22 enero, 2012

Tengo Hambre


Tengo hambre
Autora: AmiS
Pareja: InooTaro
Genero: Slash
Extension: Drabble


Había ido a visitar al menor, jugaron video juegos como 3 horas seguidas, el mayor le  informo de todas las actividades que ahora tendría el grupo, le había ayudado con las tareas, a arreglar su habitación, bañar a su mascota y estaba terriblemente cansado.

Los dos estaban acostado en el piso de la habitación de Ryutaro, mirando al techo mientras escuchaban música.

-Ryuu tengo hambre- se quejo el mayor

-No quiero bajar- respondió el niño

-Pero eres el anfitrión- se volvió a quejar.

-No bajare Kei- sentencio con voz seria el menor a su lado.

El mayor solo rodo los ojos, no le tomaría tanto tiempo en ir por algo de comer pensó volteándose para verlo. Ryutaro tenía los ojos cerrados, desprendía un aura pacifica, como de un chico normal.

Sin aguantarse las ganas, se acerco a su rostro lentamente se posiciono cerca de los labios y los beso. Inmediatamente fue correspondido. Era un beso tierno, lento, pasional.

La falta de aire hizo que se separan, ninguno dijo nada, Inoo volvió a su posición inicial.

-Ryu tengo hambre- se volvió a quejar.

-Ya me besaste, no molestes- contesto entre risas el menor y entrelazos sus dedos.

-Bueno- termino por decir rendido el mayor, se acerco más al otro y arrimo su cabeza en el hombro de su novio.

Era verdad cuando lo beso, su hambre se había esfumado.

17 enero, 2012

Reencuentro


Reencuentro
Autora: AmiS
Pareja: YabuTaro
Género: Slash, Angts
Extensión: oneshot

No podía creerlo, estaba prácticamente enfrente del chico y éste no lo veía.


-”Como ha crecido”-pensó viéndolo, tenía más de un  año que no veía al menor, más de un año sin saber nada de él. Su corazón latía como loco, como la primera vez que se le declaro, con el día que tuvieron su primera cita.


Las coincidencias son únicas, había leído en un libro de la universidad, Ryutaro estaba sentado en la cafetería donde se le había declarado y Yabu estaba afuera mirándolo por el gran ventanal, pero el menor no estaba solo, estaba acompañado de una chica muy linda y conversaban amenamente.


-”¿Por qué?”-en todo ese tiempo, era lo único que se preguntaba, porque el menor había decido cortar cualquier tipo de comunicación con él, con sus amigos.



Estaba hipnotizado con ese chico, siempre lo estuvo, seguía teniendo rasgos de niño pero se notaba un aura de madurez, su sonrisa era la misma, como extrañaba verlo sonreír, extrañaba poder compartir momentos juntos.


Su cuerpo actuó por sí solo y entro al lugar, tenía que hablarle, tenía que saber quién era esa chica, los celos estaban apareciendo en su ser, nunca le gusto meter celos por Ryutaro, pero tanto tiempo sin verlo, su cabeza comenzaba a maquinar las peores cosas.


FLASH BACK



Había salido la noticia en el televisor en el noticiero del medio día, así fue que se entero de la situación de Ryutaro.


No pudo terminar de comer, su corazón y todo su cuerpo se tenso al escuchar lo que el reportero de farándula decía.


En la declaración de Johnny-san , ha dicho que en este año no volverá el chico “A” al mundo del espectáculo. 



Lo único que se repetía en su mente era la frase: no volverá.
Porque tenía que enterarse de esa forma, dejo su comida a medio terminar y salió corriendo de su casa, necesitaba que el menor le dijera en la cara que todo era mentira, no podía dejar el grupo solo por los estudios. No debía.


Le importaba un pepino si todas las chicas en las calles le tomaban fotos, el seguía corriendo, llego a la estación de trenes y se salto la baranda del ticket, con las justas entro en el ultimo vagón del tren que se dirigía a la casa del chico. Como nunca en su vida, viajar en tren se le había hecho eterno, pesado, como si el tiempo no estaba de su parte.


De la misma forma que llego salió de la estación, y siguió corriendo las cuadras que le faltaban, al doblar la esquina se podía ver el pequeño parque junto a la casa de Ryutaro, y lo diviso a lo lejos, estaba recostado en la banca más lejana, no podía avanzar, tenía miedo de llegar, preguntarle y que dijera lo mismo que la noticia, que no volvería.


Su relación nunca fue formal, los dos sabían de sus sentimientos, eran algo, o eso se suponía.
Saco valor de nada y se acerco lentamente, pudo escucharlo cantar, estaba cantando sus canciones, las nuevas canciones del grupo, tenía los ojos cerrados y la bufanda le tapaba casi toda la boca, era invierno.


-Ryutaro- lo llamo cuando estuvo bien cerca del menor, pero éste no le había escuchado, con delicadeza le quito los grandes audífonos y volvió a pronunciar su nombre.


-¡ah! ¡Yabu!-musito sorprendido, se incorporo en la banca, apago la música y le cedió asiento a su novio.


El mayor se sentó a su lado, pero no decía nada, no sabía cómo abordar el tema, ya le empezaba a doler el corazón, la cabeza, sus brazos, todo su cuerpo dolía con solo pensar en que no lo vería como antes.


-Lo escuchaste, ¿verdad?- hablo primero el menor.


-Si, en la televisión porque no me lo dijiste- le reprocho Kota mirándolo, necesitaba una respuesta, una razonable que sustentara semejante disparate.


-Lo siento, pero Johnny-san me dijo que lo pensara seriamente y que le diera una respuesta-comento el menor parándose para caminar un poco.


-Podíamos haberlo pensado los dos, podemos encontrar una solución Ryutaro- dijo con voz firme Yabu sin moverse de donde estaba.


-No Kota, esto es asunto mío, yo cometí la falta, lo pensé mucho-musito acercándose al otro.-Lo pensé demasiado, y pienso que debemos dejar de vernos-sentencio con voz baja, tenía ganas de llorar pero no lo haría.


-¿Cómo? ¿Porque ?-cuestiono confundido.-Eso no es necesario Ryuu-


-Claro que lo es, mira como estas, estas pálido como si hubieras visto un fantasma o algo así, además acabas de entrar a la universidad junto con el trabajo es mucha presión para ti, y yo solo sería un estorbo mas- dijo seriamente, todo lo que decía era verdad, también era verdad que se moría por decirle que no lo dejaría pero ya lo había decidido. 


Una brisa fría rodeo a los dos chicos en ese parque y de a poco comenzó a llover, a ninguno le importo, la gente pasaba ajena a lo que pudiera estar pasando con aquellos dos, Shintaro también paso pero cuando la seriedad de su hermano opto por no interrumpir y entrar a su casa directamente.


-No te dejare- afirmo el mayor, no iba hacerlo.


-Yabu no lo hagas mas difícil-rogo Ryutaro, se podían ver lagrimas trasvieras en sus ojos.


-Si es difícil, no lo hagas, no me dejes-ahora Kota le rogaba, sentía como todo su mundo se volvía negro, sin vida.- No te preocupes por mis estudios, podemos seguir viéndonos nada cambiara, pero no me dejes- a pesar de estar cerca, parecía que estaban muy lejos.


-Lo siento Kota- musito el menor dándole la espalda para regresar a su hogar, los dos estaban empapados.


Yabu lo vio irse sin mirar atrás, esta tarde no se movió de ese lugar, lloro junto con la lluvia y se prometió no olvidar ese amor que sentía por el menor.


FIN FLASH BACK




En todo ese tiempo que había pasado, Ryutaro se había esforzado mucho en sus estudios, sus notas habían subido, tenía una vida normal, sin ensayos, ni canciones ni programas. Salía todos los fines de semanas con sus amigos, iba a karaokes, a fiestas, etc.


Trato de olvidar los sentimientos que tenia por Kota, nadie sabía pero cada vez que veía una noticia del grupo en la televisión, pasaba la noche deprimido y llorando, él había tomado esa decisión, hasta el mismo jefe había tratado de persuadirlo para que volviera, pero no quiso.


Le faltaba medio año para terminar la secundaria, sería mayor de edad y quizás como él pensaba todo podría volver a la normalidad. Solo quizás.


FLASH BACK



-Morimoto-kun, ¿estas seguro de tu decisión?- pregunto por última vez el señor mayor.


-Si señor, me quiero concentrar en mis estudios primero, cuando los termine me gustaría volver- musito seriamente.-Me gustaría volver si usted me da la oportunidad- finalizo reverenciándose y saliendo del despacho del jefe.


EL hombre mayor vio salir a uno de sus mejores artistas, muy profesional y maduro, en su vida había tratado a muchas clases de chicos, pero la determinación de Ryutaro siempre era algo de admirar.


Desde ese día, Ryutaro Morimoto no volvió a pisar la aquella empresa que le dio la oportunidad de nacer en el mundo del espectáculo.


FIN FLASH BACK



Estaba haciendo el esfuerzo de  su vida en ignorar las llamadas, mensajes de sus amigos, cada vez que lo iban a visitar inventaba una escusa par a no verlos, Shintaro ya estaba harto de su actitud, hasta su pequeño hermano un  día le había gritado. Pero no podía hacer otra cosa, tenía que superar todo de algún modo.


Solo para el cumpleaños de los miembros del grupo, se hacía presente con un mensaje de felicitación, por un tiempo Chinen e Inoo lo acosaron fuera del instituto, querían saber las razones de su decisión pero él no hablo nada, simplemente los ignoro.


En pocos días era el cumpleaños de Yabu, y se encontraba en esa cafetería, donde había muchos recuerdos de los dos, preparando su regalo, estaba conversando amenamente con su amiga o quizás algo más que amiga cuando vio una silueta parada a su lado.


-¿disculpa?-dijo la chica hablándole a Yabu, quien solo miraba al menor.-¿deseas algo?-


-Hablar con él-dijo refiriéndose al menor.


Ryutaro se emociono al escuchar su voz y alzo la mirada encontrándose con Kota, tanto le había costado evitarlo en todo ese tiempo y ahora estaba su lado.


-Kota- musito, la alegría de verlo lo invadía y ese sentimiento de amor por el renacía.


-¿Podemos hablar, Ryutaro?- le pregunto el mayor ignorando a la chica que acompañaba al menor.


-Estamos en una cita, si me disculpas- reprocho aquella chica viéndolo despectivamente.


-Lo siento, pero lo nuestro es  mas importante- sentencio el mayor agarrando del brazo a Ryutaro que estaba en shock, era verdad estaba en una cita con esa chica y que su ex se le apareciera era demasiado para su cerebro, tanto que había colapsado.


Yabu arrastro al menor hacia un callejón un poco lejano del lugar, por suerte ya había perdido de vista a la muchachita, la sangre le hervía, esa chica imprudente lo había mirado mal además de aclararle que estaban en una cita.


-”Que se cree”-pensó soltando al menor.


Al no sentir el agarre, Morimoto se dio cuenta que ya no estaba en la cafetería pero que si estaba con Kota.


-Veo que has estado muy bien todo este tiempo-recrimino el mayor con un tono irónico.-Y yo que me seguía preocupando por ti-


-Un gusto de verte Yabu- por fin había hablado, sonrió al escucharlo hablar, sabía que estaba enojado, eso quería decir que todavía sentía algo por su persona y eso lo hacía feliz.-Yo también te he extrañado-


-Pues no parece-contesto de mala gana el mayor acercándosele.


-Aunque no lo creas si lo he hecho, pero la vida sigue no- dijo seriamente.-¿Me has extrañado?-pregunto


-Mucho- Yabu se estaba acercando demasiado al menor, pero éste no hacía nada por frenarlo.-¿Porque desapareciste?- cuestiono estando tan cerca de sus labios.


-Era la única forma de olvidarte- se limito a responder, de pronto una ganas enormes de besarlo lo habían invadido pero no lo haría.


-¿y lo hiciste?-volvió a cuestionarlo.


-Que crees- bromeo sonriendo de lado.


El mayor acabo con esa lejanía que los separaban, juntos sus labios con los del menor en un beso lleno de anhelo y perdón, un beso necesitado, tanto tiempo sin tenerlo en sus brazos, ese momento parecía el paraíso, los brazos de Yabu rodearon la cintura del otro solo para atraerlo a su cuerpo, par asentirlo y poder creer que eso realmente estaba pasando, temía que todo aquello era imaginación de su cabeza, como los múltiples sueños que desde hace tiempo tenia, esos sueños traicioneros.


El menor fue quien rompió el beso por falta de aire, su vida cobraba vida, nunca debió dejar de lado esos fuertes sentimientos hacia el mayor, esa había sido una mala decisión.


-Kota, tengo que irme- musito separándose del mayor.


-¿Por qué?- no podía sucederle lo mismo otra vez, no lo iba a permitir.-¿A dónde vas?


-Tengo un asunto pendiente pero seguro nos volveremos a ver, adiós Kota- dicho esto el menor salió del callejón, dejándolo al mayor estatua, sin vida.


Y como la vez anterior, Yabu vio a Ryutaro irse sin mirar atrás.