mucha dulzura, pero tu mirada se ha vuelto nuevamente fría y sales del cuarto sin decir nada, salgo detrás de ti sin importarme en las condiciones que me econtraba, solo necesitaba escuchar algo de tus labios para que esta noche fuera la mejor de mi vida.

Corrí por el pasillo y te di alcance, te jale por el brazo haciendo que giraras para verme.

- Solo quiero saber una cosa- te pregunto mirándote directo a los ojos- lo sentiste?-

- Sentir que? – me preguntas incrédulo

- El amor- sueltas una carcajada escandalosa y siento mi corazón oprimirse.

- Cual amor?- me respondes con malicia en la voz

- Eso no es amor, solo sexo de ocasión, no te metas ideas locas en la cabeza – me lo dices golpeando con tu dedo índice mi sien, una lagrima rueda por mi mejilla, pero no estoy dispuesto a demostarte mi dolor.

- tienes razón de vez en cuando hay que cambiar la forma de hacerlo y tal vez también la persona- me giro sobre mis talones y camino en dirección a mi habitación - "esta te la haría pagar con sangre"- pense mientras cerraba con furia la puerta - me las cobraría haciendo lo que mas detestas.

-me entregaria a otro-

27 enero, 2010

secuestrado por ti 3

ultimamente la inspiracion me a abandonado, no se me ocurre nada bueno, perdon si los capitulos estan muy sonsos pero en serio que se me seco el cerebro.
capitulo III
Yamada se acerco lentamente a yuto, lo examino detenidamente mientras lo rodeaba, Nakajima estaba atado de pies y manos tenía cubiertos los ojos así que el mayor solo se podía guiarse por el sonido.

- Quien anda ahí- pregunto yuto moviendo la cabeza de un lado a otro buscando el origen de aquello.

- Shhhh- susurro tapándole la boca - Cállate que te van a oír-

- Que quieres- grito yuto intentando soltarse los amarres

- He venido a salvarte – contesto el menor soltando la soga que aprisionaba los pies de yuto y lo levanto despacio para poder quitarle la soga de las manos

- Gracias – contesto impacientándose por tener las manos libres

- De na…..- Yamada no pudo terminar la oración, su cuerpo había sido vuelto boca abajo, sintió como algo pesado golpeaba con fuerza su estomago segándolo por el dolor, camino a tientas buscando algo con que golpear a quien fuera el responsable, pero fue arrastrado por el suelo ,intentaba aferrarse a algo pero era imposible, se giro y con la poca visibilidad que tenia le propino una patada a su agresor, haciendo que este retrocediera unos pasos, ryo aprovecho para levantarse e intentar sacar a yuto de ahí

- Que pasa- grito yuto forcejeando con los amarres, la cuerda esta floja pues Yamada ya casi lo había liberado, dio unos movimientos mas y sus manos quedaron libres, de inmediato se quito la venda de los ojos pero le costaba ver con claridad, estar tantos días en la obscuridad nublaban su vista.

- Maldito mocoso- grito el agresor

Yamada corrió hacia yuto – estas bien- grito al tiempo que lo jalaba del brazo, salgamos de aquí. Yuto no se hizo esperar y subió las escaleras detrás de Yamada, cuando estaban a punto de llegar hayate ya los esperaba en la puerta, de una patada los tiro escaleras a bajo, ambos se levantaron presurosos ignorando por completo el dolor.

- Déjalo en paz- grito Ryosuke al ver como hayate bajaba por las escaleras interponiéndose entre el y yuto-

- Quítate o no respondo-

- Eres un maldito cobarde- grito Yamada fuera de si, como pudiste

Yuto no entendía bien que estaba pasando, pero le importaba poco solo quería salir de aquel horrendo lugar. Hayate camino hacia ellos, pero ryo le dio alcance intento golpearlo pero sus esfuerzos eran inútiles, el mayor sabia defenderse muy bien y quien termino golpeado fue Yamada, yuto corrió en su ayuda pero el otro que se encontraba dentro del cuarto lo freno estrellándolo contra la pared, era un dolor inimaginable sentía como si su hombro fuera a salirse de su lugar si continuaba apretándolo de esa forma.

Escucho un golpe seco y supuso que habían vuelto a golpear al chico que lo había ayudado.
- Souta- dijo sorprendido el menor al mirar enfrente de él a su hermano.

- Este no fue el trato – contesto con tono enérgico y muy serio, nunca lo había escuchado hablar así.

- El se lo busco, por meter las narices donde no lo llaman-

- Sabíamos que esto tarde o temprano pasaría, pero no tenias que golpearlo así-
- No te vengas a quejar como vieja, que no estoy de humor.

Yuto dejo de moverse, no estaba entendiendo del todo, eso quería decir que el joven era cómplice o su mente le estaba jugando una mala pasada.

- Lo único que queda es que se nos una- contesto hayate parándose frente de el.
- Primero muerto antes que participar en algo tan asqueroso – Yamada acerco su rostro al del mayor y le escupió intentando descargar ahí todo el coraje que estaba sintiendo, el otro no hizo ningún gesto solo se limpio la cara y se limito a observarlo un largo tiempo-

- No tienes opción- grillo el mayor con un destello de malicia en su rostro que infundía temor.

- No puedes obligarme, cuando salga de aquí te denunciare o si lo prefieres puedes matarme, la verdad ya no me importa-

- ¡¡ NO!!- grito souta- estas loco, como puedes decir eso-

- Ya no hay nada que me importe en este mundo, la única persona en quien confiaba me a traicionado- Yamada le dirigió una mirada fría y llena de dolor y en cierta forma odio.

- Mira que tienes razón, si la única forma para que no hables es matándote pues que mas puedo hacer – hayate saco de entre sus ropas una pistola y le apunto directo a la cabeza.
Yuto escuchaba la discusión en silencio, se le hacia increíble lo que estaba pasando, intento girarse para ver al joven pero su agresor se lo impidió, pego mas su cara contra la fría pared.
Yamada cerró los ojos esperando lo inevitable, casi podía sentir el dolor de ser atravesado por el metal, y en un instante escucho la detonación, su cuerpo brinco pero en ningún momento sintió ser atravesado, escucho un golpe seguido de un quejido y de inmediato abrió los ojos.

Souta permanecía en cuclillas con una mano sobre el suelo y la otra en su pierna, el liquido viscoso que brotaba sin parar de su pierna era indicio de que el había recibido el disparo.

- Maldito porque lo hiciste- grito yamada- tomo de la mesa mas cercana un candelabro y se lanzo con todas sus fuerzas, este lo esquivo tan fácil que solo dio un paso hacia atrás, Yamada se quedo con todo el coraje y se lanzo a golpearlo, lanzaba puños y patadas por todos lados, quería hacerle daño mucho daño, pero su fuerza la estaba perdiendo esta muy cansado para seguir con aquel ritmo, hayate se dio cuenta y de un golpe sonoro derribo, Yamada callo de espalda golpeando su cabeza contra el suelo.

Hayate se alejo dejando al menor en el suelo, dirigió una mirada a su compinche y este soltó a yuto empujándolo hacia el futon, se acerco a souta y lo levanto con brusquedad, el seguía intentando parar con sus manos la hemorragia pero era inútil aquel hombre lo saco del lugar mientras que souta se acerco a Yamada y posicionando casi encima de el le susurro-

- No se te ocurra decir una palabra sobre este asunto porque si no, tu querido hermano sufrirá las consecuencias- y sin mas salió del lugar no sin antes volver a amarrar a yuto.

Yamada se quedo en el mismo sitio, miraba hacia el techo sin mirar nada en especifico, quería levantarse rápido ir tras de aquel maldito y molerlo a golpes, pero eso solo quedaba en ideas pues no tenia ni las fuerzas para ponerse de pie, se giro intentando levantarse pero un dolor lacerante le recorrió la espalda y desistió de aquella idea.

- Tu eres el chico de las flores… verdad- pregunto yuto saliendo del silencio.

Yamada sintió encoger su corazón, no podía negar aquel hecho, tenia que decirle la verdad.
- Si- asintió

- Así que eres su cómplice- yuto lo miraba con recelo – y que.. supongo que ya no te iban pagar lo acordado por eso intentaste sacarme-

- No digas estupideces – contesto yamada levantándose, el dolor en la espalda era insoportable dio unos cuantos pasos y se detuvo sosteniéndose de la mesa - yo no sabia nada, no soy parte de este asqueroso trabajo - siguió caminando y se detuvo frente a yuto, su rostro mostraba pequeñas heridas y moretones de su labio escurría un hilito de sangre que se perdía por su cuello. – levántate- le dijo ayudándole aparearse, yuto acepto la ayuda y Yamada corto las cuerdas con un pedazo de vidrio – te puedes largar cuando quieres – bufo ryo por el dolor, nakajima se alejo subió las escaleras y se detuvo en el picaporte, miro a Yamada que se detenía con la silla para no terminar en el suelo.

- Que pasara con tu hermano-

- Ese….- Dijo Yamada entrecortado – ya no .. es tu asunto, solo termina de largarte - el mayor intento caminar pero su cuerpo ya no quería responder y se derrumbo sobre el futon arqueándose por el dolor, yuto no sabia porque, no entendía cual era la razón pero ese chico le producía un cierto sentimiento, no sabia que era pero no podía dejarle, asi que bajo corriendo las escaleras olvidándose que estaba a unos pasos de la libertad, corrió a socorrer a aquel joven, busco algunas ropas viejas y las despedazo haciendo pequeños vendajes y gasas para curarlo, busco agua y recargándolo sobre sus piernas comenzó a curar las heridas abiertas.

- Si serás idiota- profeso Yamada sin poder mantener los ojos abiertos – estabas a un paso de la libertad porque regresaste –

- No me pidas explicación, que ni yo mismo me entiendo. Solo se que no puedo dejarte asi – yuto le dedico una sonrisa cálida, Yamada sonrió débilmente-

- Realmente eres baka-

- Lo se –

Yamada cerro los ojos cayendo en un profundo sueño, yuto solo lo contemplaba mientras le pasaba la gasa por el rostro – tienes un rostro muy lindo- pensó el yuto –

- Que demonios crees que haces- grito hayate con ira en la voz y jalando a yuto lo estrello contra la pared –

Ryo golpeo contra la tela despertándose de inmediato, miro hacia arriba y pudo ver claramente ese rostro tan desagradable para el, intento levantarse pero su cuerpo se había entumecido, hayate lo miro fijamente y después le lanzo una mirada retadora a yuto, el cual no se inmuto y de igual forma lo miro. El mayor levanto a Yamada en sus brazos aun con la resistencia del otro camino hacia la salida y antes de salir le grito a yuto.

- No lo vuelvas a tocar o te juro que no vives para contarlo – yuto no supo que pensar, que cosa podría habérsele pasado a aquel sujeto como para que dijera eso, por un momento había perdido la noción del lugar en el que estaba, hasta que reacciono y sintiéndose el mas tonto de todo el mundo volvió a tomar su lugar en el futon.

- Que demonios me pasa, porque no escape cuando podía.. de verdad que soy un tonto –
De verdad que yuto estaba algo distraído, no se había dado cuenta de que estaba libre de pies y manos y podía buscar alguna salida, no fue sino hasta pasados quince minutos que le callo el veinte y se levanto buscando una salida.

26 enero, 2010

hitomi no screen

de verdad que ya quiero que salga el pv de nuestros nenes, me encanta como se ven todos, ese look les sienta muy bien, y no puedo dejar de admirar que todos estan creciendo muy rapido, por ejemplo inoo se ve wooo muy bien al igual que ryutaro.






25 enero, 2010

mas que una obsesión 7


comadre amis ya hay que ponernos a escribir de nuevo que se nos acaban los capis jojo,

capitulo VII

Sintió unas manos que lo sujetaban por la espalda, intento liberarse pero sus piernas no querían moverse, levanto la mirada y aunque no veía nada se sentía muy mareado. Nuevamente lo jalaron y callo en un lugar suave y cómodo, esas manos empezaban a recorrer su torso con mucha delicadeza, keito no sabia que estaba pasando alargo sus manos para intentar adivinar de quien se trataba pero el otro se lo impido, lo único que pudo reconocer era la camisa casi descubierta y la corbata semi desamarrada.

- Inoo- pensó el menor dejándose llevar por las sensaciones.

- Inoo eres tu- pregunto el menor pero fue callado por un beso

Ahora sentía aquellas manos correr debajo de su camisa y acariciarlo con mucho fervor, con su boca empezó a dar pequeñas mordidas por el cuello, keito se retorcía de placer, mientras el otro metía las manos dentro del pantalón tocándole la entrepierna muy cerca de su hombría. keito ahogo un gemido con la mano al sentir prisionero a su miembro entre aquellas poderosas manos.
Sintió como era despojado lentamente de su camisa al igual que de los pantalones, aun en la obscuridad y todavía mareado por el alcohol logro hacerle lo mismo. Ya ambos desnudos empezaron con las caricias más profundas y placenteras, el menor soltó un gemido al sentir aquella boca húmeda y caliente lamer su miembro, subía y baja sobre toda la extensión, apretaba y lamia, succionaba y mordía, keito se retorció de placer y dolor al sentir como el pedía permiso para entrar, abrió las piernas en señal de que podía seguir y el primer dedo fue ingresando poco a poco, des pues el segundo y al final un tercer dedo estaba dentro de el.


- Inoo- gimio el chico aferrándose a la colcha que tenia debajo- por dios hazlo de una vez –
Su espera no duro mucho y fue embestido de un golpe hasta el fondo, soltó un fuerte grito que bien pudo haberse escuchado afuera.


Los movimientos eran bruscos y muy lejos de ser excitantes, keito sentía mucho dolor, por cada embestida recibida.

- Inoo , detente, me haces daño- pero fue callado por un beso frio.

- No soy inoo- soltó una voz muy conocida y despreciable a la vez

- Yabu- dijo keito intentando mirarlo en la obscuridad- intento separarlo de su cuerpo pero cada vez se sentía peor la cabeza empezaba a dolerle y estaba perdiendo las fuerzas-

- Eres un maldito – dijo keito aferrándose nuevamente a las sabanas ya que yabu no dejaba de embestirlo.

- Imagínate que diría inoo si te ve de esta forma conmigo- la voz de yabu sonaba con mucha malicia.

- Ahhh, no ….. te …. Atreverías……- hablaba el menor pausado a causa de los movimientos bruscos y sintiendo terror de solo pensarlo.

Keito sentía que todo el lugar daba vueltas aunque estuviera obscuro.

- Que… demonios… me…. diste – gimio keito aferrándose a los hombros de yabu.

- Yo nada, solo un calmante muy poderoso-

Yabu se acerco para besar a keito pero este se resistió haciendo que se enfadara y comenzara a ser mucho más brusco.

- Detente – gritaba keito con las grimas en los ojos, sentía que su interior se desgarraba.
Dos embestidas más y yabu se corrió dentro de keito haciendo que este se encorvara de dolor sintiéndose miserable.


- No recordaba el buen amante que eres - dijo el mayor encimándose en keito y jugueteando con el mecho de cabello que se le había adherido al rostro por el sudor.
- Aléjate de mi- grito keito intentándoselo quitárselo de encima -Te odio , ahora de odio mas – las lagrimas empezaron a brotar se sentía mal había vuelto a caer en el juego de yabu , ya no podría mirar a la cara a inoo


Inoo siguió a Yuri hasta una habitación semi oscura, tan solo una lámpara alumbraba todo.
-¿Qué quieres hablar?- pregunto Inoo inspeccionando el lugar, se veía raro. Pero no recibió respuesta, Chinen se paro frente al joven y de un solo empujón lo acorralo en la pared, Kei con toda su fuerza trataba de separarse comenzando a forcejear con el menor, por lo que Yuri poso su mano en la entre pierna de Inoo haciendo que este se quedara quieto para luego besarlo. Un beso insignificante para Yuri, tan solo debía distraer a Inoo por un momento, ese era el pedido de Yabu.


Cuando Inoo sintió los labios de Chinen comenzó a forcejear otra vez y con mayor fuerza pudo separarse del menor.-¡Estas loco!- grito con furia saliendo de la habitación.

Chinen miro su reloj y sonrió saliendo del lugar.

Inoo regresando al lugar donde había dejado a Keito, no lo vio por lo que entro a la pista de baile en su búsqueda. Dio un par de vueltas pero no estaba.

-¿Por qué tan solito?- pregunto Yabu interponiéndose en su paso.

-No molestes estoy buscando a Keito- dijo tajantemente apartándose.

Pero fue detenido el otro chico tomándolo de la mano y acercándolo más al centro de la pista comenzando a bailar.-No te vayas, recuerda eres mi invitado especial- le susurro al oído mientras bailaban.

Inoo sintió un escalofrío al escucharlo y más aun al verlo bailar tan sensualmente, poco a poco se dejo llevar por la música y comenzó a bailar también. De pronto vio pasar a Yuri con dos chicas y recordó lo que había sucedido, salió de la pista para seguir buscando a Keito.

Yabu sonrió con malicia al ver a Chinen con las dos chicas dirigirse a la segunda planta del lugar, pero cuando se le escapo su presa no dudo en seguirlo.

-Espera yo sé donde esta- dijo cuando lo había alcanzado.

-¿Cómo que tu sabes? ¿Qué le has hecho?- pregunto con seriedad el joven Inoo.

-No se-respondió con indiferencia tomándolo de la mano para jalarlo y llevarlo a otro lugar.

A regañadientes Inoo siguió a Yabu a la segunda planta, entraron en un habitación a oscuras.

-No te preocupes por el pequeño-le susurró mientras lo abrazaba por detrás.-Él se sabe cuidar solo- susurró en el otro oído forzando el abrazo porque Inoo luchaba por separarse.

Con agilidad y fuerza logro tumbar al chico en una pequeña cama, tomando sus manos y posicionándola por encima de la cabeza de Inoo para que no se le escapara.

-¿Qué me pretendes hacer?-pregunto asustado en joven.

-Mmm..no se…te hare mío- dijo sonriendo maliciosamente acercándose a besarlo.

Kei trato por lo que más pudo en esquivar el beso pero no pudo, cuando Yabu trato de entrar en su boca, este lo dejo poco a poco comenzó a disfrutar de lo que le hacía.

Sin soltarlo el mayor dejo los labios de su presa para besar su cuello y dejar su marca característica en el lado derecho, luego paso a lamer y besar por encima de la ropa, con habilidad quito los botones de la camisa abriéndose paso en el pecho del otro chico.

24 enero, 2010

looking for paradise 2

capitulo II
lost
Yabu choco contra la pared de agua fría, el paracaídas había amortiguado la mayor parte del impacto pero aun así había dolió el golpe, su cuerpo al sentir aquella agua helada de inmediato se entumeció y el moverse implicaba sentir como si miles de agujas se encajaran en su cuerpo, no podía nadar, además de que no tenia deseos de hacerlo, no podía dejar de pensar en el rostro de Hikaru, en aquel beso, en aquellos ojos que demostraban un miedo pero a la vez mucha resignación, era demasiado doloroso recordar aquello.

Aun cuando el mar estaba helado la noche era tranquila y apacible, el firmamento estaba despejado y podía verse un hermoso cielo estrellado, busco en vano aun con las fuerzas que le quedaban indicios de que el avión estuviera cerca pero, su vista comenzaba a cansarse además de su cuerpo y sintiendo que en cualquier momento perdería el conocimiento, busco en su mochila salvavidas una balsa inflable, jalo el cordón y la balsa floto poniendo barrera entre su cuerpo y el mar.

Quedo tendido boca arriba mirando el cielo, sintió algo salado recorrer sus mejillas no sabia si era el agua salada o lagrimas que se escapaban en contra de su voluntad.

*****************

Estaban tendidos en la playa completamente exhaustos, habían tenido que nadar una gran distancia para llegar ahí ya que su balsa había sucumbido kilómetros atrás y aun con lo entumecido de sus cuerpos y agotados lograron salvar sus vidas.
Ryutaro estaba boca abajo respirando hondo y profundo haciendo que los diminutos granos de arena volaran por todos lados, extrañamente sentía calor en su cuerpo, era un calor que iniciaba en sus mejillas y terminaba en la punta de los dedos de sus pies, sentía vergüenza de lo que había dicho antes de saltar del avión, como había podido decir aquello, ahora tenia que atenerse a las consecuencias respiro hondo y profundo miro a su lado, keito estaba boca arriba en las mismas condiciones pero a comparación de él tenia mucho frio y titiritaba incontrolablemente, sus manos bailaban sobre su pecho sin poder detenerlas.

- Keito- grito Ryutaro parándose de inmediato acercándose a él, toco se frente y su temperatura corporal excedía lo normal – keito respóndeme- pregunto el pequeño levantándolo un poco colocándolo sobre sus piernas, lo abrazo tiernamente intentando apaciguar el movimiento del otro, miro a su alrededor pero no podía distinguir nada, todo era obscuridad, sintió miedo, desesperación al no poder ser de gran apoyo para keito.

- ¡Ayuda!- grito con todas sus fuerzas aun abrazándolo, pero el viento era el único que le respondía. Era una situación difícil o dejaba a keito solo y se aventuraba en busca de un lugar donde refugiarse o se quedaba ahí a su lado esperando que un milagro los salvase, su cabeza le había empezado a doler no podía decidirse, cualquiera de las dos ideas podía conducir al mismo final, que keito se pusiera peor.

Se decidió por la primera opción, recostó nuevamente al mayor sobre la arena y tomo su mochila en busca de una linterna, respiro hondo y profundo, aquel lugar parecía lúgubre y hasta cierto punto sentía que alguien los observaba.

- Volveré pronto- susurro ryu al oído de keito mientras le pasaba una manos sobre su rostro pálido.

- No me dejes- respondió keito casi en un inaudible susurro – no quiero estar solo-

Ryu sintió su corazón partir al ver tan indefenso a keito, nunca lo había visto así suplicando, dejo nuevamente su mochila sobre la arena y se recostó a su lado brindándole calor con su cuerpo, lo abrazo tiernamente y keito se acurruco entre sus brazos, pero antes de quedar dormidos keito hablo.

- Gomen no puedo corresponderte, gomen –

Ryutaro no contesto nada y siguió abrazándolo, ahora aquello no importaba, sus sentimientos no importaban solo quería que el mayor se pusiera bien, así que alejo todo pensamiento y al poco tiempo se quedo dormido.

*****************************-

- Te encuentras bien – pregunto inoo a Yamada cuando este callo de la palmera de la cual había subido para tomar algunos cocos.

- Pues te diré – contesto Yamada sobándose el trasero – eh estado en peores situaciones-

- Mentiroso-

Yamada solo se limito a sonreír, los dos intentaban ser fuertes pues no podían caer en la desesperación debía sobrevivir a aquello, debían buscar una salida y una solución.

- Pero traje la cena – bufo Yamada victorioso, mostrándole un racimo de cocos.

- Me parece bien- contesto inoo – y me podrías decir como vamos a abrirlos- Yamada se quedo con la palabra en la boca y el dedo en el aire, esa era una buena pregunta, no se había puesto a analizar aquella situación, y ahora entendía porque inoo se negaba a comer cocos.

- No te preocupes- contesto inoo dándole una palmadita en la espalda, ya encontraremos algo con que abrirlos.

- Eso no me es de gran ayuda-

- Porque?

- Porque eso demuestra que soy inservible-

- Pero de que estas hablando, que tiene que ver eso-

- Olvídalo, son solo crisis existenciales-

- Ehh?- inoo no entendía de que estaba hablando Ryosuke -¿a caso se había golpeado la cabeza? , te encuentras bien –pregunto nuevamente pero Yamada no contesto solo comenzó a dar vueltas con los brazos estirados y mirando al cielo, kei solo lo miraba disfrutando un poco del espectáculo, pero algo en la actitud del menor no era natural, su vista estaba un poco perdida y actuaba raro, de pronto Ryosuke se dejo caer sobre la arena con los ojos desorbitados por haber dado tantas vueltas.

- Ahí viene Daiki- grito ryo parándose del Lugar donde se había sentado, inoo se giro de inmediato buscando a Daiki, pero no lo veía por ningún lado.

- En donde – pregunto inoo

- Ahí en frente – sonrió un poco Yamada llevándose las manos a la boca.

Pero por más que inoo intentara encontrarlo no podía, se giro para mirarlo pero Yamada salió corriendo y abrazo la nada.

- Daiki- dijo Yamada entre risitas. Inoo no sabia que pensar, la actitud de ryo era muy extraña se estaba imaginando cosas y eso le asusta un poco.

- Yamada ahí no hay nadie –

- Pero si aquí esta mi tomodachi Daiki- dijo el menor moviendo su mano en el aire -salúdalo Daiki- kei tenia una cara de horror y espanto, de verdad Yamada se había vuelto loco o le estaba tomando el pelo.

- Ven aca – dijo inoo

- Espera que dice Daiki que quiere jugar en el mar- y sin aviso corrió hacia las olas lanzándose al mar.

Kei corrió detrás de el horrorizado, que demonios estaba pasando, en que momento Yamada había perdido la razón, en que momento lo había descuidado. Corrió lo mas que pudo y se adentro al mar, no podía distinguir nada, ya que la luna brillaba por su ausencia, solo la luz de las estrella iluminaban tenuemente el mar.

- ¡Yamada!- gritaba inoo con terror en la voz, no podía creer que eso estuviera pasando, lo había perdido de vista, sintió su kokoro saltar de su lugar cuando entre las olas pudo ver el cuerpo sin movimiento de Ryosuke, corrió como puedo, callendo de momento por la fuerza de las olas, pero pudo dar alcance a Yamada y lo llevo hasta la orilla.

- RCP- pensó inoo, coloco a Yamada boca arriba y le alzo ligeramente la garganta para que el aire pasara mejor, se acerco lentamente y poso sus labios sobre los del menor dándole oxigeno, se separo de el y comenzó a reavivar según él, el corazón de Yamada, volvió a depositar sus labios sobre los del ryo, pero a la hora de intentar levantarse, Yamada lo aprisiono con sus manos profundizando aquello que era solo un inocente beso. Kei quedo de piedra, si bien los labios de Yamada eran deliciosos no podía permitir que eso continuara, intento librarse de su agarre pero entre mas esfuerzo hacia Yamada se pegaba a el como una ventosa, el menor se colgó completamente del cuello de inoo y este no tuvo mas remedio que apoyar las manos a cada lado de su amigo jalando el cuello para que lo soltara y su esfuerzo se vio recompensado porque Yamada de inmediato lo soltó haciendo que el mayor callera sentado por la fuerza que había ejercido para librarse, se acerco lentamente al menor y cual fue su sorpresa al encontrarlo completamente dormido, inoo no podía creer lo que había sucedido, se llevo una mano a la boca sintiendo aun los labios cálidos de Yamada sobre los suyos y se quedo contemplando como dormía pacíficamente.

****************************** .

23 enero, 2010

hola chicas este es un gif que acabao de terminar espero que les guste.

bueno las dejo que sueñen bien

heysayjump

22 enero, 2010

No me es permitido amar 4

Capitulo IV
Yamada cruzo rápido la acera y entro presuroso a su casa, subió a toda velocidad a su cuarto y se dirigió al baño, se miro al espejo tocando la parte en que los labios de Yuri habían rozado los suyos y se sintió preocupado al descubrir que ese pequeño rose lo había estremecido, abrió el grifo y se baño la cara intentando calmar el calor que de pronto su cuerpo había generado, salió del baño encaminándose hacia la ventana y miro en dirección de la casa de Yuri intentando captar algún movimiento dentro, una luz proveniente del cuarto de chinen le hizo saltar su corazón y se escondió entre las cortinas observando a Yuri caminar por la habitación, la cortina de su cuarto estaba corrida así que podía ver todo lo que el pequeño hacia.

Yuri caminaba de un lado a otro pensando en lo que había pasado, al igual que a Yamada le había entrado mucho calor así que decidió despojarse de su playera para sentirse mas fresco.
Y amada lo miraba del otro lado, no podía dejar de admirar ese cuerpo que aunque pequeño estaba bien formado y delineado y sintió muchos deseos de tocar esa piel que parecía tan suave.
Chinen salió al balcón y al igual que Yamada se quedo contemplando su casa y por un momento Yuri miro en la dirección en que ryo estaba escondido, Yamada creyó que chinen lo estaba mirando, pero callo en la cuenta de que no era posible ya que el estaba bien escondido, así que se sintió mas tranquilo y siguió observándolo.

Yuri no sabia porque seguía ahí parado observando el dormitorio de ryo, quería verlo aunque fuera de lejos, era una persona muy tierna y amable como era posible que antes no se hubieran hablado, al ver que no había movimiento en el cuarto de Ryosuke decidió irse a dormir aun pensando en esos labios cálidos.

-No vas a desayunar- grito la madre de ryo cuando el aludido bajo corriendo porque se le hacia tarde para llegar al colegio.

- ¡no…! Se me hace tarde- grito Yamada ya en la acera, siguió corriendo pensando en que esta vez si que no lo dejaban entrar.

- Hey Yamada- grito alguien a sus espaldas, el muchacho detuvo su marcha al darse cuenta de que era chinen el que lo llamaba.

- Súbete – dijo el pequeño deteniéndose frente a el

- Que no esta prohibido subir de dos a las bicis- dijo Yamada mirando la bicicleta y después a el, chinen lo miro un poco exasperado así que contesto.

- Quieres llegar a la escuela temprano o prefieres que te regresen a casa y que tu okasan te regañe-

- Buen punto- contesto Yamada nada mas de pensar en lo que podría hacerle su madre si lo encontraba en casa así que ya no puso objeción a eso y subió a la parte de tras.

- Pero agárrate bien – dijo el peque poniendo el pie en el pedal y arranco tan fuerte que Yamada tuvo que aferrarse a su cuerpo para evitar caer.

Al principio solo se agarro para no caer pero después se sintió tan como abrazándolo que se olvido de lo que estaba haciendo. El cuerpo de chi era muy delgado y su perfume olía muy rico, se quedo así aspirando aquel delicioso aroma, hasta que sintió que se detenían.

- Podrías dejar de agarrarme así – dijo Yuri sin regresar la mirada para verlo, pero con un tono un tano serio, Yamada sintió su corazón oprimir al pensar que el pequeño había notado su comportamiento.

- Perdón, es que yo…….-

- No me lo tomes a mal pero no me gusta que me toquen, no me gustan las muestras de afecto – contesto yuri aun con la mirada al frente.

- Eh?.... – se quedo extrañado Yamada- pero ayer te hice cosquillas o lo olvidas y no te quejaste-

- Ayer fue ayer y hoy te lo estoy diciendo – Yamada ya no dijo nada, le pareció extraña aquella actitud, si mal no recordaba yuto le había contado algo parecido, pero se le había hecho algo increíble para que fuera verdad, se limito a mirar hacia el frente.

- Esta bien no lo volveré a hacer-

- Gracias- dijo Yuri y ambos chicos continuaron su camino, Yamada solo se limitaba a agarrarlo por los hombros pero aquella acción aun hacia estremecer a chinen, pero no podía decirle que no lo hiciera, se sentía extraño hacía tanto que no se sentía de esa forma, las manos de ryo eran muy cálidas y de cierta forma lo hacían sentir tranquilo y en paz.

- hemos llegado – comento Yuri al estacionar su bici.

- gracias por la ayuda sin ti no hubiera llegado-

-No hay de que – y dicho esto chi se dispuso a ir hacia su salón.

- podemos almorzar juntos- le grito Yamada.

- lo siento no puedo- chi no dijo mas solo se alejo perdiéndose por entre los pasillos dejando a Yamada un poco contrariado, Yuri era un poco extraño demostraba en algunos momentos afecto pero en otros mostraba mucha indiferencia, tal vez esa era la razón por la que no tenia amigos, pero mas bien era que no lo conocían y él haría que el verdadero chi saliera a la luz.

Los días había trascurrido tranquilos Yamada había tenido mas acercamientos con Yuri, pero el pequeño tenia sus dudas, siempre que terminaba queriendo a alguien su kokoro salía muy lastimado y el perdia las ganas de volver a amar, así que no quería sentir algo mas profundo por yama, no quería encariñarse y después terminar con culpas.

- Deja de jugar con la comida – decía Yamada al ver que chi solo revolvía su obento.

- Esta bien- contesto y metió su comida a la mochila – nos vamos – pregunto poniéndose de pie y caminando hacia la salida, yamada no comento nada y lo siguió.

- Quieres ir a tomar algo- pregunto Yamada a un chinen un poco distraído, mientras caminaban por el parque que estaba cerca del colegio.

- Eh?.. no gracias no quiero- Yamada lo miro de reojo

- No quieres que?-

- Lo que me ofreciste- contesto chinen un poco intrigado

- Y que te ofrecí?-

- Etto…. Algo de tomar?- Yamada detuvo su andar y no mostraba ninguna expresión en el rostro le propino un golpe en la cabeza.

- Porque hiciste eso- se quejo chinen intentando de igual forma darle un golpe, pero Yamada lo tomo por las muñecas alejándolo y fingiendo estar molesto siguió caminando ignorándolo por completo.

- Te molestaste- pregunto chi un poco cabizbajo. Pero ryo seguía sin contestarle, el menor se dio cuenta de que estaba fingiendo, así que se detuvo y tomando una pequeña roca, se la lanzo pero para su mala suerte la roca no callo a quien debería , si no que golpeo a un perro callejero que pasaba por ahí, Yuri se quedo de piedra mientras el perro se había girado en busca de el agresor cuando por fin dio con quien, empezó a caminar lentamente pero sin quitarle la vista de encima, Yuri dio unos pasos hacia atrás antes de salir corriendo, Yamada solo vio como el perro que tenia a lado comenzó a correr ladrando y gruñendo y girándose vio como iba tras chinen , no lo pensó y salió a perseguirlos, era una escena graciosa y un poco aterradora, Yuri corría delante y el perro detrás ya casi dándole alcance mientras que Yamada hasta el ultimo gritándole cosas a Yuri que no entendía muy bien.

- Súbete a un árbol- gritaba Yamada, mientras que chi zigzagueaba por los arboles del parque.

- Súbete a un árbol- volvió a gritar, pero chi seguía sin escucharlo, Yamada se detuvo y le lanzo una piedra al perro pero este lo ignoro y siguió corriendo.

- Porque no se detuvo- se pregunto ryo – ¡¡¡la mochila!!! – grito Yamada emprendiendo de nuevo la carrera.

- ¡¡¡Quítate la mochila!!!, ¡¡ la comida!!, ¡¡quítatela!!-

El perro salto agarrándolo por la mochila pero por el peso chi callo boca abajo, el perro mordía la mochila intentando obtener lo que había adentro.

- Suéltame- gritaba chinen intentando quitarse de encima al perro, Yamada llego en su auxilio dándole una patada al perro para que lo soltara, el perro retrocedió un poco, pero sin quitar la mirada de lo que era su premio, Yamada se acerco lentamente a la mochila, la abrió y extrajo el obento que había dentro lanzándolo lejos y detrás de el corrió el perro.

- Te encuentras bien- pregunto a chinen acercándosele para ayudarle a parar, yuri se levanto lentamente aun con las piernas temblorosas por correr tanto además por el susto de tener al perro encima.

- No del todo- contesto
- Me asusto el perro - comento yamada, chinen lo miro y ambos soltaron la carcajada.
- corria lo mas que me daban las piernas, pero parecia que el perro no queria parar-
- yo solo vi como el perro iba tras de ti, y corri no se porque-
- escuchaba que gritabas algo, pero no entendia nada de lo que me decias- comentaba yuri muy alegre haciendo ademas y demas.
- y cuando se te avento, me entro panico solo de pensar que te habia lastimado- yuri se sorpendio y pudo disimular el sonrojo en sus mejillas, igual que yamada miro a otro lado para no mostrar su verguenza.

- Me alegro que estés bien- dijo Yamada dándole una palmadita en la espalda

- Sabes que me debes un obento- reclamo chinen al ver como el perro se tragaba hasta el plástico para después irse trotando de lo mas tranquilo, sin impórtale nadie mas.

- Eh?... todavía de que te salvo la vida, te pones pesado- yama-chan sonrió alegre al ver que Yuri también le sonreía.

- Pero no creas que olvido lo de mi obento, me lo debes - Yamada apago la sonrisa de su rostro y siguió a Yuri atreves del parque. .....
gomen por el capitulo pero mi cabeza no dio para mas, espero que les guste besos

19 enero, 2010

Secuestrado por ti 2

Capitulo II

Yamada abrió lentamente los ojos los parpados le pesaban mucho y un dolor lacerante recorrió toda su cabeza, la agarro como esperando que así lograra aliviar un poco el dolor pero era en vano el dolor se había extendido hasta la columna y se estaba volviendo insoportable, intento reconocer el lugar en el que se encontraba hasta que recordó como si hubieran iluminado su cabeza recordó todo, se levanto tan rápido de donde estaba recostado que la cabeza le peso mucho y un dolor punzante se hizo presente.


Se sostuvo de la cama para no caerse y miro a su alrededor el lugar le era muy familiar y caminado lento y pausado se dirigió a la puerta.


- ¿Esta es? – se pregunto Yamada saliendo de la habitación – ¡mi casa!, ¿pero como llegue hasta aquí?-


- SOUTA–KUN – gritaba Yamada por los corredores de la casa y aunque esta no era muy grande si era espaciosa, asi que podía estar en cualquier lugar, siguió caminado y escucho voces provenientes del cuarto donde habitualmente se reunían los amigos de su hermano, mientras mas se acercaba se podía escuchar que festejaban algo.


- Souta-kun, estas ahí- grito Yamada con la fuerza que aun le quedaba, las voces dentro callaron y de inmediato su hermano se hizo presente y al verlo levanto lo dirigió a un asiento próximo.


- regresa a la habitación, que el doctor dijo que debías descansar-


- doctor, que doctor –


- el que vino a curarlo…. El que vino a curarte –


- no recuerdo a ningún doctor-


- Estabas inconsciente cuando llego- dijo hayate acercándose y metiéndose en la platica.


- no te pregunte a ti- respondió Yamada muy cortante – yo no……….- pero el chico no pudo terminar la frase, la cabeza comenzó a dolerle mas y las piernas le fallaron haciendo que callera de bruces, souta corrió a socorrerle y entre el y hayate lo llevaron de vuelta a su habitación, lo recostaron sobre la cama y souta lo arropo.


- voy por un poco de te, para que te relajes- su hermano salió de la habitación dejando solos a hayate y ryo.


- pero que indefenso te vez a si- dijo el susodicho sentándose al lado de yamada – te vez tan adorable y tierno- dice el mayor al tiempo que pasa su mano sobre el rostro de yama, este al sentir el contacto le separa la mano y le da la espalda.


- porque huyes- dice acercándosele por la espalda y colocando una mano cerca de su cabeza y la otra en la cintura le susurra al oído- a caso te gusto- Yamada siente escalofríos recorrer su espalda, pero no es por porque aquel sujeto le guste, es por que siente nauseas de tenerlo tan cerca.


- déjame en paz, no quiero nada de ti- responde Yamada sin mirarlo y deseando con todas sus fuerzas que se aleje de el.


- pero yo se que te gusta- y diciendo esto mete sus manos entre las sabanas y acaricia la piel de Yamada este intenta levantarse pero hayate lo empuja y lo deja debajo -se que te gustara- Yamada grita y patalea para que aquel pervertido lo suelte, a lo lejos escucha la voz de su hermano y empieza a gritar su nombre.

- Souta..souta …SOUTA- grita ryo hasta que unas manos lo agarran por los hombros y lo zarandea un poco, el menor despierta bañado en sudor, su cuerpo esta tenso y escalofríos lo recorren.


- Estas bien- pregunta su hermano preocupado.


- Si… creo que si- Yamada mira a todos lados buscando indicios de que hayate estuviera por ahí, pero sus miedos son infundados y poco a poco regresa a la normalidad.


- tuviste un mal sueño-


- Mas bien una pesadilla con monstruos que parecian muy reales- contesta el menor riendo un poco.


- Parece que tu buen humor poco a poco comienza a regresar y tu apetito?-


- También – contesta sobándose el estomago


- Te traeré algo para que cenes, bebes estar muerto de hambre-


- ¿ muerto?- Yamada reacciono hasta ahora no había pensado en lo ocurrido esa mañana y todos los recuerdos llegaron a su mente como un oleaje-


- ¿Qué paso con nakajima?- su hermano quedo estático, no sabia como responder aquella pregunta un tanto difícil.


- ¿Cómo es que estoy aquí? ¿que fue lo que paso?¿ Él esta bien?

- Son muchas preguntas para las escasas respuestas que te tengo- su hermano parecía mas nervioso de lo normal.

- No sabemos que fue de aquel chico- el corazón de Yamada se encogió, sintió culpa de que hubieran secuestrado al chico, puesto que por el había salido de la escuela.

- ¿Cómo es que estoy aquí?-

- Por lo visto a esos maleantes el único que les interesaba era nakajima, a ti te abandonaron calles mas arriba, me preocupe cuando te golpearon, de verdad qe son unos salvajes-

- Que esperabas- contesta Yamada encolerizado- si son unos desgraciados que no tienen perdón, no se tientan el corazón para hacer ese tipo de atrocidades-


Souta solo permaneció en silencio escuchando lo que su hermano esta diciendo.


- Que podemos saber de las carencias de esas personas, tal vez lo hacen por necesidad-


- Tu y yo tenemos muchas necesidades pero no por eso vamos a privar de la libertad a alguien, eso es de cobardes-


- Tal vez tengas razón- se limito a decir el mayor, pero ahora descansa que aun estas débil- Yamada no puso objeción a eso y apenas si toco la almohada cuando callo rendido.


Durante los siguientes días, no había otra cosa en las noticias que no fuera sobre el secuestro del hijo del magnate empresario Takuma Nakajima, el amarillismo con que presentaban las notas de verdad que asustaba a cualquiera, varias notas decían que el hijo había a parecido muerto en un acueducto a las afueras de la ciudad, otras versiones hablaban de que le había entregado al padre algunos dedos de su hijo y otras mas que su hijo había huido con la novia porque el padre se negaba a su relación.


Ninguna se acercaba a la realidad, los secuestradores aun no pedían rescate, ni siquiera se había puesto en contacto con la familia, pero esa situación mortificaba a Yamada, quería saber que aquel chico de mirada dulce estuviera bien, queria encontarlo y ser el quien lo regresara a casa.


Durante esos mismos días los amigos de su hermano los visitaban todos los días, se encerraban en la habitación y se pasaban horas platicando, ¿de que? Quien sabe pues le había restringido la entrada al pobre de Yamada y eso de verdad le molestaba, que platica podría implicar que un joven de 16 años no pudiera escuchar , pero tenia que conformarse con pasar e intentar oír algo pero era en vano.


La noche callo deprisa y como empezaba a ser costumbre que alguno de los amigos de souta se quedara a dormir, ya no le caía de extraño a ryo su presencia, pero por precaución, ya que no fuera que también los otros quisieran propasarse con el, se encerraba con seguro.
Esa noche, Yamada daba vueltas sobre su cama, recordando la expresión del chico antes de ser golpeado por los bandidos, tenia muy grabado en la memoria eso ojos, con ese pensamiento empezó a sentir sueño, poco a poco sus parpados se empezaron a cerrar, pero un sonido proveniente de quien sabe donde lo hizo abrirlos de nuevo.
Miro por todos lados buscando el lugar exacto, hacia varias noches que escuchaba aquel extraño ruido y al principio creía que era su imaginación, pero al ser constantes empezó creer que había fantasmas en la casa, pero desecho aquella idea loca y comenzó a caminar por la casa en busca del origen de aquel sonido.


El ruido lo llevo a la habitación en donde se reunía su hermano y sus amigotes, dudo un poco al entrar pero el sonido era mas insistente, así que dando pie a su lado rebelde y exagerada curiosidad y a haciendo caso omiso a su voz interior ingreso en aquel cuarto obscuro. El sonido llegaba del sótano, así que abrió lentamente el pasaje y se adentro en el, bajo un par de escalones hasta llegar al fondo de la habitación el lugar estaba iluminado solo por una vela que estaba sobre una mesa vieja y roída, al lado de la mesa podía distinguirse lo que parecía ser un futon y sobre de el una bola de sabanas, pero en cuanto mas se acercaba aquella bola de sabanas comenzaba a tomar otra forma, su corazón comenzó a palpitar mas de lo normal, a cada paso que daba sentía detener su kokoro, cuando estuvo lo suficientemente cerca, sus ojos no podían dar crédito a lo que estaba mirando, no podía crees que eso le estuviera pasando, sus ojos se le llenaron de lagrimas y mas de una vez retuvo las ganas de gritar y salir corriendo.
Yamada siguió acercándose, aquello ya no era una bola de sabanas era el cuerpo de una persona la que estaba recostada sobre aquel futon viejo, siguió acercándose y sin darse cuenta choco contra la mesita, haciendo que la persona que estaba recostada saltara del susto.


- ¿Quien anda ahí ? - pregunto aquella persona con un dejo de terror en la voz
Yamada seguía en shock, se acerco mas para asegurarse de que no estaba viendo mal a cada paso perdía toda fuerza, toda alegría, toda confianza.

Se detuvo en frente de aquella persona sus ojos ya no podían cargar con tanta lagrima y aquellas se soltaron deslizándose por sus mejillas para perderse en sus labios, se dejo caer sobre el suelo frio y sin dejar de mirarlo exclamo.

-te encontre" Yuto Nakajima" -

18 enero, 2010

ámame 2


Capitulo II

Mis ojos se abren lentamente, el día de hoy no tengo ganas de salir de la cama, vuelvo a cubrir mi rostro con las cobijas y me acurruco nuevamente, escucho un golpe en mi puerta y negándome a responder cierro mis ojos para soñar de nuevo, pero ese insistente golpeteo me irrita, me despojo de mis cobijas y pregunto quien es.


- Ya esta el desayuno- me dice la mucama-


- Gracias - contesto lo más cordial que puedo y vuelvo a cubrirme con las sabanas, de verdad que no tengo ganas de levantarme hoy no será un buen día, inoo va a dar una fiesta pero no es una fiesta cualquiera. Sin mas ganas me levanto, me doy una regaderazo y poniéndome lo mas cómodo me dirijo al comedor, entro pero tu no estas ahí así que tomo asiento y pregunto por ti, pero me responden que has salido, siento entre tristeza y alegría de que no estés, de seguro estas arreglando los últimos detalles de tu queridísima fiesta.


Últimamente es costumbre para ti el hacer fiestas costosas dentro de la casa, miro a toda la gente ir i venir con los arreglos y decoraciones, los meseros y chefs corren de un lugar a otro exigiendo lo que han encargado y yo me limito a salir del recinto y vagar por las jardineras, odio ese tipo de fiestas en donde se que lo único que buscas es un encuentro cercano del tercer tipo, sonrió por las estupideces que se me pueden ocurrir y sigo caminando cerciorándome que no llegues y me sigas, por fin llego a mi lugar preferido, un lugar en el cual me siento en paz y libre sin tus acosos constantes, entro por la diminuta abertura que divide tu mansión con una casa aparentemente abandonada, es un lugar verdaderamente hermoso y apacible, aun no eh entrado a la casa que esta mas allá pues solo me e conformo con el jardín y el invernadero que poco a poco e ido llenando de hermosas flores pero mi paz dura poco, a lo lejos escucho tus gritos, y por lo aprensivo que suenas se que hoy no te fue muy bien, salgo de mi escondite y me dirijo a donde te encuentras corro por instinto para no hacerte esperar, de verdad que soy tan patético que parezco un perro que va detrás de ti cuando lo llaman.


- Quiero que te pongas esto hoy en la noche- me dices cuando estoy a escasos metros de ti y me entregas una bolsa con un hermoso esmoquin en el interior, te miro emocionado pues has pensado en mi tan siquiera un poco.


- Hoy llega mi invitado de honor y no quiero que nadie se le acerque así que tu te encargaras de escoltarlo toda la noche – ya no se que cara poner, pero la sonrisa de hace un momento desapareció de mi rostro hace buen rato, caí de nuevo en mis conjeturas locas y apresuradas. Solo asiento con la cabeza pues ya no se que mas decir.

- Otra cosa mas – me dices antes de ingresar a la mansión – pasa a mi habitación, tengo otra cosa que entregarte- te miro extrañado, pues ya no se que esperar de ti, pero siento emoción del solo pensar que tal vez pueda tocar tu cuerpo, subo a mi habitación y dejo el paquete sobre la cama, me miro al espejo intentando buscar a la persona que es dueña de ese cuerpo, pero es en vano, por mas que busque se que jamás regresara.


Camino apresurado con el corazón a mil por hora, doy dos pequeños golpes a la puerta y de inmediato me haces pasar, entro en tu habitación y te encuentro recostado en la cama provocativamente con solo tu bata de baño y mostrándome parte de tu hombría, respiro hondo y profundo, verte así de verdad me provoca, pero no puedo demostrar debilidad debo mantenerme firme y no caer en la tentación de abalanzarme sobre de ti y comerte a besos. Te levantas y girando al alrededor mío me examinas para después entregarme un sobre, por la expresión de tu rostro quieres que lo habrá y yo cumplo con tu petición, saco lo que hay en el interior y te miro extrañado.


- El es a quien quiero que vigiles- es un joven guapo el que se muestra en la foto, mayor que cualquiera de los dos, pero con una linda sonrisa y mirada.


- Esto es todo lo que querías decirme- te contesto un poco irritado-


- Pues que otra cosa querías – dices delineando con tus dedos mis labios.


- Nada- te digo intentando disimular la desilusión en mi rostro y salgo de la habitación no sin antes darme cuenta de que hay alguien más ahí.


Los celos me carcomen, había alguien más contigo tocándote y recibiendo los besos que deberían ser para mi, hay alguien mas que recibe tus caricias, azoto la puerta de mi dormitorio y me lanzo a mi cama que ahora ya esta tendida me quedo recostado mirando el techo y sintiendo mi corazón latir presurosamente, no se cuanto tiempo permanecí así, pues cuando me di cuenta ya era hora de vestirme.


El momento esperado ha llegado, los invitados poco a poco empiezan a llegar y se acomodan en los lugares designados por ti, salgo de mi habitación y te miro caminar por el pasillo, no puedo quitarte la vista de en cima, te ves increíblemente sexy con ese esmoquin que delinea perfectamente tu cuerpo, parezco un idiota parado sin moverme delante de mi puerta, pasas a mi lado dedicándome una sonrisa maliciosa y pasa de largo.


Cuando por fin salgo de mi trance bajo a recibir a los invitados pues esa ha sido la encomienda que me diste cuando inicio todo esto. Todos me saludan alegremente pues saben lo que yo soy de ti, pues se las has dejado muy en claro.


La fiesta comienza bien, todos charlan y algunos bailan las tonadas románticas de la noche, me dispongo a ingresar al salón cuando ya la mayoría de los invitados a llegado pues no tengo ganas de permanecer mas tiempo esperando al susodicho, es mas si no llega es mejor para mi, no tengo deseos de ver como inoo le coquetea descaradamente toda la noche y mucho menos de ver como termina en su cama, pero mi suerte me a abandonado pues un lujoso auto se estaciona frente a mi y de el se baja el invitado de honor, siento una mezcla de odio y envidia, pues se que por ese chico es la razón de esta fiesta. Me acerco a él disimulando el inmenso odio, y fingiendo una sonrisa lo invito a pasar.

- Buenas noches, hoy seré tu acompañante- te digo haciendo una ridícula reverencia pero cuando me encuentro con tus ojos me miras extrañado y luego me dedicas una amplia sonrisa.


- Buenas noches soy sho sakurai – me dices haciendo al igual que yo una graciosa reverencia, no se que pensar, eres tan lindo y educado, que todo pensamiento egoísta desaparece.


- Yo soy Daiki arioka y como te dije hoy seré tu acompañante –

- Pues que hermoso acompañante- me dices tomándome del brazo, me sonrojo de inmediato tu galantería me toma por sorpresa, de verdad que nunca había conocido a nadie como tú, te guio al interior y de inmediato todas las miradas se posan sobre de ti.

- debe ser alguien muy importante para que cause tal impacto en los presentes- pienso mientras sigues el camino sin detenerte a saludar a nadie, buscas a alguien con la mirada y yo se quien es ese alguien, inoo kei es el que tus ojos buscan con desesperación pero el no esta presente y, eso me tranquiliza un poco, te guio a tomar un trago mientras esperamos a que aparezca, pero por alguna razón nadie se te acerca para conversar y me doy cuenta de que es por mi que no están pegados a ti como abejas en la miel, saben que no pueden acercárseme porque inoo se encoleriza, soy como una figura de porcelana que solo pueden admirar de lejos pero sin llegar a tocarla y ahora entiendo porque me designaste esta tarea.

Me entretengo viendo la pirámide que los meseros formaron con las copas llenas de champagne, doy un gran trago a mi bebida pues estoy nervioso, tal vez sho sea el que por fin logre apartar de mí a inoo, mi cabeza no puede concebir esa idea tan solo ese pensamiento hace que me empiece a doler. Siento como unas tibias manos toman las mías y dirijo mi mirada al dueño de ellas.

- Porque estas nervioso – me dices frotando mis manos


- No lo estoy, solo un poco impaciente porque esto termine- “ y te largues de una vez” pienso sin mirarlo


- Acaso no lo estas disfrutando-


- “ lo disfrutaría mas si estuvieras en otro continente ” - no del todo- te contesto cortante no quiero hacerme amigo de la persona que puede quitarme al amor de mi vida, miro acercarse a un mesero con una bandeja de bocadillos y tomo uno introduciéndolo de inmediato en mi boca. Te escucho reír, me volteo para verte pero no puedes contener mas la risa y sueltas una carcajada sonora, te miro como bicho raro pues no entiendo cual es la gracia.


- Te vez adorable con las mejillas infladas y todo el merengue en tus labios – me sorprendo y tomando una bandeja de la mesa la uso como espejo dándome cuenta del porque de tu carcajada, el bocadillo era mas grande que mi boca así que parecía ardilla guardando sus nueces dentro, tampoco puedo contener la risa y te hago coro, pero cuando intento quitarme el merengue de la boca me ganas y acercándote peligrosamente a mi me lo quitas con un delicado rose de labios.


Verdaderamente me quedé en shock al igual que todos lo presentes, de inmediato se siente un incomodo silencio y la vergüenza se vio reflejada en mi rostro, no me atrevía a mirar a nadie, tu mano va dirigida nuevamente a las mías pero antes de que me toques, siento como rodean mi cintura y la aprisionan contra su cuerpo, me asusto y de inmediato e intento soltarme, pero esas manos me las se de memoria me giro para verte y antes siquiera que pueda decir algo, te introduces en mi boca lujuriosamente tu beso es tan apasionado que prácticamente me recuestas sobre la mesa tirando bandejas y comida al suelo haciendo que la pirámide de copas se balancee peligrosamente, introduces tus manos bajo mi ropa arañando mi pecho, siento la mirada de todos sobre mi y la vergüenza invade todo mi ser, empiezas a masajear con tu entrepierna mi miembro, esa sensación me vuelve loco, tengo tantas ganas de gemir tu nombre y de devorarte a besos, pero recuerdo en donde estamos e intento apartarte de mi pero vuelves a besarme con mucha mas pasión, y de momento todo acaba, siento como tu cuerpo se aleja de mi y aun shockeado permanezco acostado sobre la mesa sin mirar a nadie, te acomodas la ropa y diriges miradas retadoras a todos los presentes nadie se atreve a mirarte o a cuestionar lo que acabas de hacer, caminas unos pasos hacia sho y sin mas le propinas un golpe en el rostro haciendo que de un tras pie, me levanto de inmediato y voy en su auxilio pero me detienes en el camino y sin darme tiempo a tocarlo siquiera le dices de lo mas tranquilo.


- Que te quede claro que él- dices tomándome de la cara y plantándome otro beso, pero esta vez frio como la nieve. – me pertenece-


- No sabia que las personas pertenecieran a alguien – le contesta sho muy serio.


- Pues el si y te advierto que no te le acerques- inoo dice lo ultimo picándole el pecho con el dedo índice, serás mi invitado de honor pero que quede claro que hay que respetar lo ajeno.
De verdad me encolerizo por lo ultimo que acabas de decir-“ así que no soy mas que una cosa, no soy mas que algo que te pertenece como si lo hubieras comprado” - me suelto de tu agarre y te propino un golpe en el rostro,- es la mayor humillación que me has hecho y no pienso perdonarte- te digo para luego alejarme paso entre la multitud y corro a refugiarme en mi habitación.


Quisiera salir de ahí, huir, olvidarme de ti, olvidar tus besos, tus caricias, tu cuerpo, pero soy un cobarde, no puedo el solo hecho de imaginarme estar sin ti hace que mi corazón se salte del miedo.


- ¡TE ODIO!- grito con todas mis fuerza, empujando todo lo que esta a mi paso, una de las mucamas se me acerca para tranquilizarme pero no quiero eso, así que la empujo contra la pared.


Te miro venir por el pasillo y mas por un acto de venganza aprisiona a la chica contra mis labios y comienzo a besarla lo mas lujurioso que puedo, ingreso mi pierna entre las de ellas y me repego mas sintiendo como intenta escapar, pero no iba a permitirlo quería él que se enojara, que rabiara, porque celos… el no conoce los celos, solo hace rabietas cuando algo que quiere no es para él. Introduzco mis manos bajo su falda y solo finjo tocarla, ahora comienzo a deslizar mis labios por su hombro, se que ella no tiene la culpa y se que después de esto perderá el empleo, pero estoy dispuesto a buscarle otro mientras logre mi cometido.


Escucho tus pasos apresurados y con más fervor beso a la mucama, tus manos nos separan como si fuera una espada invisible, me jalas de la camisa y empujas hacia atrás mientras que a ella la aprisionas contra la pared.


Me miras y empujándome me sueltas no sin antes dirigirme una mirada asesina, y luego diriges toda tu atención a ella la sigues aprisionando y luego haces algo inesperado, le desgarras parte del vestido y comienzas a manosearla, me acerco rápido intentado impedir que sigas con ese acto deplorable, has comenzado a besarla mientras puedo observar el terror en su rostro.


- Esto es lo que querías – me dices con desprecio - LARGATE- gritas aventándola sobre el piso, ella se levanta todavía aturdida y antes de que desaparezca por el pasillo le gritas. – y ni se te ocurra hablar de esto que me encargo que nunca encuentres trabajo.


Mi cuerpo tiembla de coraje, me acerco a ti para golpearte pero eres mas rápido y terminas haciéndolo tú tirándome al suelo, me levantas para volverme a golpear, me deslizo por el mueble que tengo a lado y me llevo al suelo todo lo que había encima.


-¡¡ERES MIO!!- gritas fuera de control, agarrándome de la mano y llevándome a la habitación mas próxima.


-ENTIENDE QUE NADIE TE PUEDE TOCAR, MAS QUE YO- me dices despojándome de la ropa y metiéndome al baño abres la llave del agua y me empujas al interior, el agua esta helada pero no hago ningún gesto, me lanzas el jabón a la cara y me gritas que me bañe.


Te miro retadoramente y me quedo estático, te acercas metiéndote también al agua tomas el jabón e intentas bañarme, pero me niego y comenzamos una pelea dentro pero tu fuerza es mayor a la mía y termino nuevamente en el piso.


- ENTIENDE ALGO- me dices tomándome del rostro y obligándome a verte - ERES MIO NO DEJARE QUE NADIE TE TOQUE, ERES MI … ERES MI JUGUETE AL CUAL SOLO YO PUEDO TENER ACCESO Y CUALQUIERA QUE OSE TOCARTE SE LAS VERA CONMIGO- te levantas y sales ya sin voltear a verme, me quedo ahí tirado con el agua sobre mis hombros, ya ni siento lo fría que esta, solo quiero morirme y terminar con este amor que me esta matando.