30 noviembre, 2010

omedetto


hola minnas pues hoy en México. es el cumple del mas peque de los jump y no lo digo por la edad ¬¬.
Es el mas acosador de todos, pero aun asi me encanta, es un niño muy lindo XD.

Feliz cumple Chinen. ahora sabri solo tendra que esperar un año para que seas legal jajaja

28 noviembre, 2010

mas que una obsesión 13


Capitulo XIII

La confusión que tenía en la cabeza era muy fuerte, puesto que aún recordando todo no podía caberle la idea de que se había entregado…no, más bien, él había hecho suyo a yabu.

-“porque lo sigues negando”- se decía a si mismo golpeando su puño contra la mesita de estar –te gustó haberlo hecho con él, aún con lo que te dio deseabas estar con él- su batalla interna continuaba, una parte de él se negaba a creerlo y la otra aceptaba que yabu no le era indiferente.

Mientras tanto en otro lugar de la escuela había un chico que lloraba a escondidas, keito seguía sumido en una depresión, no podía apartar de la mente esa escena de inoo y yabu desnudos y peor aún se imaginaba a un inoo entregándose a ese yabu que odiaba con todas sus fuerzas, sacudió la cabeza para apartar esas imágenes de su mente, se levantó de su asiento y se dirigió hacia el aula.

Yabu por otro lado estaba contento de haber logrado su objetivo, tal vez no como él lo había planeado pero su plan había funcionado, entró a su cuarto y buscando el cuaderno en donde tenía escrito el nombre de todos sus amantes, buscó el de inoo para tacharlo, detuvo el bolígrafo en el aire y miró nuevamente el nombre que estaba a punto de tachar.

Sintió una sensación extraña al poner la X sobre él, dejó el cuaderno a un lado y miró por la ventana, había algo extraño en el ambiente ese día, se sentía muy bien cómo hace años no se sentía.

-Te divertiste con inoo- dijo chinen parado en el umbral de la puerta mirándolo detenidamente. Yabu lo miró por el rabillo del ojo-

-sí, me divertí, ¿por qué? Estás celoso-

- no, pero supongo que encontraste nuevo juguete y, me preguntaba que si es así puedes dejarme ir.

Yabu lo miró extrañado.

-¿ya no quieres estar conmigo?- pregunto mirándolo lascivamente

- ya no te sirvo así que lo mejor será…

- no digas tonterías, tu siempre serás mi preferido- dijo acercándosele sensualmente, lo tomo por las muñecas y lo aprisionó contra la pared juntando sus cuerpos.

Yabu comenzó a recorrer ese pequeño cuerpo con las manos, ingresó de inmediato dentro del pantalón afianzando el miembro de chinen, lo estrujó disfrutando de los gemidos y expresiones de placer que lanzaba el menor.

Buscó con su boca la de chinen y cuando ambas hicieron contacto, yabu no pudo dejar de comparar los besos proferidos por inoo. Intentó apartar esa comparación pero a esas alturas ya le era imposible no hacerlo, por cada roce que le daba a chinen, se daba cuenta que necesitaba desesperadamente que fuera inoo el que estuviera en ese lugar, empujó a Yuri a un lado y recargando las manos en la pared le pidió al menor que lo dejara solo.

Yuri lo hizo silenciosamente acercándose con cautela hacia la salida – me divertí el tiempo que la pasamos juntos- dijo mirando la espalda de yabu que en ningún momento volteo verlo, para chinen ese silencio solo significaba una cosa “que de verdad todo había acabo”

Se recostó en la cama y se quedo completamente dormido.

Inoo había salido en busca de keito, debía de decirle como sucedieron las cosas, que no eran como él se las estaba imaginando.

Lo buscó por todos lados, pero parecía que se lo había tragado la tierra.

-¿que piensas decirle?- se grito así mismo deteniendo el paso –le dirás que te obligó, que no quisiste hacerlo, pero que terminaste haciéndolo tuyo, eres patético inoo kei-

-si lo eres- dijo una voz detrás de él, kei se giró para encararlo.

-podrías escucharme- dijo con tono de suplica más como una imploración.

-Que mas vas a decir, lo acabas de explicar, te gustó, lo… lo disfrutaste que más puedes decir-

-no, eso no es así, yo no…- kei se dejó caer sobre el suelo enterrando las uñas en la tierra.- ¿qué quieres que te diga?- grito expresando toda la confusión que sentía en esos momentos.

-No hay mas que decir, nada, te gusta es todo lo que necesitaba saber, yo nunca signifique nada para ti-

-no digas eso- gritó kei levantándose de inmediato corriendo tras de keito- me gustas, es sólo que estoy confundido, puedes esperar a que aclare mis sentimientos.

-que fácil es decir para ti, espera a que aclare mis sentimientos, y tú crees que yo no tengo, ¡que hay de los míos!, ¡no cuentan!, ¡no valen para t!i.-

- no era esa mi intención, pero por favor entiéndeme.

- ¡¡¡entender qué kei!!!, no te sigas engañando – keito estaba frustrado, se sentía utilizado, engañado y sobre todo descorazonado. La plática no duró más, Okamoto había dejado a inoo con la palabra en la boca y este resignado se escabulló entre los alumnos.

Los días habían pasado, tanto keito como inoo no se habían dirigido la palabra, si se encontraban en algún lugar lo mejor que hacían era sacar vuelta y perderse por otro sitio.

Por otro lado yabu había sufrido un cambio extraño, seguía acosando a inoo pero esta vez un poco más sutil, en cualquier lugar en donde se encontraran yabu lo saludaba muy cordial y hasta hubo ocasiones en que lo invitaba a tomar algo. Esos actos antinaturales de yabu hacían que kei se sintiera aun más confundido de lo que podía estar-

-¿podemos hablar? – dijo chinen a kei cuando lo encontró en las escaleras.

-¿de qué quieres hablar? –

-de yabu-

-no tengo nada de qué hablar de él-

-No te das cuenta de que ha cambiado y todo es por ti-

-Me echas la culpa-

-claro que no, pero, que no te has dado cuenta, yabu ya no… me ha tocado desde que lo hicieron y mucho menos lo a hecho con nadie, eso ya es mucho decir, por general el siempre estaba molesto por todo y la forma de descargar su frustración era con el sexo, pero parece ser que tu lograste calmarlo.

- no me interesan tus explicaciones, no me interesa nada de él-

Inoo siguió su camino dejando al pobre de yuri solo.

Keito había superado su etapa de depresión, si bien aún le dolía que inoo lo hubiera engañado, ahora se sentía tranquilo. Se sentía lo suficientemente fuerte como para salir de nuevo.

-hola- keito alzo la mirada para ver quien era el que le hablaba.

- hola- contesto cortésmente

-¿puedo sentarme?- chinen le dedico una sonrisa sincera y de inmediato obtuvo una respuesta afirmativa - ¿que haces aquí solo?-

- ¡estudio!- respondió Okamoto mostrándole el libro de algebra.

- ohh, jeje- rio débilmente encogiéndose de hombros- no se me dan muy bien las matemáticas.

Keito permaneció callado.

-¿a qué viniste en realidad?- lo cuestiono el mayor

Yuri sólo hundió su rostro entre sus rodillas – no, por nada, es sólo que, me siento solo.

-y yabu, que ya no te hace caso- en la voz de Okamoto se asomo un dejo de sarcasmo-

- no ya no, de hecho terminamos nuestra relación-

- perdóname, pero ¿a eso le llamabas relación?, a alguien que te poseía cuando se le antojaba en el lugar que fuera, que te obligaba a hacer cosas que tú no querías. Además de todo, lo dices como si fuera algo doloroso, deberías estar agradecido porque te quitaste a esa alimaña de encima.

- no lo comprendes del todo-

- ¿Qué no puedo comprender?, me parece que lo entiendo muy bien -

-, aun con todo lo que dices, hay algo que olvidas, él era el único que se preocupaba por mi y que me hacia compañía, ahora estoy solo- unas lágrimas recorrieron su rostro.

-eres idiota o que- le dijo atrayéndolo en un abrazo- yo creo que hay muchas personas que quisieran ser tus amigos, solo necesitas buscarlas-

- crees que alguien va a querer ser mi amigo, después de las cosas que hice-

- por supuesto… yo por ejemplo- chinen alzo el rostro para mirarlo y se lanzo a abrazarlo con mas fuerza.

- gracias- contestó hundiendo más su rostro.

A lo lejos dos jóvenes contemplaban la escena, sorprendidos.

Inoo sintió una opresión en el pecho al verlos, quería salir huyendo de ahí pero sus pies no le respondían. Mientras tanto en otro lado yabu los miraba de igual forma, sintió algo raro en el pecho, una extraña sensación de malestar comenzó a inundarlo y de pronto sintió celos de verlos juntos, no sabía por quien es que sentía eso, pero no podía seguir viéndolo, así que con paso decidido llegó hasta donde estaban los dos parándose en frente.

-¿puedo servirte en algo?- le pregunto keito con tono áspero soltando al menor

- ¡parece que se divierten!-

- Te parece que nos divertimos, deberías comprarte unos lentes-

- ¡así que! Tan rápido me cambiaste- chinen abrió los ojos por la pregunta.

- cambiar, aquí el único que cambio a alguien fuiste tú, pero no te preocupes que el que ganó fui yo- dicho esto se levanto extendiéndole la mano a chinen para que también lo hiciera, el menor así lo hizo.

- ¡chinen ven aquí!- pero el menor no volteaba. Inoo al ver la escena decidió acercarse

- déjalo en paz- soltó ya con poca paciencia Okamoto- él ahora esta conmigo-

- ¡que rápido olvidaste a inoo!- soltó con malicia

- y a ti, que rápido se te paso la calentura por él… ohh deberás- había veneno en la voz de keito al decir aquello y más al ver que el aludido se acercaba- que sólo fue uno más en tu larga lista de amantes.

Inoo sintió que algo le oprimía el pecho, escuchar esas palabras tan crueles salir de la boca de keito de verdad que le lastimaban.

Y de pronto chinen dio un paso hacia keito y tomándolo por el rostro lo atrajo hacia el plantándole un beso por demás lujurioso. Al principio el mayor no movía ningún musculo, pero poco a poco fue correspondiendo a esos labios húmedos y a esa boca cálida. Hubo un momento en que se perdieron y olvidaron en donde y con quien estaban.

Yabu reunió todas la fuerzas que pudieran salirle, empujó a keito a un lado apartándolo del menor y le lanzó un golpe directo a la mejilla derecha. Este se tambaleó precariamente sobre su sitio pero fue auxiliado de inmediato por Yuri. Pero keito no se quedó conforme y también le lanzo un golpe directo a al nariz. Al mismo tiempo llegó inoo para detener el contraataque de yabu e intento ayudar a keito a mantenerse de pie.

-No me toques – gritó el menor

Tanto yabu como inoo, miraban sorprendidos a esos dos que poco a poco se alejaban de aquel lugar. Inoo sentía un dolor en el pecho producto de ver a keito en brazos de otro y sobre todo de ver a yabu celando a chinen por keito.

En cambio yabu estaba furioso, era algo extraño, estaba molesto con keito por quitarle a chinen, pero también estaba enojado con Yuri por haber logrado lo que el nunca pudo; Tener a keito. Volteo hacia kei quien lo veía aprensivamente pero desvió la mirada de inmediato y con paso lento ambos se alejaron de ese lugar.



Hace mucho que no posteaba este fic, pero sinceramente me estanque con él, pero ahora que le toca escribir a mi comadre amis espero que ella sea mas responsable ¬¬ jeje y lo termine antes de seis meses jajaja o..O. Espero que les guste este cap.


comenten por favor >.<

20 noviembre, 2010

vampire stories 3

 capitulo III

-Nada, solo fue una pesadilla- contesto al tiempo que se levantaba tocándose las costillas para ver si todo estaba en lugar. Respiro profundo al cerciorarse que había sido un sueño…

- ¿Y ese milagro que te levantaste temprano?-

- Por nada en especial, solo que ya no pude dormir- el mayor tenía una extraña sensación en todo el cuerpo, una especie de hormigueo que le recorría la espalda. Sentía una extraña fuerza renovadora, el cansancio se había ido pero en su lugar había una incesante necesidad de ingerir algo, aun no sabía que era, pero el dolor en sus dientes como cuando tomas algo frio o caliente se hacía cada vez más insistente. Miro de reojo a yamada clavando sus ojos en la vena punzante que sobresalía de su cuello, la podía ver latir al ritmo de su corazón, podía escuchar ese líquido viscoso recorrerla a cada segundo.

Algo lo incitaba a detener ese flujo, algo en su interior le decía que debía de hacerlo. Deslizo su mano por encima de sus hombros y cuando estuvo hecho lo aprisiono con fuerza, acercando su boca sigilosamente.

- ¡DAIKI!, te estoy hablando- hablo con mas fuerza al ver que su amigo estaba distraído. Y de un empujón lo aparto de su lado.

- ¡¡Ehh!!, nada- contesto regresando a la realidad. “Que demonios estaba haciendo”, pensó el mayor recapacitando en lo que estuvo a punto de hacer.

- Nada que…- Yamada lo miro feo - te hizo mal levantarte temprano-

- Si yo creo que… - Daiki siguió caminando dejando a Yamada parado ahí solo.

- Un sueño, solo fue un sueño- se decía para sí mismo,- no puede ser verdad, yo no… es mas no… mi mamá no… mucho menos mi papá… o si…- decía llevando a tal punto su frustración que se arranco sin querer un par de cabellos.

- No que de que- le pregunto yamada que estaba preocupándose por su amigo al verlo con el rostro pálido.

- ¿Que de que? – le contesto todo aturdido-

- Daiki no estoy para bromas , que te sucede-

- ¡Eh! a mi nada, ¿porque?-

Yamada estaba confundido, jamás en la vida había visto a su amigo en tal estado, completamente perdido, creía que solo estaba caminando por inercia pues sus sentidos no estaban bien conectados puesto que se había golpeado contra una caseta telefónica y ni siquiera se había quejado.

Insistió un par de minutos hasta que supo que no podría obtener ninguna respuesta. Así que intento cambiar la conversación, tal vez así su amigo se tranquilizara un poco.

- Vez que ayer comencé mi trabajo –

Daiki de inmediato recordó a los sujetos que supuestamente lo golpearon. Pues según su sueño lo había agredido cuando se dirigía hacia donde trabaja yamada.

- Aja-

- Pues que crees que le sucedió a mi sempai-

- No que- dijo sin darle importancia.

- Creemos que lo ataco un vampiro-

El rostro de Daiki palideció un poco más.

- Tonterías- contesto con las manos empapadas en sudor- esas cosas no existen-

- No opino lo mismo, pero lo que si es que son abominaciones de la naturaleza-

- Abominaciones- esa palabra resonó como eco en su mente. -Y porque dices que fue un vampiro-

- Porque tenía dos marcas en el cuello, aunque al parecer esas marcas nunca tocaron las arterias.

- Y que dice tu sempai-

- Nada, no quiere hablar del tema, es mas dice que no sucedió nada, que lo intentaron asaltar y eso es todo.

- Ya vez y tú que te preocupas por insignificancias-

- No pero espérate- dijo disfrutando de la conversación- su hermana nos dijo que ese sujeto se movió con una velocidad impresiónate, ningún mortal podría hacerlo.

- O es mi imaginación o en lugar de tenerles miedo les tienes admiración.

- Yo creo que las dos cosas-

- Baka-

- También lo describió-

- Así- Daiki comenzaba a frustrarse por la plática.

- Si, contesto Yamada aun mas excitado- un joven que no sobrepasa los 20, de piel blanca, cabello castaño, de ojos cafés y mirada penetrante-

Daiki podría jurar que su corazón saltaba más de lo normal, que podía verse el movimiento agitado desde el exterior. Estaba en negación, pues la descripción de aquel sujeto coincidía perfectamente con la del joven de anoche, pero no quería creerlo, se obligaba a creer que solo eran coincidencias de la vida, además de cuantos jóvenes delgados y con esa descripción pueden existir.

Yamada puedo observar ese sudor frio que brotaba de los poros de su amigo, jamás lo había visto así, quería bombardearlo con preguntas pero sabía que nada le sacaría.

***********************************************.

- -Sencillamente no puedo creer que ese chico no sepa que es un vampiro… Es… es simplemente irreal- decía yuto no pudiéndose creer esa idea.

- Mira que estamos en las mismas, nunca imagine que un vampiro pudiera vivir sin sangre… es simplemente ilógico y ya es mucho decir viniendo de mi- contesto el mayor parándose frente a un aparador en donde se mostraban algunos electrodomésticos

- Muy cierto- contesto yuto- deberíamos ir a visitarlo, estoy muy intrigado por conocer su historia.

- Hay que dejarlo un tiempo, imagínate si nosotros estamos impactados, ahora el que tiene que aceptar lo que es desde hoy.

- Fue un poco cruel lo que hizo yabu o…no-

- ¿Qué cosa que hace yabu no es cruel?, me hubiera sorprendido que no hubiera hecho nada, pero esa crueldad la trae en la sangre.

- Pero traerlo a este mundo sin aviso, es lo más bajo hasta este momento.

- Si pero que vas a hacer-

- No pues nada-

- Enton…- las piernas de inoo fallaron por un momento, sus rodillas flaquearon derrumbando al joven sobre el suelo, su mundo se movía mezclado con una tela negra que empañaba su visión.

- ¡¡Inoo!! ¿estas bien? – gritaba el menor intentando levantarlo- nos has ingerido nada de sangre cierto?-

El mayor aun cabizbajo asintió.

- Necesitas comer a este paso terminaras muerto, espera – dijo el menor recargándolo en la pared. Y acercándose lentamente aprisiono sus labios contra los de inoo-

- Noooo- grito separando a yuto de inmediato

- Pero lo necesitas -

- Pero si me das de esa sangre es como si yo la hubiera robado-

- Es mía ahora- dijo yuto intentando detener la sangre que brotaba de su labio-Así que no rezongues - y de nueva cuenta juntaron sus labios, la calidez con que aquella sangre inundaba su cuerpo, inoo no podía seguir negando que no la necesitaba, así que afianzo con tanta vehemencia aquellos labios dulces que hizo más grande la herida de yuto, movía sus labios con arrebato intentando obtener ese delicioso liquido, se sentía mal por tener que recurrir siempre a su amigo para obtenerla pero la necesitaba , no podía negarlo la necesitaba, pero era simplemente imposible que él se la arrebatara a otro humano. Empujo al menor contra la pared y ahí lo aprisiono con más fuerza. Llego un momento en que sentía que no podría detenerse y el miedo lo invadió, de un solo jalón se alejo de yuto.

El menor cayo sentado, respirando profundamente.

- Te sientes mejor – preguntó yuto recargándose sobre la pared pues esta vez inoo había ingerido sangre más de lo normal y ahora el que estaba en un estado deplorable era él.

- Lo siento-, creo que me excedí esta vez-

- No te preocupes, ya lo venia venir jeje, pero ahora yo necesito sangre- inoo asintió- vuelvo en un momento-

Se alejo con paso lento mezclándose entre la gente, buscaba a alguien sencillo y que posiblemente fuera fácil de persuadir. Miro a una chica que paseaba divertida a su mascota, pero por experiencia propia no debía de acercarse a alguien con animales pues estos podían reconocer el peligro. Así que desistió, siguió buscando. Miro a un viejito que se entretenía dándole de comer a las aves pero de nueva cuenta reflexiono, si ingiero su sangre lo mas probable es que se muera y de verdad que no quiero tener mi conciencia una muerte, así que siguió buscando.

Miro a un joven que estaba sentado en una banca mirando hacia el lago,su semblante mostraba paz. Así que sin saber cómo fue ya estaba a lado suyo contemplando de igual forma el agua.

- ¿Estas enfermo?- escucho decirle. Así que giro su cabeza para mirarlo.

- ¿Porque piensas eso?-

- Pues porque te vez pálido-

- Ya veo…no, es solo que no me he alimentado bien –

- Eso no esta bien – dijo sonriendo- la comida es lo principal

- De verdad crees eso-

- Si-

- Y si te dijera que me alimento de sangre y que necesito de la tuya para alimentarme

El mayor lo miro extrañado pero a la vez lo tomo como una broma.

- Pues te diría que mi sangre no te sirve-

- Toda la sangre sirve- yuto acorto la distancia entre ambos

El joven no apartaba la vista del menor a un cuando este se acercaba mas y mas.

- La mía no- apuntó con seriedad cuando yuto se acercaba lentamente a su cuello- tengo leucemia.- dijo al fin deteniendo todo movimiento por parte del otro-

Yuto se alejo mientras lo miraba con una expresión que denotaba incredulidad y a la vez tristeza.

- Perdona, no sabía-

- Pero ya ves ,te dije que mi sangre no te serviría-

- ya te dije, toda sangre sirve-

- aun así te gustaría ingerirla- sonrió

Yuto lo miro no con tristeza sino más bien con ternura.

-si – expresó sonriendo

El mayor sonrió.

- ¿Como te llamas?- pregunto yuto

- Okamoto keito, y tu?-

- Yuto nakajima-

***********************************************.

Inoo siguió caminando por entre las calles de aquella singular ciudad, los olores de los restaurantes por los que pasaba le hacían añorar viejos tiempo, hasta que un aroma peculiar estaba llegando a su nariz. Era mas fuerte que cualquier otro, siguió el rastro hasta toparse con la única persona de cual el olor podría provenir.

Un joven alto para su corta edad miraba extasiado al interior de una vitrina. El mayor se acerco sigilosamente y quedo contemplando lo que el otro veía. Poco a poco sin saber como, se fue acercando hasta quedar a escasos centímetros del menor. Podía percibir ese aroma que emanaba de él. Lo atraía y de una forma que ni el podía explicarse.

- Te gustan los perros- dijo por fin para apartar esas ideas que estaban cobrando vida en su mente.

El menor brinco del susto al escuchar esa voz tan cerca de su nuca. Giro la cabeza y pudo ver de reojo que era un joven quien le había hecho la pregunta.

- Si- contesto cortante sin mirarlo completamente, pero lo estaba observando por el cristal.

- Que raza es la que te gusta-

Ryutaro permaneció en silencio.

- creo que los labrador- dijo asiéndolo mímica a uno de los cachorros que ahora se había ido a ocultar a lo mas profundo de la jaula. Mientras que otra labrada insistentemente hacia donde estaba aquel desconocido.

- Parece que no le agradas-

- Si, nunca se me ha dado eso de quererme con los animales- inoo mostro una sonrisa triste.

- Se nota- expresó el menor con una ligera sonrisa – debo irme- hizo otro gesto al perro y después se giro hacia kei -un gusto conocerte- Ryutaro extendió la mano para despedirse. Inoo de igual forma la extendió pero antes de que se soltaran la estrujo con mas fuerza impidiéndole irse-

- ¿Cómo te llamas?-

Esa pregunta sorprendió hasta el mismo inoo que nunca imagino preguntarle eso, era solo que tenia necesidad de saberlo-

- Morimoto Ryutaro- sonrió el menor tímidamente-

- Kei inoo- gusto en conocerte-

bueno esta un poco soso, pero espero que les haya gustado. ya empieza lo mero bueno pero necesitaba que ya casi todos se conocieran.
 
comenten onegaiiiiiii >.<

12 noviembre, 2010

¡grita! 1

Bueno ¬¬ este es un fic extraño jeje, bueno siempre hago fics raros, pero este es más.
¬¬ ya saben que no soy muy buena escribiendo, pero esta idea me andaba rondando la cabeza, así que tuve que escribirla.
Espero que les guste y me dejen su más sincero comentario.

Así que disfrútenlo.

Titulo: ¡grita!

Autor: atzin

Genero: adivinen XD

Parejas: pos si hay parejas y, aunque dije que no me gustaban mucho, fueron los únicos que encajaban perfecto en el papel XD. Un yamajima.

Capítulos: como tres XD espero.


Capitulo I
venganza

La expendedora de gaseosas se encontraba ya a escasos dos metros, pero la sensación de que alguien lo estaba observando se hacia mas intensa conforme se iba acercando a la maquina. El aire frio matinal soplaba ligero moviendo los mechones de su cabellera, se acomodo mejor la búfana para aminorar la sensación y siguió caminado con paso decidido.

Escucho un sonido metálico detrás de él, detuvo el paso, trago saliva con dificultad y, un frio que no era propio de clima le erizo la piel, no quería mirar hacia atrás, tenia miedo de hacerlo.

- Es mi imaginación- se repetía una y otra vez para tranquilizarse y así alejar esas ideas de su mente. Ingreso la moneda en la ranura y marco el numero de la gaseosa, deseaba que esa maquina se apresurara a entregarle su producto para salir lo mas rápido de aquel lugar, pero parecía que la mala suerte estaba de su lado primero porque la expendedora del edificio estaba descompuesta y se había tragado varias monedas antes de que el se diera cuenta y después tuvo que salir al callejón, pero ahora la mentada maquina no quería darle su producto.

Con frustración golpeo un par de veces el costado y aun más nerviosos comenzó a zarandearla, hasta que por fin la bendita maquina cedió. Escucho nuevamente el sonido proveniente de quien sabe que lugar y agachándose para tomar su bebida miro por el rabillo del ojo, pero no lograba ver algo fuera de lo común.

Camino deprisa hacia la puerta, pero el sonido que había escuchado antes ahora ya no era una su poción. Se escucharon pasos apresurados dirigirse hacia él. Por instinto comenzó a correr dejando caer al suelo lo que llevaba. Corrió como desesperado intentando alcanzar el pomo que lo libraría de aquella pesadilla, pero parecía que en lugar de acercarse se alejaba con cada paso que daba.

Los pasos de aquel sujeto podía escucharlos mas y mas cerca hasta que por fin lo inevitable sucedió. Lo jalaron por la sudadera derribándolo al suelo.

Aquel hombre se monto sobre de el sujetándole las manos que bailaban sin control para impedir que le hiciera algo.

- Suéltame – decía intentando apartarlo.

Aun forcejeaba con aquel desconocido, tenia ganas de llorar pero no permitiría que esa persona lo viera así.

- ¿Quieres llorar?- pregunto aquel con tono de burla pasándole la mano por la mejilla limpiando la lagrima que había escurrido. Yamada dejo de forcejear y miro a aquel que lo aprisionaba. Tenía la cabeza tapada por la capucha de su sudadera. Junto las fuerzas que le quedaban y lo derribo aun lado parándose de inmediato.

 
- ¡Eres un idiota!- grito Yamada rabioso empujando a yuto que se retorcía de risa en el suelo al ver la cara que había puesto el mayor minutos atrás.

- No te molestes- dijo por fin cuando ya no podía seguir riendo.

Yamada detuvo el paso

- ¿Que no me moleste?- dijo acercándose a él levantando el dedo índice – ¡¡siempre es lo mismo contigo!!. Estoy harto de tus bromas sin sentido-

- Es que me gusta cuando te asustas, te vez muy tierno y sexy- Yuto se acerco lesivamente hacia el mayor.

 
- ¡¡Déjame en paz!!- grito ya muy enfadado. Lo empujo para que le diera el paso, levanto la bebida que había tirado e ingreso como alma que lleva el diablo al edificio azotándole en las narices la puerta al entrar. Solo escucho un- ouchh- proveniente de afuera pero lo ignoro.

Subió las escaleras y entro a la sala no pudiendo disimular la frustración que llevaba en cima y maldiciendo una y otra vez a yuto.

- ¿Que te sucedió?- Keito pregunto dudoso al ver la cara de Yamada.

- ¡¡¡YUTO!!! Eso es lo que me sucede- grito exasperado dando círculos en rededor de su amigo- no deja de hacerme esas estúpidas bromas que detesto- grito al ultimo jalándose un poco los cabellos.

- Mmm ya veo- dijo Ryutaro al tiempo que se acercaba para unirse a la platica – por eso salió tan divertido detrás de ti- Se paro en frente de ryo cruzando las manos como analizando la situación.

- Quisiera darle una cucharada de su propia medicina- grito el chico.

- ¿que? ¿A quien hay que golpear?- pregunto yabu al escuchar la melodiosa voz de Yamada.

- A yuto- contesto keito, arqueando las cejas.

- Ohhh, en problemas de novios no me meto- alzo las manos a la altura del pecho y las movió negando con ellas

- Ja- soltó ryo con tono sarcástico- ni siquiera me a pedido ser algo, solo soy su amigo con derechos-

Yamada cruzo los brazos como anteriormente había hecho Ryutaro y se quedo pensativo para después de unos momentos sonreír maléficamente.

- ¡¡Oye Yabu!!- dijo el menor arrastrándolo un par de metros lejos de la miradas y oídos metiches de sus compañeros – quiero que me ayudes con algo y tal vez matemos dos pájaros de un solo tiro-

Yabu lo miro con un poco de incredulidad para después sonreír asintiendo.

 
Los días habían pasado de lo mas normal y parecía que la venganza de Yamada se veía muy lejana, hasta podría decirse que nunca se llevaría acabo, mientras tanto las bromas de yuto habían alcanzado dimensiones mayores pues ahora algunos otros jump se veían inmiscuidas a ellas y el mayor y los demás estaban llegando a su limite.
Cierto día que Yamada se había escondido del asedio de yuto, entro en una habitación para relajarse un poco, tomo una de las revistas que había en la mesita de de centro, era una revista turística y al comenzar a hojearla una sonrisa se dibujo en su rostro y rápidamente salió de aquel lugar en busca de su cómplice. Yabu.
- Aquí- dijo poniendo la revista delante del mayor. Yabu se irguió sobre su lugar alargando el cuello para mirar la página que señalaba el menor. Con letras grandes decía de un pueblo a las afueras de la ciudad donde según se relataba estaba encantado.

- ¿Ese es tu plan…?- Yabu lo miro incrédulo- asustarlo ahí, ¿ese tu plan?-

Yamada asintió sonriente.

- Y como piensas llevarlo hasta allá, déjame decirte que yuto no es ningún tonto-

- Estoy consiente de eso, pero …- ryo lo miro con travesura – ahí es donde entras tu en acción –

- ¡yo!- exclamo preocupado viendo como la sonrisa de yamada se hacia a cada instante mas siniestra- solo espero que no te arrepientas después.

Otra vez los días habían pasado y yuto se había comenzado a molestar por las constantes salidas de Yamada, además de sus llamadas misteriosas y sobre todo por la cercanía que estaba teniendo con yabu. Estaba celoso de su líder, pues ahora toda a atención era dedicada a él.

- ¡Hey! chicos – dijo yabu para llamar su atención – ya tengo el lugar ideal para pasar nuestro fin de semana-

El mayor les mostro la revista y entre quejas y aprobaciones por fin se decidió que si se iría a ese lugar.

El día predilecto había llegado, los diez aguardaban a que llegara la vagoneta y así poder emprender su tan ansiado viaje.

- ¿A donde iremos primero? – pregunto Ryutaro tomando la revista.

- ¡Ya se! – dijo daiki arrebatándosela – primero a la presa, dicen que ahí se ahogo una chica esperando al novio que nunca llego.

- ¡No!, ya se – exclamo yuya quitándole la revista de las manos- vamos a las oficinas de la policía…- yuya hizo pausa y hablando con voz mas ronca dijo- dicen… que ahí se aparece el fantasma de un prisionero que se ahorco.

Todos corearon un – uhhhhhhh-

- ¡Quieren parar de decir esas cosas que me ponen de nervios!- dijo Yamada acurrucándose en su asiento- yo no quería venir a este lugar- mintió como buen actor que es.

- Ya no te quejes – yuto lo abrazo según el transmitiéndole buena vibra.

- ¡No!, ya se … - dijo keito tomando una lámpara- al teatro… dicen que ahí, se aparece el fantasma de una mujer que fue asesinada en plena obra con un arma de fuego. Dicen que todo fue fraguado y que ella regresa cada noche a cobrar venganza a todo aquel que entre a ese lugar.

Todos miraban a keito como bicho raro.

Yamada seguía fingiendo sentir miedo pero por dentro tenia una gran sonrisa al darle a yuto un buen escarmiento.

El transcurso fue mas corto de lo que habían imaginado, claro después de hablar de babosada y media el tiempo se les hizo pequeño.

Al bajar de la vagoneta fueron recibidos por los encargados del hotel en donde se alojarían. Los guiaron muy amablemente hasta la posada y ahí les asignaron sus habitaciones; best separados de los seven. Eso no le sentó muy bien a Yamada quien quería seguir hablando con yabu de su plan.

-Mañana nos levantaremos temprano para que podamos ir a todos los lugares- explico yabu como buen líder- así que por favor bajen a desayunar temprano si no se quedan… entendieron-

- ¡¡si!!- contestaron al unisón.

El viento arremetía contra los arboles sacándoles tenebroso silbidos, el golpeteo insistente de las ramas sobre el cristal hacia que ninguno pudiera pegar el ojo en la noche. Voces extrañas se mezclaban con el canto del viento y el frio se colaba por entre las tablas viejas y rodias de aquella pequeña posada.

La noche no auguraba nada bueno para ese fin de semana.

- Buenos días, pudieron dormir- exclamo Hikaru viendo la cara de somnolientos de sus compañeros- pues parece que no- dijo en tono burlón-

Mira que tu caes como piedra y no te enteras de nada- exclamo chinen-¡hey! Yabu – dijo girándose hacia donde esta él- te has de aprovechar del pobre de Hikaru cuando duerme ne-

El menor escupió lo que estaba tomando y se puso mucho mas nervioso cuando yabu no decía nada para desmentirlo.

Las mejillas del mayor se tornaron color escarlata y solo desviaba la mirada evitando contacto con Hikaru.

- Ahhh mendigo abusador- Hikaru había saltado de su lugar – que me has violado y yo ni en cuenta, tan siquiera avísame –

La carcajada fue general, Hikaru bien que sabía como animar a los demás. Y sobre todo había hecho que yabu se sintiera mejor y olvidara el tema.

- ¿Entonces? a donde vamos- pregunto yuto ya impaciente por comenzar el recorrido.

- Pues yo creo que a la cárcel- dijo yuya poniendo el cuenco del arroz sobre la bandeja.

- No mejor a el teatro como dice keito-

- Nooooo, dijo casi en un grito Yamada- ahí no quiero ir, mejor a otro lado que no sea ese.

- que les parece a la presa – volvió a decir daiki poniéndoles cara de perrito.

- mejor a la cárcel- dijo Yamada mirando de reojo a su cómplice y sonriéndole por lo bajo.

- esta decidió- dijo la voz del líder levantándose de su asiento para que los demás lo imitaran.

Salieron de aquel lugar. La vagoneta ya los esperaba para llevarlos a aquel pueblo que quedaba a 15 minutos en coche y, obviamente como el pueblo era muy chico se podía llegar a cualquier sitio caminado. Así que al llegar y bajarse el primero en encabezar la fila era chinen seguido de Ryutaro, después inoo con yuya, un poco mas atrás de ellos iban muy alegres hikaru y daiki Yabu con Yamada y yuto junto a Keito.

- ¿porque tan serio?- pregunto el mayor viendo que yuto no apartaba la vista de esos dos que tenia en frente.

- no es que este serio es solo que, siento algo de ver a Yamada tan cercano a Yabu.

- esos se llaman celos- Keito le dio un codazo para que reaccionara.

- no estoy celoso, es solo que no me agrada esa cercanía.

- Mentiroso-

Si bien el lugar era pequeño, había algunos turistas vagando de igual forma que ellos buscando algo de que hablar a su regreso a la ciudad.

A cada paso que daban, la creciente euforia de Yamada por hacerle pasar el mayor miedo a yuto no podía disimularla, sonreía sin motivo a Parente, además de que susurraba seguidamente al oído de yabu.

Por fin la dichosa cárcel, el lugar designado por la mente perversa de ryo para darle un escarmiento a yuto. El lugar por más intentos de mantenerlo en buen estado mostraba ya el paso de los años sobre sus ventanas, techos y puertas. Las paredes grises y escurridas por la lluvia le hacían lucir un aspecto deprimente. El olor a material húmedo y en descomposición resaltaba la vista desde fuera.

Ingresaron amontonados al interior, ninguno quería quedar al último en ese tétrico lugar. El suelo tapizado de periódicos viejos, hojarasca y demás utensilios ya en estado de oxidación desprendía un aroma por demás detestable. El sonido del viento sobre las láminas sacaban sonidos extraños, parecían los quejidos de las casas suplicando por alguna atención.

Siguieron su tour al interior. Encontraron primero la sala de los policías que permanecía un poco resguardada de lo intempestivo del clima de aquella región, algunos escritorios habían perdido por completo las patas, otros más quedaban solo a medias mostrando las astillas, sobre el suelo papeles por montones se apilaban en rincones haciendo el lugar ideal para nido de ratas y alguna otra alimaña. Un crujido por demás siniestro acentuó el miedo que se respiraba en ese momento. Siguieron caminando, se internaron un poco mas allá de lo que era permitido en una estación de policía vigente, bajaron algunos escalones. La luz en esa zona se había vuelto sino nula, escasa. Chinen resbalo y tuvo que afianzarse del primero que tenía enfrente.

- No hagan ruido- dijo alguno de los diez apretujándose mas entre ellos.

- ¿Que fue eso?- dijo otro haciendo un – shhhhhhhh- para que los demás cerraran la boca.

Siguieron internándose, pasaron la primera, segunda y tercera celda, todas llena de grafitis fluorescentes, dibujos de calacas y demás figuras tétricas adornaban cada pared.

- En la cuarta- susurro keito- en esa se ahorco el preso-

Todos dieron un paso atrás, pero yuto y Yamada siguieron adelante, el lugar ahora si estaba en las tinieblas, Yamada utilizo la luz de su celular como lámpara. Yuto solo lo miro de reojo.

Ya estando a escasos centímetros de la puerta yuto empujo al interior de la celda a Yamada cerrando inmediato.

- ¿Que haces?- grito el mayor afianzándose de los barrotes.

- ¿querías asustarme? Cierto-

El mayor se limito a contestar.

-Me creen tonto o que- dijo soltando una carcajada- ¡eh yabu!, es obvio que querían asustarme.

De entre las sombras de la celda salió una persona cubierta por una capucha negra, de inmediato se la retiro y apareció yabu.

Deberían fraguar mejor sus bromas, en primer lugar mucha insistencia de Yamada por venir a este lugar, en segundo, al entrar el nos dirigió como si ya supiera por donde ir y en tercero, en la otra sala había lámparas encendidas y aquí no, es algo absurdo que aquí haya menos luz, es algo ilógico no lo creen.

- deberías hacer un dorama sobre detectives- dijo ryo después de salir de aquella prisión, paso al lado de yuto ignorándolo y salió hacia la calle. Los demás detrás de él.

- Espera Yamada-

- Déjame en paz- grito el otro- estoy harto de tus bromas y lo peor es que te burlas de mí-

- Eso no es cierto- se defendió el menor-

- Solo déjame en paz- exclamo empujándolo

Tan inmerso en su frustración estaba que no se dio cuenta de que unos jóvenes caminaban en su dirección, pasó a su lado chocando con uno. Pero este al ver que no había una disculpa por parte de ryo lo detuvo en seco.

- Pídeme una disculpa- dijo el sujeto

- Dame una disculpa- dijo en tono sarcástico

- Te estas burlando- grillo el otro.

- Valla … un aplauso…- choco palmas un par de veces- que intuitivo eres, debes ser la persona mas inteligente de este planeta-

- Maldito mocoso- grito aquel sujeto lanzándole un golpe certero al rostro del menor. Pero obviamente Yamada no se quedaría tranquilo además de que quería sacar su frustración con el. le lanzo una patada para después lanzarle toda una ráfaga de golpes.

Los jump incluido yuto, que se había quedo sin poder reaccionar, corrieron en su auxilio pues los amigotes del golpeado ya se iban en contra de Ryosuke.

- ¡Detente! – exclamo con preocupación yuto al ver que Yamada iba a por mas-

- Suéltame- grito soltándose de su agarre.

Y sin más que agregar se dirigió hacia la vagoneta

- Me la pagaran malditos críos-

La voz de aquel sujeto de verdad que sonaba amenazante, pero aunque los otros jump estaban intrigados de porque inicio la pelea, decidieron no preguntar en ese momento.

Siguieron el recorrido como si nada hubiera pasado, excepto porque Yamada no le dirigía la palabra a nakajima. Fueron al lago, al hospital y a otros lugares. Pero por fin había llegado el momento de ir al lugar que mas miedo le daba a Yamada y que este sabia que yuto no dudaría en utilizarlo para hacerle alguna broma pesada, así que decidió alejarse de el e irse a refugiar con yabu.

Si la cárcel era tétrica, el teatro lucia amenazador.

Los retablos que cubrían las ventanas daban la impresión de que querían que algo no saliera de aquel lugar. La taquilla había desaparecido, ahora solo quedaba la silueta en donde alguna vez estuvo, algunas lozas habían desaparecido y el espectacular se balanceaba precariamente sobre sus cabezas.

- Esto es peligroso- dijo la voz nerviosa del más miedoso.

- No te preocupes-

Siguieron andando, entraron al vestíbulo. Las grandes puertas que dividían el teatro de la entrada, daban un miedo singular, figuras en relieve mostraban personas en total agonía. Algunos solo se limitaron a cruzarla otros mas como yuto se detuvieron a examinarla un poco más.

La tela roja que cubría la entrada estaba roída y apolillada, los tablones bajo sus pies rechinaban insistentemente como advirtiéndoles de algo a cada paso. Había luz , luz que les infundía seguridad y así decidieron entrar. En primera estancia los asientos de color negro se extendían ante su visión. Por lo menos unos cien asientos había abajo. De tres niveles era el edifico las palcos bien conservados mostraba la influencia arquitectónica del occidente. Al frente el escenario imponente reflejaba un luto singular.

Avanzaron por entre las filas acercándose hacia la tarima. Con un sonido estruendoso las dos puertas principales se cerraron con un sonido hueco. Una risita por demás demoniaca resonó fuera, pequeños pasos presurosos se alejaron del lugar.

- Yuto esto no es graciosos- grito Yamada cerca de la puerta, aporreándola para que el aludido los dejara salir-

- Estoy aquí- se defendió el agraviado- yo no fui-

- Mira que si es otra de tus bromas, jamás te lo perdonare-

- Yo no fu…ii

Un golpe seco contra la puerta con un estruendoso “BUMMM” hizo que todos retrocedieran, el polvo que se desprendió por el golpe voló por todas partes.

- ¿Que demonios fue eso?- grito yuya

- No lo se- yabu se acerco de nuevo a la puerta-

Se volvieron a escuchar pasos detrás de la puerta, pero después esos pasos se escucharon en los palcos. Ninguno movió un musculo, solo seguían con su cabeza el trayecto de los sonidos. Y de nueva cuenta otro “BUMM”-

Todos por mas valientes que quisieran ponerse terminaron por correr entre los asientos a salvo de aquello que asechaba fuera.

- ¿Que demonios esta pasando?- grito histérico Yamada llevándose las manos a la cabeza.

- Díganme que es una broma- chillo Daiki tomando la mano de inoo para confortarse.

De nuevo otro golpe se escucho. El rechinido de la puerta abriéndose hizo que todos prestaran atención adelante.

Una figura encapuchada estaba en el lumbral, se balanceaba ligera como si el viento la moviese.

- ¿Quien eres?- pregunto Hikaru. Pero al no obtener respuesta se acerco lentamente- no se cual es tu intención –

- Hikaru déjalo- demando yabu.

- Pero no te metas con nosotros- aquella figura no decía nada.- así que déjanos pasar-Hikaru paso al lado de aquel dispuesto a mostrarles a los demás que no había peligro, pero antes de que pudiera salir la puerta se cerró con un fuerte estallido. Todos temblaron de pies a cabeza.

- Déjanos salir- grito Hikaru jalando hacia él a aquel hombre.

- ¡NOOO!, HIKARU - grito yabu- viendo como aquella abominación alargaba su mano mostrando unos dedos largos y los encajaba en el estomago de yaotome. Este se inclino hacia delante escupiendo la sangre que se regresaba de su estomago. El monstruo encajo más sus dedos, ante los gestos dolorosos que mostraba Hikaru. Volvió a toser.

- ¡HIKARU!– grito yuya corriendo en su dirección.

Las luces comenzaron a titilar deteniendo el paso del mayor, hasta que por fin se produjo un apagón.

- Hikaru, donde esta Hikaruuu-

- ¿Donde están todos? – las voces de los nueve resonaba con un miedo garrafal, algunas voces se escuchaban al borde del llanto mientras que otras intentaban sonar tranquilas para no asustar mas.

Fueron una fracción de segundos lo que duro el apagón, pero para los demás habían sido minutos eternos. Para cuando se hubo recobrado la visibilidad, ni la abominación, ni Yaotome se encontraban ahí. Solo quedaba el charco de sangre.

Ninguno podía hablar, el sollozo de Daiki sobre el hombro de inoo hizo que Yamada también rompiera en llanto-

- ¡Mi culpa!- se decía una y otra vez- mi maldita culpa-

- No es cierto- dijo yuto abrazándolo – no es tu culpa-

Otro “BUMMMMMM” en la puerta. Sus corazones volvieron a palpitar descontroladamente. Era el momento de huir, correr, esconderse. Pues ahora iba uno pero faltaban nueve.

COMENTEN ONEGAIIIIII !!!!!! XD

11 noviembre, 2010

mis dos "yo" 3

hola. se que me tarde en postear algún fic... y mi defensa es que no tenia ideas XD, bueno aquí les dejo este cap de mis dos yo espero que les guste besos

capitulo III

creditos: sinceramente no se quien edito la foto de yamada como chica... pero todos los creditos de esa edicion a quien correspondan XD

Ambos chicos seguían mirándose olvidándose por completo que estaban en la sesión fotográfica, Yamada sentía que el corazón se le saldría por la boca y al punto exclamo.

-¿etto?… quien es Ryosuke?-

Ryutaro reacciono ante la pregunta de Yamada y de inmediato lo soltó.

- ¿Ehh? No nadie… es solo que… - Ryutaro lo miro por otros cinco segundos y luego se alejo sin terminar lo que estaba diciendo y se metió en su camerino.

Yamada sintió alivio al ver que Ryutaro se había ido y respirando profundamente se encamino hacia el fotógrafo.

- ¿Eso es todo? – pregunto Yamada acercándose para ver las fotos que se habían tomado.

- ¡Sí! - exclamo el fotógrafo muy satisfecho por el trabajo que se había logrado.

- mañana los esperamos para las grabaciones – grito su manager ya que Yamada se había alejado para subirse a su camper.

Ryo entro y de inmediato se quito las zapatillas ya, que como no estaba acostumbrado a usar ese tipo de accesorio le habían salido tremendas ampollas, camino hacia el sillón pero parecía que había tachuelas en el suelo pues daba pequeños brinquitos cuando su planta tocaba el suelo.

Como era de esperarse al otro día ya se habían publicado las fotos en las revistas de espectáculos anunciando la nueva película, Yamada ojeaba la revista en el salón de clases y debía de aceptar que de verdad parecía mujer vestido de esa forma, pues la peluca y ese vestido le sentaban muy bien

– jajaja… que idioteces estoy pensando – rió el chico al pensar que era lindo como mujer , no le dio importancia y siguió pasando las hojas hasta que dio con la ultima foto de la sesión, de verdad había quedado muy bien, el ocaso detrás de ellos y los rayos del sol color ámbar que inundaban el lugar les hacia verse muy bien y la cercanía de ellos dos era realmente escasa, se acerco mas la revista para poder ver con claridad y sí, la distancia entre sus bocas había sido de un dedo-¿Cómo era posible que se acercaran tanto sin darse cuenta?- se pregunto el chico y de pronto se acordó de lo que había dicho Ryutaro y sintió un hueco en el estomago- a caso lo había descubierto o solo fue coincidencia que hubiera dicho su nombre- esa idea le siguió rondando la cabeza hasta la hora del almuerzo, debía de cerciorarse que sus ideas locas estuvieran equivocadas y la única forma de saber era ir a ver a Ryutaro, pero por mas que lo busco no lograba encontrarlo.

Cuando por fin había desistido y decidía irse a casa lo vio salir de la cafetería y sin pensarlo dos veces corrió en su dirección, aun no sabía que le diría cuando lo tuviera en frente pero, ya se ocurriría algo para sacarle la plática.

- ¡Hola! – expresó Yamada parándose frente a ryu, este arqueo una ceja mirándolo raro.

- ¿Se te ofrece algo?- pregunto dando un paso a lado, pero yamada se interpuso de nuevo.

- ¿Como estas?-

El mayor mostraba en el rostro una sonrisa digna de cualquier loco acosador y obviamente Ryutaro la notó de inmediato.

- ¿Que quieres?- pregunto exasperado de que se le acercaran para pedirle autógrafos.

- Es solo que- no sabia que decir.

- Mira solo pídeme el maldito autógrafo y déjame en paz- chillo jalando la revista que Yamada llevaba.

Le estampo con tanta fiereza el bolígrafo que le hizo pequeños hoyos al papel. Yamada solo lo observaba con cierto miedo.

- ¡gracias! – dijo a tiempo que el menor le entregaba la revista y se perdía de vista.- “maldito idol”- pensó ryo alejándose de igual forma.

Bueno, no había sido como lo esperaba pero comprobó que no sospechaba nada de nada de que el fuera la chica, pues su cara de exasperación era prueba contundente de que no lo reconocía. Eso era un gran alivio pues podía seguir con la farsa hasta donde se pudiera.

Estaba fastidiado, harto, hastiado de que la gente lo siguiera, de que las fans locas y acosadoras los siguieran a todos lados. No podía tener una vida normal. Sus lugares favoritos se habían vuelto prohibidos para él, pues los fotógrafos parecía que se habían instalado ahí para vigilarlo. Su escuela era otro lugar en donde no podía vivir en paz. Lo odiaba, de verdad que si, detestaba haberse vuelto famoso y peor aun de fingir siempre una sonrisa que no sentía frente a las cámaras.

Quería huir de todo eso, pero no podía hacerlo debido al contrato que había firmado, esa era su única atadura a ese mundo lleno de farsantes. Pero en cuanto el contrato terminara se alejaría y empezaría de cero, con una vida normal.

Salió de la casa con el cesto de basura pues ya se derramaba precariamente sobre el suelo y comenzaba a asemejarse al Everest.

Abrió el compartimento y tiro los desechos dentro, pero un sonido le hizo mirar hacia el obscuro callejón que tenía enfrente. Cerró con violencia la tapa y corrió hacia su casa, pero los pasos lo siguieron, antes siquiera que pudiera abrir la puerta un joven se abalanzo sobre de él, tirándolo al suelo.

Comenzó a retirarle el suéter que llevaba y a ingresar sus manos bajo la playera. Ryutaro no podía creer que eso le estuviera pasado, intentaba empujar al sujeto pero no podía, tenía ganas de llorar, esto ya era demasiado, ya no podía seguir soportando esas situaciones. Aquel sujeto era un fan, un fan maniático como muchas y muchos otros que no conformes con verlo por tele o revistas querían alcanzar algo más que una simple foto, lo quieren a él.

Seguía resistiéndose, empujándolo y en un acto de desesperación le propino uno bueno en su virilidad. Aquel joven solo se retorció un poco.

- Déjalo- grito un alguien mas acercándose con paso apresurado. El sujeto en cuestión se levanto tan aprisa no sin antes despojar al menor de su sudadera y salió corriendo.

- Ryutaro se levanto mirando con desprecio a esa persona, sus ojos llenos de lagrimas amenazaban con desbordarse.

- ¿Estás bien? – pregunto Ryosuke al ver que el chico no decía nada-

- Los odio, de verdad que los odio.

Yamada se sorprendió de las palabras que habían salido de la boca del menor con tanto desprecio que sintió miedo mezclado con un poco de lastima.

- ¿Estás bien? – volvió a decir y alargo su mano hacia él, pero Ryutaro la aparto de un empujón.

- Eres igual a ellos- dijo con los ojos llenos de agua-

- No yo no-

- Entonces que haces aquí, no te conformaste con el autógrafo, ahora piensas acosarme en mi casa-

- Mi amigo viven a dos cuadras de aquí- dijo señalando un edificio de seis niveles -

Ryutaro se restregó las manos en el rostro para limpiar las lágrimas y respiro hondo y profundo intentando así calmar su corazón.

- Entra, te curare- dijo Yamada tomándolo por los hombros. Ryutaro se miro las manos y estaban rasguñadas por el intento inútil de su agresor por jalarlo.

- Suéltame, quien te dijo que puedes entrar a mi casa si ni siquiera te conozco-

Yamada arqueo una ceja y lo miro con exasperación.

- Yamada Ryosuke- dijo señalándose- Ryutaro morimoto- después lo señalo- contento ya nos conocemos -

- Idiota- contesto caminando hacia la entrada, ryo detrás –eso ya lo sabia- yamada lo miro extrañado-

- ¿Como que ya sabias mi nombre?- Ryutaro hizo como que dios le hablo e ignoro por completo la pregunta del mayor.

Entraron al departamento del menor. En primera estancia había una habitación grande; la sala esta conformada por cinco sillones de color negro una mesa de centro color blanca, singulares adornos un tanto minimalistas adornaban los estantes y paredes, a Yamada le pareció una exageración cinco sillones y sobre todo el arreglo se le hacia un tanto extravagante para un chico de esa edad, pero que se podría esperar de una celebridad.

- No fue idea mía lo de la sala- agrego el menor - mi manager lo dispuso a si.- ryo se sonrojo pues fue obvia su cara.

- Donde esta tu botiquín-

- En el baño- dijo Ryutaro caminando hacia la cocina, abrió el grifo del agua y metió las manos para aminorar el dolor por los rasguños.

Al poco tiempo Yamada se acerco llevando el botiquín.

- Préstame tu mano- Ryutaro alargo la suya y la coloco encima de la mesa.

- ¿Odias a tus fans?- Ryutaro desvió la mirada.

- No es que los odie, es solo que no me dejan tener una vida tranquila – sonrió, no por que le causara gracia sino porque no tenia de que otra forma expresar su frustración - lo que hoy paso fue poco, se han metido en mi casa, se han robado objetos personales, han invadido mi privacidad, me han – cerro lo ojos y apretó los puños en el aire para así calmar su coraje.

- Termine – dijo ryo limpiando el desorden que había causado. Ryutaro miro sus manos.

- Me he cambiado 5 veces de casa en este año y ya estoy harto- miro el suelo con una expresión triste-

- ¿Porque me cuentas eso?-

Ryutaro se alzo para verlo

- No te lo estoy contando, solo estoy recapitulando mi vida, que estés aquí de chismoso es diferente-

Toda la lastima que había empezado a surgir en el interior del mayor se esfumo con aquellas palabras duras.

- Será mejor que me valla-

- ¿Yamada?-

- Mmm , que?- dijo deteniéndose

- Tu tienes her… no nada olvídalo alguien como tu no podría-

Yamada no pregunto que quería decir, y ni siquiera se molesto por sacar conjeturas en ese momento, un sabor extraño en la boca le había dejado ese encuentro con Ryutaro

- Cinco veces, y ni siquiera hemos llegado a octubre- el mayor recargo su cabeza en la ventana del autobús, las ganas de visitar a su amigo se habían esfumado, no quería saber de nada ni de nadie solo quería llegar a su casa darse un buen baño y tirarse a dormir.

Habían pasado las semanas y la secuencia de la película iba en aumento, todas las escenas en foro habían quedado listas y solo faltaban algunas en locaciones ya designadas. Esa mañana debía de ir a la empresa para la prueba de vestuario y maquillaje de ese día y así rodar algunas escenas de la película, pero no tenia ganas de levantarse quería seguir así acostado sin que nada ni nadie lo molestara. Miro nuevamente la pantalla de su celular, ya habían pasado 15 minutos desde la última vez que lo vio.

Se escabullo entre las cobijas hasta el borde de la cama, ahí asomo primero la cabeza, cuando se hubo cerciorándose de que no hacia mucho frio, sacó una mano colocándola en el suelo, después la otra y así sacó todo su cuerpo andando a gatas hasta el baño.

Cuando estuvo listo salió de su apartamento y caminó hasta la vagoneta en donde el chofer le abrió la puerta para que subiera, cuando lo hubo hecho se coloco en lo mas profundo y ahí se puso los audífonos para escuchar música y relajarse, poco tiempo después quedo inmerso en sus pensamientos.



-¡¡No puedo creer que no llegues a la hora que se te indica!!-

Ryutaro escucho esos gritos antes siquiera de entrar al edificio, saludo a la recepcionista quien le dedico una cálida sonrisa y después sigo de largo por el pasillo, paso uno, dos, tres, cinco puertas y a la sexta el volumen de la discusión se hacían mas claros.

Era el manager de Yuzuki y la misma Yuzuki quienes gritaban como en pleno mercado. Morimoto solo negó con la cabeza y siguió caminando hasta su camerino.

- ¡hey! Ryutaro- hablaron detrás de él, el menor se giro para ver quien se trataba-

-si –

- podrías prestarle unos minutos del tiempo que te coca a Yuzuki con la modista, ya sabes- dijo acercándose un poco para que la aludida no escuchara- que a las mujeres les gusta llegar tarde a todos lados- Ryutaro solo hizo una mueca como sonrisa.

- claro, estoy acostumbrado a trabajar con gente incumplida e inepta- su lengua de cascabel serpenteo con toda la mala intención al decir aquello, miro con desdén a la chica y después siguió su camino.

Yamada tenía deseos de ir y jalarlo por el cabello hasta que su frente quedara a escasos centímetros del suelo para después patearlo como a una pelota de futbol. Miro como se perdía en el elevador y después regreso malhumorado al interior de su camerino.

La prueba del vestuario y maquillaje fueron relativamente rápidas, el director dio algunas indicaciones y después se movieron de lugar para rodar las escenas de ese día.

-La escena con la que iniciaremos será cuando tú te le declaras-

Ryutaro arqueo una ceja

-¿Porque precisamente esa? - grito Yamada en tono asustado

- deja de quejarte que esta escena debía haber quedado hace una semana pero tu la aplazaste mucho tiempo y ahora ya no se puede.

- pero no… yo no quiero…-

- La escena será en el balcón del restaurante, ahí ambos se confesaran lo mucho que se aman, charlaran un poco y después vendrá el beso ¡¡correcto!!- grito el director

- correcto- vocearon todos

El correcto no era tan correcto para Yamada y Ryutaro, quienes aun se negaban internamente a hacer aquello. No podían concebir la idea de tener que rozar labios entre ellos. Se posicionaron en sus lugares y la escena comenzó.

Todo iba bien, ninguno de los dos se había equivocado la escena parecía tan real que el director creía que en una sola toma quedaría pero, lo único predecible de la vida es que es impredecible.

La escena seguía; Ryutaro había corrido detrás de ella deteniéndola frente al balcón, la rodeo por la cintura y acerco su rostro al cabello de la chica aspirando su aroma, la pego más a su cuerpo y hundiendo su rostro en el cuello, le susurro que la quería.

-“que horror”- pensaba Ryutaro mientras la sujetaba por la cintura, tenia enormes deseos de soltarla y mandarla lejos, pero solo por el simple hecho de que el era profesional terminaría la escena sin miramientos.

Mientras tanto Yamada sentía escalofríos por toda su espalda, se sentía de verdad muy avergonzado por la cercanía. La respiración de Ryutaro sobre su nuca le mandaba mensajes extraños. Para cuando el menor le susurro que la quería su corazón se acelero.

Poco a poco Ryutaro la fue volteando hasta quedar frente a frente, tomo su rostro con ambas manos y tiernamente la atrajo.

-¡noooooo!- grito Yamada dándole en los bajos al pobre de Ryutaro que se doblo por el dolor.

- ¡¡si seras!!- grito el menor tapándose la zona afectada.

- corte- grito el director- que pasó Yuzuki-

- nada es solo que, no quiero-

- su primer beso- se apresuro a decir el manager de Yamada- esta nerviosa porque será su primer beso-

- tan vieja y nadie te ha besado- Ryutaro se levanto aun con dificultad- no te preocupes que este beso no cuenta… es de mentira-

- no te vayas a enamorar después de besarme-

-Brincos dieras, mira anciana hay que terminar la escena y deja de hacerte la infantil-

- anciana, anciana a quien le dices anciana… que te crees- Yamada dio un paso hacia adelante.

- ya basta, por favor compórtense y hay que terminar; Ryutaro ponte en tu lugar igual tú Yuzuki, iniciaremos cuando los dos están de frente-

De nueva cuenta la escena dio inicio, Ryutaro poco a poco se acercaba tomo el rostro de Yamada y se acerco un poco mas.

-¡¡vieja!!- exclamo el menor Imperceptible para los demás pero muy claro para Yamada.

El mayor hizo un movimiento para zafarse, no quería besarlo, eso seria lago que lo traumaría toda su vida, besar a un chico.

Ryutaro sintió como Yamada intentaba escapar y lo afianzo con más fuerza y de un solo movimiento lo beso.

El mayor quedo estupefacto, los labios de Ryutaro eran cálidos y carnosos, por un momento dejo que ryu se moviera en su boca a libertad, lo estaba disfrutando hasta que una descarga le hizo reaccionar, con todas la fuerzas que pudieron salirle empujo a Morimoto y salió disparo de ahí, para irse a encerrar a su camper.

-muy bien, quedo la escena- vitoreo feliz el director, la toma había sido perfecta, pero lo único imperfecto era la sensación de Morimoto de haber hecho algo horrible.

Camino hacia el camper de Yuzuki; se sentía extraño, aun cuando ella le cayera mal no podía negar que ese beso le había movido los cimientos, también se sentía culpable pues le había robado su primer beso. Se detuvo frente al camper. Toco una vez y antes de esperar una respuesta entro decidido a disculparse con ella.

-disculpa por lo que paso a…lla- Ryutaro abrió como plato los ojos. Yuzuki no era Yuzuki en ese momento. Quedo en shock y antes de que Yamada pudiera decir algo o detenerlo el aludido salió de ahí como flecha.

Morimoto salió, miro nuevamente el letrero donde decía “Yuzuki” creyendo que tal vez se habría equivocado y había entrado entro lado, pero al cerciorarse de que estaba en el lugar indicado volvió a entrar desconfiando de lo que había visto hace unos momentos.

El mayor aun seguía sin poder creer que lo hubieran visto, tanto así que se quedo estático mirando el lugar por donde había salido Morimoto, cuando escucho que la puerta se abría de nuevo se coloco deprisa la peluca.

Ryutaro entro de nuevo, miro con desconfianza a la chica que tenían enfrente, rodeo la mesita que había.

-¿Quién eres?- se acerco a ella examinándola detenidamente.

-¿como que quien soy?, el beso te atonto- si bien el rostro de Yamada mostraba seguridad por dentro estaba muy nervioso y asustado.

-¿Quién eres?- volvió a decir pero esta vez alargo su mano hacia ella. Justo en el momento en que la jalo hacia el hizo su aparición el director y el manager-

- ¿Qué pasa?-

-es que ella no es ella- explico con frustración, mirándola aprensivamente.

-¿de que hablas?

Al ver el menor que no valía la pena seguir ahí decidió alejarse, ya encontraría la manera de desenmascararla o desenmascararlo pues las cosas no las dejaría así.

Sus ojos se encontraron por ultima vez antes de que Ryutaro saliera del lugar, frunció el cejo y así se despidió de él.

por favor comenten y seré muy feliz XD