29 junio, 2010

secuestrado por tí 7

capitulo VII

Yuto tomo la iniciativa y atrajo un poco más a Yamada hacia su cuerpo, tenerlo tan cerca hacia que su corazón revoloteara sin control como si quisiera escapar de dentro. Lo recostó lentamente sobre aquel intento de cama acariciando su rostro, rozando esos labios tan apetecibles para él.



- Me gustas mucho- confeso yuto recostándose sobre el pecho del mayor.



- Igual a mí, sé que es una tontería – ryo se sonrojo por lo que iba a decir -pero no había sentido esto por nadie, eres muy especial.



- De verdad lo crees- sonrió ampliamente pues era correspondido en lo que sentía.



- De verdad- de nueva cuenta sus rostros hicieron contacto y de inmediato el ataque de besos no se dejo esperar, era una pelea en la cual sus lenguas estaban implicadas y ninguna quería ceder terreno ante el otro. Yamada aun acostado y moviéndose lo más ágil que pudo se prenso al cuello del menor.



Yuto comenzó a sentir un cosquilleo que le recorría desde la nuca hasta la entrepierna e instintivamente las cerro intentando aminorar la sensación pero entre mas besos le daba Ryosuke el efecto iba en aumento. De un momento a otro sin poder ya resistir dejo salir un audible sonido de excitación.



- Creía que solo yo me estaba excitado- comento Yamada dirigiendo una mano hacia el miembro de yuto para cerciorare de que estaba duro con el de él. Yuto se sonrojo ante e aquel comentario intentando apartar la mano de Yamada de ese sitio, pero el mayor lo afianzo con mas fuerza haciendo que yuto escondiera su rostro en su pecho.



- ¿Qué debemos hacer?- pregunto aun sintiendo esa sensación entre las piernas– tengo unos enormes deseos de tocarte más afondo, llegar mas allá, pero …..-



- Shhhhh- contesto Yamada poniéndole un dedo en los labios, - dejemos que nuestros cuerpos sean los que decidan hasta donde llegar- yuto asintió.



Yamada de nueva cuenta lo atrajo en un beso pero esta vez mucho más fogoso que el anterior, en cada beso querían prácticamente fundir sus cuerpos, hacer que no se supiera cual era cual. Las caricias iban en aumento y las ropas que son siempre necesarias ahora les estorbaban, con un poco de dificultad yuto logro despojar a Yamada de las suyas y este al verse vulnerable no tardo en hacer lo mismo con yuto.



Al final ambos estaban como dios los trajo al mundo, completamente desnudos mirándose uno con otro. Yuto recargo a yamada en la pared y poco a poco fue deslizando su lengua por cada parte de ese cuerpo que le hacía sentir cosas extrañas, inicio por el cuello dando ligeros besos inundados de sensualidad



- Mmm yuto- gemía el mayor a cada centímetro que el otro tocaba, importándole poco si los escuchaban o más bien olvidándose en donde estaban.



Yuto seguía su trabajo, besaba y lamia cada pequeña extensión de esa piel desnuda y ruborizada, llego al pecho y dibujando con sus dedos el contorno de los pezones fue aproximándose lentamente hacia esos pequeños puntos. Acerco su boca lamiendo primero esa parte para después comenzar a succionarla. Yamada solo se retorcía en su lugar, su cuerpo estaba realmente sensible a todo lo que yuto le estaba haciendo, que podía sentir hasta el más mínimo roce.



- Ahhh, yuto- gemía el mayor aferrándose a los cabellos alborotados que ahora tenía el menor.



Terminó de saborear ese delicioso pezón y se dirigió al otro iniciando el mismo ritual, cuando se hubo saciado, siguió su camino por el vientre y deteniéndose ahora en el ombligo ingreso su lengua hasta donde más pudo, moviéndola de un lado a otro hasta sacarle esos gemidos que tanto le gustaba oír. Prosiguió hasta que se topo con el miembro erguido de Yamada que ansiaba de una buena vez ser tomado.



Pero el menor lo ignoro por el momento y siguió de largo, ante la inconformidad de Yamada quien se quejo por aquello, pero yuto había sentido una repentina pena al imaginarse todo lo que quería hacerle, así que siguió por la pierna hasta donde estaba la herida, poco a poco fue lamiendo esa parte, era un sabor entre metal y sal, pero le gustaba.



- Uhmm yuto- gimió yamada lo mas que podía al sentir como la lengua del aludido entraba en esa herida, le dolía pero a la vez disfruta ese sensación sado masoquista que le estaba proporcionando el chico, pedía casia gritos que siguiera, le gustaba sentir esa lengua húmeda recorrer esa zona. Yuto al no poder resistir mas se acerco nuevamente a los labios de su amante y la entre lazo apasionadamente.



Dirigió una mano hacia la entre pierna de Yamada comenzando a jugar esa zona que le había estando llenando la cabeza de ideas pervertidas, el mayor solo se retorcía al sentir ese suave pero a la vez aprensivo rose que le estaba ofreciendo su amante.



Las caricias inocentes habían quedado atrás pues ahora yuto había tomado fuertemente el miembro de Yamada y lo estrujaba y jalaba hasta sacar verdaderos gemidos de excitación de su pequeño amante.



Yuto siguió jugando el miembro ya despierto del mayor, disfrutando de las expresiones de placer que le ofrecía Yamada. Era una sensación que jamás habían sentido antes.



Regreso a mirar a ryo y ambos sin decir alguna palabra se abrazaron dando por concluido ese momento, no había necesidad de apresurarse, además de que no era el lugar ni la posición indicada para hacer algo tan lindo como entregarse a la persona que quieres.



El crujido de la puerta les hizo dejar de mirarse, solamente el grito desesperado de hayate y el golpe que recibió yuto justo en el rostro hizo que yamada se lanzara contra el.



- Me dan asco- chillo hayate apartando a Yamada y lanzándose de nueva cuenta hacia yuto comenzó golpearlo.



- Déjalo en paz- gritaba con desesperación intentando apartar esos golpes, pero era casi imposible, así que se levanto buscando algo con que golpearle y encontró el candelabro y de nueva cuenta intento golpearlo-



- No me eh olvidado de ti- grito hayate deteniendo a tiempo el golpe y jalando a yamada hacia él lo levanto así desnudo y lo saco de aquella habitación. El menor se retorcía entre sus brazos intentando soltarse, pero la fuerza del mayor era superior que por más que intento en todo el trascurso no pudo liberarse.



- Aquí te quedas- dijo lanzándolo sobre la alfombra de su cuarto, así como el menor cayo se levanto del suelo corriendo hacia la puerta que aun permanecía abierta. Pero el mayor lo sostuvo de las manos y lo estrello contra la puerta . Comenzó a aspirar ese aroma que despedía yamada llevando de un lado a otro su cabeza. El menor solo se pegaba mas a la puerta para intentar separase de él.



- ¿Qué… que haces?-



- Siempre me ha gustado como hules- confeso pasando una mano sobre su pecho.



- No me toques-grito ryo empujándolo con todas sus fuerzas- me das asco- ante aquellas palabras la furia de hayate creció e importándole poco lo que el joven había dicho se lanzo contra de él acariciándolo de forma morbosa.



- Nooo- gritaba con todas sus fuerzas intentando apartarlo, las lágrimas comenzaron a brotar sin poder contenerlas y ante los besos y caricias sentía enormes deseos de morirse Pero el recuerdo de yuto le hacía soportar ese momento. Dejo salir un suspiro de dolor mientras hayate comenzaba a besarle el cuello.



- Tanta repulsión te causo –



- No tienes idea – concluyo el menor sin siquiera mirarlo. Solo sintió que lo dejaba libre y de nueva cuenta un empujón lo hizo que callera al suelo.



- Veremos si tu yuto te sigue gustando después de que termine con el- azoto la puerta tras de el dejando a yamada choqueado



- - déjame salir- gritaba con todas sus fuerzas, golpeando desesperadamente es puerta que lo privaba de su libertad. – no toques a yuto o jamás te perdonare, lo juro- dio otro golpe resignándose a que no podría salir de esa forma.



- Maldita suerte- chilla pateando lo que encontraba a su pasó.- yutoooo- si algo le llegara a pasar se sentiría tan culpable.



Se escuchaba mucho alboroto fuera, los pasos presurosos se dispersaban por toda la casa.



- La policía es la policía – gritaba uno de los secuestradores dirigiéndose hacia la habitación donde se reunían. Yamada se alegro por un momento al sentir que ya estaba cerca su libertad, pero reacciono al recodar que yuto no la tendría tan fácil para salir de ahí, busco algo con que cubrirse, pero solo encontró un viejo pantalón que además de roído le quedaba un poco grande y de momento un olor penetrante que hacia que le picara la nariz se empezó a esparcir por el lugar.



Buscó algo con desesperación para abrir esa puerta, pues ya sabia a que pertenecía ese olor.



-coff, coff- yamada tosía cada vez mas seguido y el ardor en los ojos se hacia insoportable.



Con fuerza comenzó a golpear el picaporte con una varilla que se encontraba debajo de unas cajas, hasta que logro desprender el metal de la madera, con un fuerte empujón abrió la puerta y se encontró con un panorama aterrador, las columnas del fondo de la casa habían comenzado a arder, el fuego se estaba esparciendo rápido aun cuando la casa no era completamente de madera, las personas corrían por todos lados intentando salir de aquel infierno.



Las llamas rojas bailaban sobre la madera incinerada y el humo negro comenzaba a tomar cada vez mas espacio en el interior.



- Yuto- grito yamada al recordar que su amigo de seguro aun se encontraba en el sótano. Corrió en esa dirección esquivando las llamas que salían entre las paredes. La puerta que una vez los mantenía encerrados ahora no existía, había sido reducida a nada en instantes, las llamas ya habían entrado y había dejado su estela negra por las paredes.



- Coff.. coff, yuto – tocia el mayor intentando ver tras esa nube negra, bajo con cuidado las escaleras y ahí en el suelo pudo ver a yuto que se cubría con una sabana para no aspirar el humo.



Al verlo ahí, no lo dudo demasiado y corrió escalera abajo para socorrerlo, en cuanto toco el ultimo escalón una de las vigas estrepitosamente



- Yutoooooo- grito con todas sus fuerzas al ver que el aludido no se movía, miles de pensamientos pasaron por su cabeza al pensar que lo había perdido.



28 junio, 2010

dorama

titulo: ザ・クイズショウ
ingles:the quiz show 2 
español: el secreto o el concurso.
actores: sho sakurai y yokoyama yo  
genero: suspenso/psicologico

bueno ahora les traigo este dorama que me encanto desde el primer ca (siempre digo eso ne)

kamiyama satoru (sho sakuria) es el  presentador de un programa dedicado a cumplir los sueños de las personas, para lograr dicho premio los concursantes deben de contestar ocho preguntas que al principio parecen inofensivas pero conforme van avansando se tornas mas personales y comienzan a escarbar en los oscuros pasados de los participantes obligandolos en cierta forma a descubrir sus crimenes con la garanria que les cumpliran cualquier deceo que quieran.

pero kamiyama tambien tiene un secreto, tras haber perdido parte de su memoria en un accidente que lo dejo en coma durante seis años, solo recuerda fragmentos de un pasado manchado con sangre que hace que cada dia sea un sufrimiento por no poder recordar.

bueno bien chafa mi  sinopsis, pero espero que la vean esta bien buena y el final mucho mejor.
ahora me gustan mas shosito y yoko tan kawaaaiiiiisssss.

bueno aqui esta el link


   

23 junio, 2010

OMEDETTO NATSU E INOO


QUE LA PASES MUY LINDO EN TU DIA NATSU Y QUE CUMPLAS MUCHOS MAS

BESOTES TE QUIERO MOTTO MOTTO.


Y DE PASO FELICITO A KEI QUE TAMBIEN CUMPLIO AÑITOS OMEDETTO INOO QUE CUMPLAS MUCHOS  MUCHOS MAS XD

18 junio, 2010

ZOOM DICH ZU MIR 8

bueno despues de esperar un tiempo muy largo por fin tengo el cap, kyaaaa muy bueno el  cap y muchas veran cumplidas sus espectativas XD

Capítulo VIII. Perdón

*Quien no ha sufrido por amor es porque no ha amado… realmente esas palabras tendrían que parecerme bastante cursis y apegadas a una de esas tantos doramas de la tv. Yabu necesitas reaccionar, eres un adulto ya y estás tomando la situación como un loco niño enamorado… Hikaru… mira como me tienes*
-Buenos días

-Buenos días Dai-chan

-Cómo vas?

-Oh bien… aunque ahora me duelen un poco los ojos, las consecuencias de llorar ne?

-Si… y no es por nada pero… tu cara luce fatal.

-Ba-ka… pero no dudo ni un tanto que tengas razón así que, me voy a la ducha.

-Ok, apúrate porque nos esperan para desayunar, y de ahí partir al programa de tv, luego a la sesión de fotos, luego al…

-Bien, bien!! Ya los alcanzo.
*Wooo el baño sí que me ha relajado, será mejor que baje ya… fuerza Yabu, debes comportarte a la altura, todo va a estar bien… ike!!*
-Ohaiyo!

-Ohaiyo Dai-chan, siéntate conmigo- dijo Chinen con una fresca sonrisa

-Claro Chi, sólo iré primero a echar un vistazo al bufete ya regreso.

--Daiki se encaminó hacia la isla donde estaban colocados los platillos que se ofrecían para el desayuno cuando Inoo lo interceptó--
-Daiki tengo que hablar contigo –dijo Kei en voz muy baja-

-Ok… y por qué tanto misterio?

-Realmente no quiero que escuchen los otros heisei.

-Bueno… de que trata?

-Primero, cómo está Kota?

-Bien supongo, cuando se levantó se veía más tranquilo, pobre de mi Kou-chan.

-“Mi Kou-chan” O sea que tu también estás que ves estrellitas por él?

-A que te refieres con también?

-Pues precisamente de eso quiero hablarte. Ayer cuando entre a la habitación hablé con Hikaru, en verdad estaba afectado por lo que pasó con Yuya pero decidí hacerle frete, ahí estaba yo domando a la fiera como nadie y…

-Yaaa! Deja el rollo y dime que pasó

-Bueno, bueno, decidí preguntarle el por qué de su actitud tan inmadura y…

-Y…?

-Pues que ayer me confesó que está enamorado de Yabu

-Qué?

-Pues así es, y no sólo eso, también me contó el porqué del pleito con Yuya.

-Bueno eso si no me extraña, Yuya se lo restregó en la cara a Yabu.

-Etto… no pareces muy sorprendido

-No, realmente no lo estoy, es algo que siempre ha sido obvio ante mis ojos.

-Ooh ya caigo, entonces el día que discutieron en el Centro comercial…

-Claro, Hikaru estaba celoso.
-Ohaiyo –saludé a todos con una cara más relajada

-Ohaiyo Yabu-kun –que tal la han pasado eh? Nuestra última noche fue muy divertida- comentó Chinen con esa faz tierna de siempre.

*Volteo y estás ahí, pero esta vez no corre el impulso sobre mí para ir a consolarte, tal vez porque anímicamente estoy llegando a mi límite*

-Yabu! Yo… -dices en un intento de cruzar palabra conmigo-

-Echaré un vistazo al bufete porque ya es tarde, ya regreso –le dije a Chinen, evitándote e ignorándote como no lo había hecho antes-
-Mira! Viene Yabu, tengo que contarle lo que…

-No!

-Pero por qué no? El merece saberlo

-Se lo contaré yo ok?

-Bueno confiaré en que lo harás Daiki y no te dejarás llevar ¬¬

-ok
-Hey!

-Hey, ya listo?

-Sí, comeré algo rápido que nos queda poco tiempo. Sabes, Hikaru quería hablarme

-Oh… y le has hablado?

-No, en este momento me siento dolido por su actitud, lo amo pero, me estoy cansando de a poco.

-Yabu, yo debo contarte que… -se detuvo Daiki-

-Que…

-Que…

-Que… hemos planeado ir a muchos lugares en Italia, y si iremos a ver la fuente de Trevi, pediremos muchos deseos

-Sugoii, siempre he querido conocer ese lugar.

-Sí, creo que será genial
En el tren
-Konichiwa

-A… hola Kei

-Vaya que cara si quieres me voy

-No, perdón, no es eso pasa

-Con quien estás compartiendo?

-Con Daiki estaba, ya pidió cambio para ir a donde Yabu, así que si no te molesta tendrás que compartir conmigo.

-Ya bueno, sabes que a mí no me molesta. Dejando eso de lado, haz hablado ya con Yabu acerca de tus sentimientos?

-No aún no, en la mañana traté de hablarle pero parece que ahora es él quien me evita, quien lo diría ne?

-Bueno no lo culpo, después de cómo lo has tratado

-ya ya, lo sé, sé que me portado terrible pero tal vez era sólo mi armadura, tal vez por mi miedo a aceptar verme enamorado de mi mejor amigo… y no creas, aún me cuesta trabajo aceptarlo, tengo miedo.

-Miedo? De qué?

-De que todo vaya a arruinarse aún más, a perder su amistad, a perderlo a él.

-Ya, entiendo. Oye y Yuya?

-Bueno con Yuya es diferente, si me importa estar bien con él, pero es otro cuento, en cambio si perdiera a Kota… no sé, de verdad que me pone mal esta situación.

-Yo insisto, deberían hablarlo, aunque bueno en la mañana en el hotel hablé con Daiki, sabías que el también quiere a Yabu?

-Sí, algo así

-Parece que se está esforzando mucho.

-Ya pero Daiki, que sabe de él.

-Puesss tal vez no tanto como tú pero… como van las cosas, o te quitas ese “miedo” o tu Kota quedará encantado por otro príncipe.

--Hikaru sólo dio un gran suspiro y se tiró a la cama a ver por la ventana, Inoo lo dejó solo.
-Yabu quieres ir al comedor y cenar algo?

-No Daiki gracias, mejor iré a dar un rol por el tren, está bien?

-Quieres que te acompañe?

-No, de verdad quiero estar solo un rato

-Vale pues, dijo Daiki resignado ante el poco ánimo del chico.
*Waaah sí que es grande el tren, hasta luce elegante, en verdad me gusta disfrutar de cosas así, admirar lo que hay en otros lugares, vaya parece que tiene bastantes habitaciones, es realmente sugoi. Llegando quiero hacer muchas cosas, visitar tantos lugares, reflexionar y ayudarle a mi corazón a sanar… tal vez pensar en darle una oportunidad de sentirse amado, tal vez aceptar los sentimientos de Daiki, darle chance de ser y que me haga feliz, y así sacarte de mi corazón, comprendo que es lo mejor*
-Kou-chan!

-Hey, Daiki, pensé que aún estabas en el comedor

-Sí pero la verdad se me fue un poco el hambre y sólo tomé un té, pero mira encontré este panecillo que te gusta tanto, si este de este tipo verdad?

-Waa si si, arigatou!!

-Estoy feliz de verte sonreír otra vez

-Daiki

-Si?

-Te gustaría que fuéramos juntos a la fuente y de ahí no sé, tal vez ir a los museos, algún restaurante, sólo tú y yo?
*Sus ojos tomaron un brillo singular y se dibujo una hermosa sonrisa en su rostro*

-Claro que sí, me encantaría, arigato!!
--Hikaru estaba parado justo en la entrada de aquel vagón, sólo sintió como sus ojos comenzaban a humedecerse “sin razón alguna”, agachó la cabeza y se fue a su cuarto—
-Bueno yo ya estoy cansado, quieres ir al cuarto ya?

-Creo que me quedaré un rato mas, me gusta cómo se ven las estrellas desde aquí

-Jajaja ok…
-Si se, se escucha un poco cursi pero en serio que me gusta

-Me alcanzas pues

-Va, en un rato voy.
Pasando un rato…
*Caminando por los pasillos de los vagones te encuentro y te postras frente a mí, que pretendes? No te dirijo la palabra, ni te miro a los ojos, me hago a un lado para seguir mi camino y te mueves también, hago lo mismo hacia el otro lado y repites la acción*
-Tienes algún problema? Necesito pasar por favor

-Y yo necesito hablar contigo.

-Vaya el rey quiere hablar, y de dónde le surgieron las ganas ahora a su majestad?

-Déjate de tonterías!!!!! siempre reaccionando como un niño tonto y sentimental!!

*Sentí mis ojos humedecerse pero me contuve*

-Perdón no quise decir eso…

-Creo, Hikaru, que tú y yo ya no tenemos nada de qué hablar, porque el gran adulto maduro, no puede llevarse con este niño tonto.
--Yabu aventó hacia un lado a Hikaru para pasar de él rápidamente—
-TENGO MIEDO OK!!!!!??? –gritó Hikaru-
--Yabu se detuvo en seco—
-Tengo miedo de aceptar mis sentimientos, tengo miedo de perderte, tengo miedo de no tener más a mi amigo, tengo miedo de la felicidad que tendría a tu lado…
--Yabu volteó y vio la expresión angustiada de Hikaru, pero volvió a darse la media vuelta y continúo su camino. Iba llegando a la zona de habitaciones cuando sintió que alguien lo tomó por el hombro así que volteó y dijo—
-Déjame en paz!!

-Ok Kota pero no me grites, qué pasa??

-Nada Kei pensé que eras… déjame sólo por favor
--Yabu siguió su camino. Volvieron a jalarlo más adelante esta vez del braxo y gritó—
-Inoo que me dejes sólo!!!
--Pero esta vez era Hikaru que lo tomó luego por los hombros hacia la pared de aquel frío vagón—
-Qué diablos estás haciendo? Qué te crees que ahora que te da la gana voy a hablar contigo? Que soy un juguete que va a soportar tus inseg…
*No acabé de decir todo porque él cerró mis labios con un beso al que a los segundos caí rendido

Separaste tus labios pusiste tu cabeza en mi pecho y comenzaste a llorar, yo estaba anonadado de lo que sucedía. Te deslizaste hasta ponerte de rodillas, nunca podré olvidar lo que sentí cuando dijo entre sollozos… *
-Yabu… perdóname… TE AMO
*Lo que sentí en ese momento no puedo explicarlo, en verdad hay momentos y sentimientos que son tan grandes que se vuelven difíciles de explicar, sólo atine a comenzar a llorar también.

Te ayudé a ponerte de pie y sólo dije YO TAMBIÉN TE AMO.

Empezamos a besarnos nuevamente y sin saber cómo llegamos hasta su habitación. No había palabras entre nosotros, sólo abrazos, caricias y besos que lo decían todo. Comenzamos a desvestirnos él uno al otro, y nuestros cuerpos aumentaban de temperatura al roce de nuestra piel. Millones de sensaciones llegaron cuando él bajo besándome todo, sus besos eran sellos que jamás se borrarán, será la prueba de que soy totalmente de él.

Poco a poco quito mi bóxer, mi miembro ya estaba erguido pues no podía resistirse ante tal encanto. Lo tomó con sus manos y comenzó a acariciarlo de una manera tan suave, tan delicada, que sentía cada milímetro de sus dedos. Se levantó y seguimos besándonos, él continuaba masajeándome y yo metí mi mano dentro de su ropa interior, saqué el suyo y comencé a hacer lo mismo, hasta que llegó un momento en que lo hacíamos al mismo ritmo.

Cada vez mi cuerpo rogaba por más. Volvió a bajar y con su lengua recorrió toda mi virilidad, jugueteaba con ella mientras yo buscaba de que aferrarme para no caerme del placer que estaba sintiendo. Luego lo metió por completo a su boca y comenzó a succionarlo, de manera lenta y luego más rápida. Me contuve, no quería que eso aún terminara así que le pedí se detuviera un segundo pues yo quería también probarlo a él. Así que lo llevé hacia la cama y estando ahí puse ahora yo su miembro entre mis labios, besándolo, lamiéndolo, mordiéndolo, y empecé a succionarlo, así como él lo hizo conmigo. De vez en cuando volteaba a verlo para observar sus gestos, era tan hermoso, de verdad que lo amo tanto.

En eso se levantó un tanto, me tomó por las caderas y me puso boca abajo, con su lengua tocaba mi entrada para después comenzar a penetrarme lentamente. Yo grité, era entre dolor y placer pero nada me importó con tal de tenerlo dentro de mí. Me tomó de las caderas y siguió, cada vez aumentando más y más la velocidad. Bajó una de sus manos y tomó mi miembro para masajearlo de arriba abajo al ritmo del otro vaivén.

-Yabu aaah… me encantas, si, eres mio, aaah, aaaah

-Hikaru, aaaah, no te detengas…oooooh Hikaru

Todo siguió hasta que los dos ya no pudimos más, y estallamos juntos. Sentí como su esencia recorría mi adentro y al retirarse la sentí en mi entrepierna, así como el sintió la mía en su mano.

Nos recostamos, comenzamos poco a poco a retomar el ritmo normal de nuestra respiración. Puso su cabeza sobre mi pecho y me abrazó, yo puse mi mano sobre él y acariciaba su cabello*

-Te amo Hikaru, eres mi todo

-Yo te amo también Yabu, eres el amor de mi vida.
*Cuando me pidió perdón y mencionó que me quería seguido de un beso, dije que no podía explicar ese sentimiento que me invadió… pues esto que acaba de suceder es aún más enigmático en mi sentir, es tan grande que no cabe en el universo…

Será esta mi recompensa??*

12 junio, 2010

ámame 8

CAPITULO VIII




El olor a tierra mojada entra desde fuera, ese peculiar aroma inunda mis pulmones y es como una renovación interna, este ambiente húmedo es el que mas gusta y puedo disfrutar por horas mirar por la ventana.



Hubiera querido permanecer más tiempo a tu lado, sentir ese calor que irradia tu cuerpo, esa piel suave y dulce, pero la mañana había llegado y con ella tu debiste partir. Aun puedo recordar cada caricia tuya sobre mi cuerpo cada roce de labios y quisiera saber que fue lo que cambio en ti.



Me siento sobre la cama y alargando mi mano tomo una almohada abrazándola contra mi cuerpo imaginado que eres tú, Me recuesto nuevamente y comienzo a rodarme por toda la cama, estoy feliz, ni en mis mas locos sueños me hubiera imaginado esta noche, fue muy especial, bueno para mi lo fue no se si lo fue para ti, pero quiero pensar que si.



Me levanto con pesadez pues ya es tarde y los golpes insistentes de las mucamas ya son más de enojo que de otra cosa. Camino por la habitación reconociéndola pues ahora que lo pienso es la primera vez que estoy por tanto tiempo dentro. Por lo general nada mas entraba unos minutos y luego salía sin siquiera dar un vistazo. Y pues ahora es mi oportunidad de conocer tus secretos.



La recamara esta bien ordenada, todo esta donde debe ir, una parte es por las mucamas que asean todos los días y otra es que eres muy ordenado. Deslizo mis dedos por encima del tocar y me detengo admirando los frascos de fragancias que hay, adoro las esencias que usas porque tienen un toque delicado y seductor y eso me encanta. Desvió mis pasos y llego a la mesita de noche y por curiosidad abro uno de los cajones ¿que busco? No lo se, solo es… que quiero saber mas de ti pues aunque parezca increíble aun estando contigo durante ya casi dos años aun eres un misterio para mi.



No hay gran cosa, solo hay documentos, algo de dinero entre otras. Sigo escudriñando hasta el fondo del cajón y descubro un sobre viejo y gastado, lo arrastro hasta quedar mas visible y me lo quedo contemplando un momento, la curiosidad es mi lamentable debilidad, miro en todas direcciones para ver si nadie me ve y cogiendo aquel pedazo de papel como si de una bomba se tratase lo abro delicadamente. Lo que encuentro es un poco vergonzoso, son fotos de los dos en situaciones muy comprometedoras por así decirlo, no se cuando, ni porque, pero de lo si estoy seguro es de donde estábamos cuando fueron tomadas esas indiscretas fotos. Por lo maltratadas que se encuentran puedo deducir que las has observado por largo y tendido tiempo y siento una mezcla entre vergüenza y alegría pues al estar en ese estado quiere decir que las has mirado muchas veces.



Los golpes de las mucamas sobre la puerta hacen que brinque del susto, así que de inmediato vuelvo a meter las fotos dentro del sobre y por consiguiente dentro del cajón, ya tendría alguna oportunidad de hablar contigo respecto a esas fotos. Pero por ahora lo primordial es salir de ahí antes de que sea asesinado por ellas.



Abro la puerta y los ojos amenazadores de las chicas hacen que se me erice la piel, camino pegado a la pared alejándome de ellas, mientras me siguen con la mirada llego a mi habitación y ahora que la observo con más detenimiento puedo notar que has cambiado no solo el colchón si no toda la cama. Me quedo contemplando mi nueva adquisición hasta que recuerdo a sho, debe de estar preocupado por mi, además de que le debo una disculpa por haber provocado la riña. Y sobre todo por el hecho de que fue agredido por ti. Me baño, me cambio y salgo decidido a disculparme apropiadamente. Estoy a punto de llegar al enrejado cuando de dentro va saliendo un lujoso vehículo que se detiene justo enfrente de mí. Me quedo parado contemplando mi reflejo en ese bien pulido auto y de pronto la ventanilla comienza a bajar.



- ¡Sho!- exclamo sorprendido sonriéndote ampliamente, siempre me provocas esa sensación de calidez. Al verme de de inmediato te bajas y no dándome tiempo a nada me abrazas con mucha fuerza, como si estuvieras muy contento por verme.

- Me alegro que estés bien- me dices sonriendo, aun abrazándome eso me incomoda un poco.


- Disculpa por preocuparte, no quise causarte problemas, es solo que…-


- Dejemos el pasado atrás, lo importante es que estas bien-


- Si, gracias por preocuparte.


- Debemos irnos- exclama el hombre que va dentro contigo.


- Quieres acompañarnos, es solo una pequeña junta pero si vas tendré una escusa para poder librarme de ellos más rápido-



Sonrió ante tu comentario y de buena gana acepto. Quiero despejarme un rato de ese enclaustramiento.



Subimos al automóvil y el tipo que va dentro no hace más que mirarme insistentemente y eso me incomoda un poco.



Llegamos a aquel lugar y me pides que espere en la estancia. Te adentras con un mar de gente a una amplia sala y te encierras por un largo tiempo, mientras estas ocupado me distraigo paseando por el edifico, el tiempo se me hace muy rápido pues ya ha pasado casi hora y media y para mi parecen solo minutos, la gente que anteriormente había entrado a la junta ahora salen mostrando caras de satisfacción.



- Ahora si vámonos- me dices tomándome por el brazo.


- ¿Y? ¿a donde vamos?-



- Quiero llevarte a un restaurante –



- ¡Oh!, pero no tengo hambre- te miento pues me da pena que te tomes ese tipo de molestia, pero mi estomago no opina lo mismo y comienza a gritar por comida.



- ¿Decías?- sonríes con ese peculiar gesto.



Me sonrojo como un tomate y no puedo seguir mintiendo pues he sido traicionada por mi propio estomago.


El día a sido de lo mas agradable, la comida exquisita y la compañía a un mejor, hemos platicado de infinidad de cosas y me siento muy tranquilo, sin preocupaciones.


- A donde mas quieres ir- me dices después de haber pagado la cuenta.



- Mmm no lo se, a algún lugar tranquilo, solitario- me miras con una interrogación en el rostro, y ante aquello me suben los colores al rostro.



- No quise decir….. no pensé en eso-



Tu sonora carcajada hace que el corazón me salte del susto…



- No te preocupes sabia que no te referías a eso, puesto que ya tienes dueño-



- ¿dueño?- arqueo mis cejas ante el comentario



- Si, inoo o me equivoco- me dices recargándote en el respaldo.



- El no es mi dueño-



- ¿A no?- preguntas incorporándote



- No, él es la persona que amo- regresas a tu posición y afianzas el vaso de té que tienes en frente.



- ¿Y?, el te ama o tan siquiera te quiere- me sorprendo por la pregunta.



- Ehh…. Claro … que si, no entiendo a que viene tu pregunta- respondo un poco enojado



- Lo dudaste, no estas seguro – Desvío la mirada intentando refugiarme en alguna otra cosa menos en ti-



- No quise incomodarte, es solo que…. No nada olvídalo-



Salimos de aquel lugar sin decir ninguna palabra, el ambiente poco a poco se volvió tenso y no sabia como iniciar otra conversación.



- ¿Daiki?- al escuchar mi nombre me giro para ver quien es el que me habla, no sabría decir que fue lo que sentí al verte después de tanto tiempo, eres igual a como te cuerdo.



- ¡Hola!- es lo único que atino a decir



- ¿Como has estado?-



- Bien- mis respuestas son cortas



- Por fin dejaste a inoo- dices mirando hacia sho y luego hacia mi



- Como si te interesara- hay un cierto tono de odio en mi voz.



- Pues me alegro que lo dejaras, no era lo mejor para ti-



- ¿Y tu que puedes saber?, no lo conoces-



- Porque lo conozco se de lo que te hablo-



- Pues estas muy equivocado, ni el es mi pareja, ni eh dejado a inoo, que creo que vale mas como persona que tu-



- De verdad lo crees, bueno han de ser iguales por eso sigues con el, por eso me cambiaste-



- Bueno y a ti que, a que bien esta actitud si fuiste tu el que me dejo- tus ojos se abrieron mas de lo normal como si no pudieres creer lo que estaba diciendo.



- ¿¡¡Que yo te deje!!?,¡estas escuchando lo que dices!-



- Se lo que estoy diciendo, y me dolió mucho cuando te fuiste sin decir nada-



Sho solo nos miraba de uno a otro, intentando entender lo que estaba pasando en esos momentos, pero no tenia tiempo de explicarle debía de arreglar las cosas con él de una vez por todas pues necesitaba decirle unas cuantas verdades.



- De verdad que eres hipócrita. Para que te iba a decir algo, cuando fuiste tú quien me traiciono, que había que decir-



Me quede helado al escuchar eso.



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Recuerdo muy bien ese único día en que fui infiel, fue un momento de debilidad del cual hasta este momento no me arrepiento.



Por fin des pues de mucho esperar y batallar había logrado que el se fijara en mi y mucho mas agradable fue cuando me acepto como su pareja, estaba eufórico y alegre que no dude en regresar a casa a gritarte mi felicidad.



- Inoo – grite abalanzando sobre de ti, me recibiste con una sonrisa cálida en el rostro-



- Ya somos novios-volví a gritar pero tu expresión de inmediato se volvió sombría.- no estas contento por mi-



- Claro que si- fingiste una sonrisa y poco después te alejaste sin decir nada más, pero no te tome importancia.


Los días habían transcurrido rápido, estaba verdaderamente enamorado y prueba de ello era que no había permitido que me volvieras a tocar desde ese día, podía notar tu disgusto pero no me importaba pues era mi felicidad lo primordial y tú pasabas a segundo plano aunque por dentro mi cuerpo dijera otra cosa.


Recuerdo muy bien tu rostro inexpresivo el día en que te dije que me iría de tu casa, pues él me había propuesto vivir juntos y yo había aceptado.

 

Esa noche habías entrado a mi habitación furtivamente para hacerme el amor, pero estaba renuente, no podía arriesgar mi relación solo por la calentura.



- Una vez mas – me pediste casi en una suplica, pero estaba entre lo que dictaba mi corazón y lo que pedía mi cuerpo, no sabia que hacer, así que lentamente comenzaste a acercarte a mí seductoramente con esos ojos que parecían hipnotizarme.



Me recostaste sobre la cama dándome apasionados besos bajo el mentón. Quería resistirme a ti pero esas caricias me estaban volviendo loco, hasta que recordé su rostro que fue que lo dije sin pensar-



- Me ha pedido vivir juntos –dije de repente deteniendo tu mano que se había encaminado sobre la tela del pantalón.



Tu rostro se había tensado y ninguna expresión se vislumbraba en el.



- Eh aceptado su propuesta y el sábado me iré con el- te dije apartándote a un lado para levantarme.



- Es definitivo- hablaste aun sin ninguna expresión-



- Si- te conteste tajantemente- perdona todas las molestias que te cause-



Solo negaste con la cabeza- te deseó lo mejor –y saliste de mi habitación



Me sentí realmente culpable, me habías brindado tu casa y me iría a si sin más. Pero que se puede hacer si el amor es así.



Al siguiente día ya había avanzado con el arreglo de mis pertenencias, sentía un poco de nostalgia pues llevaba viviendo en tu casa ya casi seis meses, seis maravillosos meses y de verdad te extrañaría.



Mis pensamientos habían sido interrumpidos por los toquidos de una de las sirvientas, abrí la puerta y me dijo que me esperabas en tu habitación, la curiosidad me gano así que de inmediato fui.



- Inoo-kun, puedo pasar - fue lo primero que dije al llamar a la puerta.



- Pasa- gritaste desde dentro y yo muy obediente entre de inmediato, la habitación estaba con una iluminación tenue lo que incitaba a algo romántico, al darme cuenta retrocedí unos pasos pero tus manos me abrazaron por la espalda impidiéndome salir de ahí.



- Una última noche, una noche más- me dijiste con tono suplicante, mezclado con sensualidad y mi piel desde la nuca hasta el dedo más chiquito se erizo al sentir tu respiración sobre mi nuca.



- No puedo – dije con la voz entrecortada al sentir tu lengua lamer mi lóbulo derecho.



- No puedo hacerlo- te repetí.



- Pero tu cuerpo dice otra cosa- deslizaste tus manos por encima de la ropa hasta llegar a mi rostro y ahí ingresaste un dedo en mi boca.



Tenias razón mi cuerpo pedía a gritos que lo tomaras, sentía temblar las piernas de la emoción de tenerte tan cerca, gotas de sudor frio se dibujaron en mi pecho y frente, mi respiración se volvió irregular y gemí tu nombre al sentir tu piel sobre la mía.



Pudo mas mi deseó que mi amor pues girándome para tenerte enfrente me apodere de esos labios rosas como la flor del cerezo, chupándolos y mordiéndolos hasta saciar mi sed de ese néctar que me hacia falta desde ya hace varios días.



Correspondiste de igual manera a mi frenesí de besos, estabas tan ansioso como yo de este encuentro.



Al mirarte bien me di cuenta de que estabas completamente desnudo y eso me hizo enfadar un poco pues sabias de antemano que caerían en tus redes, pero todo pensamiento desapareció cuando tu mano se deslizo por mi espalda hasta perderse dentro del pantalón.



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Ese día fue la primera y la ultima que engañe a alguien.



El recuerdo vino a mí a mente tan rápido, que en un par de pestañeos ya había recordado todo y el enojo y la rabia volvieron a crecer.



- Pues si lo hice y me alegro de haberlo hecho, que me podría esperar de ti. No me diste la oportunidad de explicarte.



- ¡que mas podías explicar si las fotos eran contundentes!- de nueva cuenta me quede sin habla



- ¿fotos?, cuales fotos? –



- Las que me envió tu novio, ahí no era necesario que me explicaras algo, pues mostrabas cuanto me querías-



Me quede en shock, al recordar las fotos que había visto en la mañana y otro sentimiento que no sabría como describir estaba latiendo en mi interior.



- ¿Como eran las fotos?- tal vez la pregunta sonara absurda hasta morbosa, pero necesitaba saber si lo que mi mente estaba pensando era cierto y, la única forma era que me dijeras esos detalles-



- Eres un depravado, que es lo que quieres saber, quieres que te diga las posiciones o los gestos de placer que tenias-



- No sigas- susurre con las lagrimas brotando por mis ojos.



- Lo sabia- dijiste con tono de compasión- sabia que no tenias idea de la existencia de esas fotos- asentí con la cabeza-



- Lo siento yo no…- dije tapándome la cara por la vergüenza.



- Discúlpame, ahora que te veo entiendo muchas cosas, no eres mas que una victima de el egoísmo de inoo y, me arrepiento de no haberte pedido una explicación, pero los celos y el dolor me cegaron que no vi mas allá de mi.



- No hay mas que decir- conteste – debo irme.



- Daiki- me dices al tiempo que me tomas del brazo- discúlpame no sabia que realmente lo amabas, tal vez hubiera sido preferible que siguieras en el engaño.



Esas palabras desgarraron por completo mi corazón, quería gritar, quería golpear a alguien, quería que alguien me gritara y dijera lo estúpido que fui al estar tan ciego y no darme cuenta o mejor dicho no querer darme cuenta de tu verdadera cara. Pero toda mi furia y frustración serian descargada en contra de una sola persona…y esa persona eres tú.



- “Inoo kei”-



"Terminó la confianza, hay una gran decepción y pronto morirá el amor…" (Delia)