28 febrero, 2012

En el cesped

¡Este Yabutaro es pa Aztin!


En el césped
Autora: AmiS
Pareja: YabuTaro
Género: Lemon
Extensión: Oneshot


-Con que aquí estas- comento el mayor sentándose en el pasto al lado del otro chico.

-Hasta que me encontraste Kota- respondió de mala gana el otro.

-¿Por qué te escondes?- pregunto el mayor viendo al rio

-Porque quería estar solo- fue lo único que le contesto. Ese lugar el favorito de Ryutaro, debajo de aquel puente cerca del rio, cada vez que quería esta solo o le preocupaba algo iba allí.

Un día, Yabu lo había ido a buscar a su casa pero cuando no lo encontró recorrió todo Tokyo por completo, casi llegando a la media noche, dio con ese lugar, encontrando al  menor acostado en el césped, escuchando música.

-¿Vas a la reunión?-le cuestiono el mayor acostándose a su lado.

-No tengo ganas- contesto mirándolo, el mayor estaba muy cerca.-Puedes apartarte-

-¿Porque?-

-Porque ya no somos nada- dijo cortante el menor alejándose un poco.

-Ryutaro, que tú me hayas terminado no quiere decir que yo quiera terminar lo nuestro, además no entiendo porque lo hiciste- reprocho el mayor sentado, tener al menor cerca era su gran debilidad y recordar aquello le hacía mal.

-Ya hablamos de eso, Kota- comento el otro sentándose también. -Además no sé para qué una reunión, me basta con haberme enterado que acuesta con mi hermano desde hace 6 meses- dicho eso se estremeció, el día que se había enterado, no fue porque su hermano menor se lo haya dicho sino porque lo había visto en eso. Y le era muy difícil sacar esa imagen de su cabeza. ¡Era su hermano menor teniendo sexo con otro chico!

Eso lo había traumado.

-Jajaja- se rio el mayor viendo las muecas que hacia Ryutaro, recordando aquel fatírico día.-Entonces no vas, bien me quedo aquí contigo- musito el mayor acercándose mas al otro.

-Kota- el menor sabia las intenciones del otro pero no se iba a dejar convencer.-No te acerques-dijo fríamente.

-¿No quieres experimentar lo  que siente tu hermanito cuando lo hace con Yuma?- esa pregunta se la había susurrado al oído, con un tono muy sugerente.

El mayor de los Morimoto no sabía qué hacer, cada vez que Yabu le hablaba así, su parte baja se “emocionaba” y le gustaba, pero simplemente no lo admitía. Además su mente le estaba diciendo que no era necesario pasar a esa fase pero su entrepierna refutaba lo contrario, y era ahí cuando no sabía qué hacer, seguir o no seguir.

-“Que dilema”-pensó mirando de reojo al mayor, por suerte el lugar estaba desolado a pesar de estar oscureciendo.

En el  silencio que reinaba, el ambiente entre los dos se estaba tornando diferente, Yabu no dejaba de verlo, examinándolo de arriba abajo. -Ryuu- susurro su nombre  logrando que el nombrado lo mirase.

Sin más, atrapo sus labios en un beso necesitado, de un solo empujón hizo que se acostara poniéndose encima de él, el menor comenzó a forcejear pero el peso del otro lo tenía atrapado.


-No te resistas, bien que lo quieres- susurro Yabu en su oído, aquello paralizo a Morimoto. No podían hacerlo, no ahí.

-Estamos en la calle-musito nervioso, sintiendo las caricias del mayor.

-No importa, te deseo ahora- sentencio marcando su cuello, el cual beso, lamio y mordió a su antojo.

El menor simplemente se removía debajo si cuerpo, tratando de zafarse pero no podía, la mordida que el mayor le había dado en el pezón derecho por encima de la tela de su camisa fue el punto clave para ceder al deseo de Yabu y se dejo hacer.
Soltó un gemido cuando éste repitió la acción en el pezón contrario, lentamente sintió esas manos acariciar por debajo de la tela, que pronto desapareció dejando ver su abdomen, Kota bajo con un recorrido de besos hasta su ombligo y subió lamiendo todo a su paso, las succiones eran delicadas.

Después de unas cuantas marcas en el pecho y cerca del ombligo se aventuro al pantalón del menor, sin utilizar las manos y con la boca abrió la dichosa prensa, y lamio el semi despierto miembro del otro.

-Ko--ta- gimio al sentir esa lengua traviesa en su intimidad.

Con lentitud, bajo los pantalones del otro junto con el bóxers, y subió dando besos en sus piernas terminando frente al eminente miembro que lo engullo por completo.

Ryutaro se tapo la boca para que se no escucharan sus gemidos, le daba vergüenza, además de estar en la calle debajo de un puente mas vergüenza le daba. Luego de unas succionadas, Kota comenzó a lamer por entero su extensión, disfrutando de las muecas que el menor hacia, cuando lo mordió suavemente, Ryutaro se mordió la mano y la otra libre la poso en la cabeza de su ex novio para que volviera a engullir su miembro otra vez.

Así trato de marcar un ritmo de complacencia, luego de unos minutos exploto en la boca del otro, soltó su mano aliviado, jadeando. -Eso fu..in-increíble- musito agitado-.

-Todavía falta- le volvió a susurrar el mayor, compartió un poco de la semilla con Morimoto al besarlo.

Le sabia amargo pero no importaba, el deseo y la pasión albergaban por completo su cuerpo.-Quiero mas- sentencio, quitándole la ropa al mayor.

A los pocos minutos Kota estaba igual que Ryutaro, los dos desnudos acostados en el césped debajo de ese puente, pasaran o no personas eso ya no importaba, solo importaba que estaba a punto de hacer suyo a ese chico que lo volvía loco.

-Seré gentil- dijo antes de meter el primer dedo en la cavidad de Morimoto, éste arqueo la espalda y jadeo de dolor.

El mayor empezó moviéndolo circularmente, luego introdujo otro dedo repitiendo la misma acción por algunos minutos y por ultimo ingreso el último, ahora no solo los movía circularmente sino que metía y sacaba, apresurando así que la cavidad se dilatara más rápido.

Cuando el menor rodeo su cadera con sus piernas, supo que estaba listo y reemplazo sus dedos por su excitado miembro, lo penetro lentamente, saboreando la presión que ejercían las paredes del menor ante su pene, estando una vez dentro completamente, espero.

-Ryuu… estas estrechamente delicioso- hablo sobre sus labios antes de besarlo con pasión, luego de unos minutos comenzó  moverse lentamente disfrutando, Ryutaro lo tenía fuertemente abrazado, gemía en el oído del mayor.

Lentas y cariñosas eran las embestidas de Yabu que al poco tiempo se volvieron mas rápidas y salvajes, sacándole deliciosos gemidos al menor y asi mismo.

El menor podía sentir como el césped debajo su espalda lo raspaba a medida que se movía por las estocadas de otro, el placer era demasiado para él, tanto que para no gemir mordió el hombro derecho de Kota cada vez que lo embestía con fuerza.

Lentamente cambio de posición, tomo una de las piernas del otro y la apoyo en su hombro, salió y volvió a entrar con fuerza, sacándole un grito al menor, a pesar de embestirlo largo tiempo, lo sentía muy estrecho.

Las estocadas pasaron de rápidas a salvajes, no había beso o mordida que acallaran sus gemidos, solo sus respiraciones y sus nombres se escuchaban en el lugar.

Estaban a punto de llegar al clímax, cuando Kota bajo la pierna de Ryutaro para así regresar al a posición inicial pero sin aminorar las estacadas. Tomo el miembro desentendido del otro y lo masturbo a la misma velocidad

Morimoto no entendía como podía soportar tanto placer, como seguía vivo a pesar de toda esa adrenalina en su cuerpo, y llego a su punto máximo viniéndose en la mano del mayor, soltando un fuerte y sonoro gemido. Le estaba dando la muerta blanca, no escuchaba nada, no podía respirar, no podía sentir nada mas que el orgasmo y las ultimas penetraciones de Yabu, todo se había nublado, no podía abrir abrir los ojos quería ver la expresión de sexo que tendría el mayor cuando terminara dentro de su cuerpo, pero no podía.

Te amo Ryutaro

Fue lo único que pudo escuchar acompañado de un ronco gemido, Yabu había explotado en su interior.

El mayor dejo que pasara su orgasmo para salir del menor, fue cuando se percato de que Morimoto estaba inconsciente, pero no se alarmo, él ya había pasado por lo mismo, comprobó los signos vitales del muchacho, se puso su ropa y vistió al menor.

Se acostó a su lado para abrazarlo, se suponía que eso no pasaría pero no le quedaba otra que esperar a que despertara.

Era media noche, cuando el menor había reaccionado, sintió su bóxer algo mojado y recordó lo que había pasado, se incorporo y vio a su lado al mayor dormido.

-Increible, lo hicimos en un lugar público- se quejo el menor poniéndose de pie, el lugar estaba desolado.-Media noche, mi mama me castigara- volvió a murmurar viendo su reloj. –Yabu despierta-

El mayor con ese llamado se despertó y lo vio parado a su lado.-¿Como te sientes?- le pregunto.

-Cansado- se limito a decir el menor, espero a que se parara y inicio su camino a su casa.

-¿Hemos vuelto?- cuestiono de nuevo alcanzo al menor.

-No lo se- afirmo el menor agarrando su mano para caminar juntos.




áMaMe Final Parte 1


hi chicas aquí yo de nuevo jojojo.... les traigo por fin el final de ámame y como esta de moda eso de dividir los finales pues también yo jajaja, no, no se crean es solo que esta largo el capitulo así que mejor lo divido y aun no termino la otra parte jeje.
espero que les guste.


- ¡¡Nooo!!- grito con todas mis fuerzas removiéndome entre las sabanas con desesperación, abro los ojos y me encuentro con que ya ha amanecido, respiro profundamente limpiando el sudor de mi rostro con la manga de mi pijama. Poco a poco me incorporo, me quedo contemplando el lugar en el que me encuentro, me siento un poco desorientado y miro mis manos que tengo apoyadas sobre mis piernas, esas dos líneas gruesas que están sobre mis muñecas duelen, no por la herida en sí, si no, porque se quedaron profundas en mi corazón y aunque intente ocultar las cicatrices de aquel día es más que evidente que jamás lo podre hacer.

- Estas bien – escucho tu voz y de inmediato volteo a mirarte. Ese semblante de preocupación me duele, pero no puedo hacer nada, es más, me da vergüenza que te preocupes por mi después de lo que hice.

- Si, es solo que…- miro de nuevo mis manos y las oculto bajo las sabanas. Me da encogimiento mostrarlas.

- ¿Otra vez la misma pesadilla?-

Asiento con la cabeza.

- no te preocupes, ya son menos recurrentes- sonrío mirando hacia el ventanal.

- Algún día lo superaras y yo te ayudare a lograrlo- sonreí ante ese reconfortante alivio, te acercas a mi sentándote aun lado y tomando mi rostro acercas el tuyo dedicándome un beso tierno. Sonrío pues es lo único que en esos momentos puedo ofrecerte.

- Vino de nuevo – dices poniéndote un poco serio levantándote de la cama.

- ¡Ah sí!, y que quería- lo pregunte porque si, pues la respuesta era obvia pero quería escucharla de todas formas.

- Hablar contigo-

No respondí a eso, me levanto de la cama buscando mis ropas para cambiarme de atuendo. -

- A un no puedo hablar con él, no tengo el valor suficiente – digo rebuscando entre mis cosas sin saber a ciencia cierta qué es lo que busco.

- Deberías hablar con él y terminar con esta situación. Uno de los pasos para perdonar es escuchar todo-

- Lo sé pero..- mis ojos repentinamente se llenan de lagrimas -siento miedo, mucho miedo de escuchar toda la verdad, de terminar odiándolo de verdad, y temo mas, el caer de nuevo en sus juegos-

Te acercas a mí abrazándome por detrás. Cierro mis ojos sintiendo ese calor que emana de tu cuerpo, comienzas a besar mi cuello y a deslizar tus manos por mi pecho.

- “qué es lo que quieres-” me pregunto cuando me doy la vuelta para mirarte – “acaso lo mismo que Inoo, solo sexo”- me acerco a ti y aferro tus labios con desesperación, ingresando mis manos bajo tu camisa.

Araño tu espalda. Correspondes a cada sádico beso y me queda claro que lo único que deseas al igual que Inoo es mi cuerpo.

Me despojo de mi ropa exponiéndote mi cuerpo desnudo, me recuesto sobre la cama llamándote para que de una buena vez terminemos con todo esto. Sí este es el precio que debo pagar porque me des alojo en tu casa, estoy dispuesto a pagarlo.

Te acercas recostándote sobre mi cuerpo, besándome entre los ojos

- ¿Cuánto daño te ha hecho?- dices hundiendo tu rostro en mi pecho abrazándome por la cintura

Esas palabras son tan dolorosas que no puedo controlarme y las lágrimas caen sin poder detenerlas.

- ¿Cuánto daño permitiste que te hiciera?- me abrazo a tu cuerpo con desesperación.- Ese día me imploraste porque te amara, estoy dispuesto a arriesgarme, pero necesito que ese fantasma llamando Inoo Kei desaparezca de aquí- dices separándote de mi poniendo tu mano en mi cabeza- y sobre todo de aquí- repites la acción pero ahora pones tu mano en mi corazón.

Cierro los ojos mostrándome de inmediato tu imagen, me levanto y te abrazo como hace años no lo hacía.

Me dedicas otro beso, es un beso tierno, sin lujuria, solo un beso en donde me entregas el corazón.

- Yo no quiero tener sexo contigo… - dices acercándote a mi oído- yo, quiero hacerte el amor-

Esa palabra hace que mi corazón palpite fuertemente, te acercas y abrazándome por la cintura deslizas tus manos por mi piel desnuda, me dedicas un beso tierno mientras tus dedos se enredan en mi cabello alborotándolo, tus besos se encaminan por mi oreja pasando por mi cuello, es una sensación muy diferente y reconfortante. Lentamente comienzas a desvestirte, pero no hay prisa, no hay apuro. Al terminar te encimas en mi acariciando y besando cada parte, mi cuerpo reacciona a tus caricias, poco a poco puedo sentir como un calor recorre mi ser, deslizo mis manos por tu abdomen hasta llegar a tu miembro y lo estrujo con fuerza, puedo escucharte gemir.

- De esa forma no- me dices al tiempo que me pones boca abajo y te encimas sobre mis glúteos. Tomas mi mano juguetona y la colocas a lado.


Comienzas a friccionar tu cuerpo contra el mío, puedo sentir tu miembro rozar mis glúteos y de inmediato mis muslos se tensan, tu respiración sobre mi nuca hace que se me erice la piel, es algo que no había sentido, son sensaciones que jamás había tenido, pero aun así, aunque este disfrutando este momento no dejo de pensar en ti. Tiernamente vuelves a ponerme boca a arriba y ahora inicias besándome el cuello, tus manos exploran cada parte de mi cuerpo y tus suaves dedos se resbalan agiles por las zonas más sensibles de mi cuerpo. Tu lengua húmeda y caliente se desliza por mi pecho, detienes unos instantes tu camino y exploras esa zona con fervor, tu lengua encuentra el punto exacto en donde lanzo el primer gemido pues te has prendido de mis pezones: uno lo está jugando tu lengua y el otro tus dedos lo han comenzado a masajear.

Mi cuerpo al igual que el tuyo está cubierto por un manto perlado que demuestra lo ya tan excitados que estamos, sigues tu recorrido adentrando una mano bajo mi cuerpo palpas mi entrada con tu dedo, lo delineas para después presionar un poco.

-¡uhm!- gimo apretando mis glúteos al sentir ese sutil contacto.

- ¿se siente bien?- me preguntas con tu dedo empujando mi zona para poder entrar

- ¡uhmm si! – gimo agarrándome de las sabanas y de inmediato abro mis piernas para que puedas adentrarte en mi.

Tu dedo lo siento húmedo cuando ya está dentro, comienza a moverse dando pequeños círculos mientras mis caderas empiezan a agitarse sin que pueda controlarlas, al ver aquello introduces otro dedo haciendo más rápidos los movimientos circulares, la excitación es muy grande y sintiendo mi miembro ponerse como un asta. Comienzo a masturbarme mientras siento como tu dedo ingresa hasta el tope apretando zonas erógenas de mi ser.

- ¡ahh! Sho- grito cerrando los ojos aparentando con fuerza mi miembro, para después morderme el labio y mostrar en mi rostro lo excitado que me encuentro.

- ¡ahh Sho! ¡AHHH SHO!, ya por favor ya... hazlo-


Siento tu cuerpo encimarse en mi y acercando tu boca a la mía me das un tierno beso, al tiempo que sacas tus dedos de dentro de mí, te alejas nuevamente y abriendo mas mis piernas posicionas la punta de tu duro miembro en mi ansiosa entrada, levantas un poco mis caderas para poder penetrarme suave, deliciosamente y de una sola vez hasta el fondo.

¡hmmm daiki!- te escucho gemir mi nombre y eso me estimula mas.

Lo puedo sentir dentro, puedo sentir friccionarse en mi cavidad y deslizarse ágilmente sin causarme daño alguno, llegas hasta lo más recóndito de mi interior y una oleada de gemidos pronunciando tu nombre hacen que comiences con las embates, primero suaves como no queriendo lastimarme pero en cuanto mis gemidos se hacen cada vez mas llenos de lujuria, comienzas a embestirme febrilmente, tus movimientos son rápidos y hay ocasiones en que no puedo seguirte el ritmo. Levantas mi cuerpo quedando sentado sobre ti mirándote a la cara, tus cabellos se han pegado a tus facciones y yo delicadamente los retiro para poder mirar ese rostro lleno de placer, detienes el meneo y me dedicas un beso delicioso, me abrazo a ti dándote a entender que puedes seguir y de nuevo comienzas con las estocadas que en esa posición se hacen más profundas y certeras.


Mi miembro se fricciona con tu cuerpo al estar tan cerca, es maravilloso esto que estoy sintiendo, es tan hermoso sentirse amado que mis lagrimas comienzan a salir deslizándose por tu espalda desnuda.

Estoy llegando al clímax

- ¡ahhhh! ¡ahhhhh!, mmm shoooo- grito al sentir esa explosión en mí y expulsar mi semilla en nuestros cuerpos.

Aun cuando mi cuerpo ha estallado de placer, tus embestidas siguen creando placer en mi, sigues y sigues cada vez más profundo hasta que sintiendo que llegaría el clímax, das la ultima estocada penetrante, fuerte y deliciosa derramando dentro de mi toda tu esencia, es caliente y hace que me pierda por un momento.

¡ahhhhhh Daiki!- gritas mi nombre abrazándome con fuerza al terminar de expulsar todo. Nuestra respiración es agitada, el sudor ha pegado los cabellos a nuestro rostro y el brillo que emana de nosotros está mezclado con la escancia del amor y del sexo. Sigo abrazado a ti, aspirando todo de ti, fue algo maravilloso, algo que nunca creí que existiera.

Así que esto es lo que llaman hacer el amor; ahora lo entiendo es hacer sentir al otro todo el amor que puedes ofrecerle y no entregar todo sin recibir nada a cambio.

Lentamente me separas un poco para poder mirarme, mis mejillas puedo sentirlas arder de la vergüenza por haber gemido tu nombre incontables veces, pero esos ojos que me muestran todo el amor que me has entregado hace que ya no me sienta así.

Deslizas tus manos por mi espalda, sonriendo al notar que mi cuerpo reacciona de nuevo.

- Te amo- escucho de tus labios y siento un dolor en el pecho- te amo- vuelves a decir haciendo que las lagrimas broten de mis ojos –

-¡¡No!!- digo hundiendo mi rostro en tu cuello- no debes amarme, Porque yo- te abrazo con fuerza pensando que así tal vez desaparezca ese dolor – porque yo….


- Hare que me ames- dices alejándome de ti- hare que llegues a amarme incluso más de lo que amas a Inoo- me recuestas de nuevo sobre la cama y dándome otro beso te recuestas al lado mío.

- Duerme- me dices atrayéndome en un abrazo.

Me quedo mirando hacia la ventana, que es amar, que es esa palabra pues ni yo mismo se que significa, al sentir esto con Sho estoy llegando a pensar que tal vez nunca he amado a Inoo y que solo fue al igual que él, solo lujuria por tener ese cuerpo, por sentirme poseído por él.

Mi mente es un torbellino de ideas, siento que lo traicione al entregarme a Sho, siento que estoy fallándome por haber cedido.

- “Volverías a poseerme” Inoo” si sabes que ya soy de otro” mejor dicho - “te importaría saber que ya fui de otro”-

Han pasado tres meses desde aquel deplorable día, aun pudo escuchar los gritos de terror de Sho al vernos ahí tirados, aun pudo oler la sangre que brotaba del cuerpo de Inoo y se fundía con la mía y, aun puedo escuchar mis propios gritos.


Sigo preguntándome ¿cómo es que terminamos en eso?, ¿cómo es que mi mente se turbo a tal grado de lastimarte y sobre todo de lastimarme a mí?, pero de las preguntas que seguramente nunca tendré respuestas ¿Por qué nunca pudiste quererme? ¿Por qué llegamos a esos extremos? ¿Por qué te amo tanto?, he estado yendo a psicólogo en estos últimos días, ¿para qué? no lo sé, lo único que hace es que me sienta peor de la que ya me siento, sus palabras frías y doloras hacen que crea que he sido un estúpido, un perdedor, un idiota. Lo único bueno que he escuchado de su boca es que debo de ir a hablar con él, que debo de ir, parar la cara y terminar con esa unión que enferma mi corazón.


Quisiera desaparecer de este mundo, irme desvaneciendo poco a poco hasta que ya no quede nada, ni siquiera el recuerdo de lo que algún día fui. Sumirme en un letargo en donde el sufrimiento no pueda alcanzarme, en donde tu, no puedas llegar.

Hoy hace tres meses que comencé a levantar los pedazos de mi alma rota, que comencé a reestructurar mi vida lejos de ti.

Tengo miedo por lo que me este deparando el futuro...

Deslizo mis manos por la cobertura de la cama buscando tu cuerpo, pero te has ido. Con pesadez me levanto cubriendo mi cuerpo con la sobre cama y camino hacia la ducha. Hace frio, mi piel se eriza al contacto con el agua sintiendo como Las diminutas gotas de agua recorren veloces cada centímetro de piel…

*********************************************

¿Como es que he llegado hasta aquí? Miro la enorme puerta que muchas veces cruce...

Quiero verte, tan patético soy que aun ansió estar cerca tuyo..., camino en rededor buscando la ventana de tu cuarto, mi corazón se agita al haberla hallado… me recargo sobre el árbol que hay detrás… que es lo que espero, que es lo que busco, pero mi pregunta es contestada cuando tu figura aparece detrás de la ventana. Mi corazón se acelera aun mas, me escondo tras el árbol como un ladrón asechando a su presa. Tonto por estar así de nervioso al verte.


- Podría acostumbrarme rápido a este lugar- oigo una voz proveniente de la misma habitación- me escondo mas al ver como un chico se te acerca por detrás.

- ¿Y que es lo que te detiene?- le dices sonriendo - que no muchas veces me dijiste que te encantaría dormir en esta habitación.

- Si, pero no se- dijo también saliendo al balcón, le miro bien, es un chico muy apuesto, te sonríe tiernamente y tu pareces corresponderle. Siento de nuevo ese mismo dolor de meses atrás, tan rápido te olvidaste de mi, tan poco valía para ti que ya hay alguien que ocupa tu cama y sobre todo tu vida, tal vez sea egoísta pues yo he hecho lo mismo, pero yo lo hice para olvidarme de ti y tu, por lo que veo es solo para calentar tu cama.

Espero a que se retiren de la ventana para poder salir, mi labio tiembla, mis manos tiembla, tengo ganas de gritar a los cuatro vientos que estoy celoso, que me muero de rabia al ver que me has cambiado.

Salgo de ahí como puedo, mi pecho duele, no puedo apartar de mi esa imagen de ti y el y siento mas rabia aun.

Entro como bólido en la casa, paso por la sala observando que estas platicando con otra persona, escucho mi nombre pero no tengo deseos de hablarte y corro a mi habitación.

- Daiki- me vuelves a gritar ya cerca de mi cuarto - ¿estas bien?, te noto angustiado, -¿paso algo?-


Ahí va de nuevo, porque debe de sentirse como mi psicólogo particular, porque debe de conocerme tan bien.

- Mejor regresa con tu amiguito que debe de estar esperándote en la sala- comienzas a sonreír.


- Debo suponer que son celos- Sho sonríe aun mas y eso me descoloca.

- Por favor sentir celos de ti, no Sho, lo único que quiero es que te encuentres a alguien y me dejes en paz eso es lo que quiero- tu sonrisa de inmediato se apaga y muestras una de total incomprensión- crees que porque ya lo hicimos me voy a enamorar de ti, no seas tonto, pero te aseguro que…- poco a poco me voy acercando a ti, levanto mi mano para rozar tus mejillas y acercar mi boca a la tuya- …vendrás a mi cuando yo quiera- y sello esas palabras con un beso.

Intentas soltarte pero me aferro con mayor fuerza a tu cuello y terminas cediendo a mis besos. Ingresas tus manos atreves de mi ropa y acaricias lentamente toda piel, sonrió complacido al ver lo que puedo hacer contigo, al notar lo que puedo provocar en ti y sin mas que hacer te alejo para escabullirme en mi habitación.

Al entrar en la misma es como si me hubiera regresado la cordura y siento un gran remordimiento por lo que acababa de suceder, escucho un suspiro mezclado con tristeza y me siento aun peor.

- Puedo pasar- digo al cabo de unas horas preocupado de tu reacción, pero eso es lo me gusta de ti que no tienes el alma negra-

- Claro- me dices haciéndome una seña para que me acerque. Esa sonrisa hace que mi mundo se calme, también sonrió y camino hacia ti-

- ¿Tienes mucho trabajo?-

- Mmm solo un poco, estaba checando los vuelos a tokyo-

- ¿Te vas a ir de viaje?- mi voz sonaba preocupada

- Será por una semana, no te preocupes

- Una semana- repetí asustado, la sola idea de permanecer solo me aterraba, que iba a hacer solo con el recuerdo de Inoo en mi mente, teniéndolo tentadoramente a unos pasos de mi, no, no podía ser.

- ¿Te gustaría ir conmigo?- alcé la mirada agradecido por escuchar esas palabras que no tuve que pensarlo mucho.

- Si, te acompaño- expresé realmente aliviado y agradecido.

- El viaje no se realizara en estos días, sino hasta casi un mes, pero debo de apartar el vuelo.


- Por mi esta muy bien, ¿y a que vas?-

- Es un congreso para inversionistas van a ir muchas personas-

- Oh, me parece bien- dije sin tomarle mucha importancia

- ¿Estas seguro que quieres ir?

Lo mire extrañado por la insistencia- claro que quiero acompañarte, será una buena distracción.

Solo pude notar como la expresión de Sho se ensombrecía un poco. 

10 febrero, 2012

DrEaMs CoMe TrUtH 3



hi minna XD... alguien me pidio continuacion de este fic hetero que hice hace muchoooooooooooooo tiempo atras. espero que ese alguien lo lea jajajaja oka.


A la mañana siguiente nos encaminamos presurosa ala estación del tren. Dentro de mí pensaba que hoy remediaría todos los malentendidos y que intentaría caerle muy bien a Daiki, cuando llegamos al lugar, los chicos ya se encontraban grabando el pv. Se veían realmente bien con esas camisetas y pantalones cortos, cuando el director nos vio entrar paro la grabación y los chicos se nos acercaron para platicar.

Nos presentaron a otros cinco chicos los cuales serian nuestros interpretes porque el pobre de takushi no se daba abasto con nosotras, entre risas y juegos sentí la mirada de Daiki sobre mi cara, alcé la vista y ni siquiera la desvió para disimular, me sentía realmente incomoda me gire para platicar con vianet que la tenia aun lado pero al darme cuenta ella ya no estaba.

-¿Que?, y vianet donde esta pregunte a las demás chicas pero ninguna supo responderme-

- voy a buscarla- dije saliendo presurosa del lugar, camine por los pasillos y abrí la primera puerta que tenia en frente no había nadie, seguí mi camino un poco buscándola y otro haciendo tiempo para no regresar, después de cinco puertas abrí la sexta y me quede helada ante la escena que tenia enfrente; era vianet y Yamada dándose un beso muy tierno.

- ¡pero que!- pensé –¿ como?,¿ cuando?,¿ a que hora?, ¿como sucedió esto?, sentí vergüenza de seguir mirándolos, así que Salí despacio para no hacer ruido cuando cerré la puerta y me gire Daiki estaba parado tras de mi, salte del susto al verlo tan cerca; era realmente lindo. Dijo algo que no entendí, pero por el tono de su voz no era nada agradable. solté la perilla para alejarme no tenia ganas de seguir mirándolo pero el interpuso su brazo en el marco de la puerta impidiéndome pasar, lo mire un poco confundida, con la otra mano intento tomar la perilla pero la alcance a tiempo por reflejo, no quería que viera a vianet y a Yamada en esa situación golpee ligeramente con mi pie la puerta esperaba que eso fuera suficiente para que esos dos se separaran, volví a soltar la perilla para salir pero la otra mano de Daiki la sujeto, así que estaba atrapada entre la puerta y él, pero la mirada que me lanzaba no era nada linda sino, mas bien examinadora, me sentí pésimo ante su actitud que solo pude empujarlo para que me dejara pasar, me aleje sin detenerme a ver si los había descubierto o no. Solo quería alejarme o mejor borrarme del mapa.

Entre a la sala de ensayo y las chicas de inmediato me preguntaron por ella.

- No la encontré- mentí sentándome en la primera silla que encontré libre.

Al poco rato llego Daiki con Yamada y mucho después vianet, mi corazón se agito solo de pensar que los habían descubierto, vianet se me acerco y se sentó a un lado mío.

- ¿y?- le pregunte mirándola fijamente

- ¿¡y!?¿de que o que?- me pregunto encogiéndose de hombros.

- No te hagas, los cacho daiki- vianet se sorprendió ante la pregunta

- ¿Y tu?… pero, como ….-

- Ching…. ¡Respóndeme si o no que me tienes de los nervios!- vianet solo alcanzo a negarlo con la cabeza, volví a mi posición anterior en la silla pues me había erguido sobre ella para mirar mas de cerca a mi amiga.
- El ensayo continúo, nosotras los mirábamos bailar y estábamos de lo más embobadas viendo sus figuras balancearse, de pronto keito se acerca a nosotras y toma de la mano a amis y la arrastra hacia el set. Los demás chicos al ver aquello se nos acercaron y nos empezaron a guiar al mismo sitio, fue de lo mas divertido ver a las demás bailar y cantar, era muy emotivo, regrese por mi cámara y comenzó a tomar fotos de las chicas haciendo reír a los demás.

Pero la mirada de él ya me había empezado a fastidiar, realmente que demonios no entendía que no había hecho nada malo en todo el santo día como para que me viera así, deje al grupo un poco frustrada, el viaje se estaba tornando incomodo y detestable. me puse a caminar por los corredores, llegue a una especie de bodega , entre y vi diversos accesorios dentro al igual que balones, pedí entre señas al encargado del lugar un balón de básquet pues había recordado que en la entrada cerca del estacionamiento había una cancha, el encargado me lo dio. Pase por la sala donde estaban todos pero como los vi a todos divertidos decidí no molestarlos así que resolví salir a despejarme solita. Después de unos treinta minutos de intentar encestar y no lograrlo bien, escuche la puerta del edificio abrirse y vi salir a todos lo jump seguidos de las chicas.

- ¿Porque te vas sin avisar? – me dijo estrella acercándose y tomando el balón de mis manos
- Ah es que necesitaba aire – sonreí ante la mirada de mis amigas.

- ¿Quieren jugar?- lance la pregunta al aire y de inmediato los chicos que traducción hicieron su labor, hikaru se puso en frente y empezó a designar a los equipos como éramos tantas chicas y tan pocos chicos primeo jugaríamos 10 chicas y los jump, pero para que el asunto estuviera equilibrado nos revolveríamos.

Varias de las chicas decidieron no jugar , pues según ellas el baloncesto no se le daba bien. Hikaru por intentar ayudarme a llevarme mejor me puso en el mismo equipo que Daiki , no creí que eso fuera buena idea pero al igual no reproche nada.

Los equipos quedaron asi

Hikaru, mely, chinen, Naru, yamada ,suzaku, takaki, Mónica, yuto, solecito

Y el otro

Yabu, estrella, inno, vianet,keito, yo, Ryutaro , amis, Daiki y luloves.

Cuando por fin estuvimos listos, el juego inicio, de inmediato takaki se posiciono del balón, mandándole un pase a yuto y este lanzándoselo a Mónica que estaba cerca del tablero y ella encesto.

-bravo- gritaron los chicos silbando y vitoreando.

Dentro de mí pensé – maldita chica hasta en eso es buena – pero no me dejaría ganar.

Yabu tomo el balón y lo lanzo a Ryutaro el dio un par de zancadas y lo lanzo a estrella, ella corrió media cancha y al ya no poder pasar debido a que chinen se interpuso lanzo el balón a keito, keito dio un giro espectacular cuando takaki intento arrebatarle el balón y me lo lanzo corrí por la cancha pero Mónica se puso en mi camino intente esquivarla pero ella se abalanzo sobre de mi así que no tuve mas remedio que empujarla para que me dejara pasar, pero la tipeja… gomen pero no tengo otra forma para describirla aprovecho el contacto que le di y literalmente se aventó hacia un lado, yo pare mi carrera y la mire incrédula, de verdad esta chica estaba loca, su rodilla callo sobre el pavimento haciéndose una cortada no muy profunda ni grave, pero ella hizo circo maroma y teatro por aquel raspón. Todos se reunieron a su alrededor para socorrerla.

Mi corazón empezó a latir a mil por hora, esto no podía estar sucediendo ahora todos creería que yo la empuje.

- Mendiga Mónica ni siquiera te toco tan fuerte- dijo amis parada aun lado de ella.

- Eso no es verdad grillo ella, atzin me empujo adrede- y con su dedo me señalo.

- Deja de fingir – dijo estrella – todas vimos que no te empujo, deja de hacerte la victima.
Mi corazón se alegro al ver que las chicas me estaban defendiendo.

Takaki dijo algo ya que los demás chicos asintieron con la cabeza y me lanzaban miradas al igual que a Mónica.

Takushi se acerco y tradujo

- Dice takaki que no exageres que tu herida no es nada grave y que este es un juego un poco rudo, si prefieres no jugar es mejor que te sientes.

Mire a Takaki, le devolví una amplia sonrisa al igual que a todos menos a daiki que aun me miraba feo, pero a esas alturas ya me empezaba a valer si me aceptaba o no, mientras le callera bien a los demás era suficiente, no significa que no me doliera su indiferencia era mas bien que no me amargaría los días que faltaban por ellos dos.

Mónica se fue a sentar y en su lugar entro kamu.

Siguió el partido, pordia notar como los jump coqueteaban con las chicas y a cada oportunidad que tenían se tocaban o rozaban, ya sea las manos hombros, sonreí alegre mientras los veía hasta que un grito me saco de mis sueños.

- ¡Cuidado escuche!- pero era demasiado tarde el balón reboto en mi cabeza tan fuerte que me tiro al suelo. Todo me daba vueltas y sentía mi cabeza pesada, los chicos se arremolinaron junto a mi.

- ¿Estas bien? – pregunto vianet

- Anotaron la placa del camión que me atropello- dije aun recostada en el suelo y con la cara tapada. Las chicas empezaron a reír pero lo chicos aunque takushi les tradujo no entendieron el chiste.

Quite las manos de mi rostro y sentí una gota fría rozar mi mejilla , alcé la mirada y el cielo estaba completamente gris, varias gotas mas gruesas empezaron a caer.

- Lluvia- grite y todos levantaron la vista al cielo, las gotas empezaron a caer con mas frecuencia y empezamos a correr para cubrirnos, cuando llegamos a la puerta recordé que no llevaba el balón y regrese por el, cuando llegue a la puerta, estaba cerrada, intente por todos los medios abrirla, pero era eléctrica así que no se abriría, grite, toque, la patee, pero aun así nadie me escucho.la lluvia se hiso mas fuerte las gotas dolían al contacto con la ropa. No había donde ocultarse salvo debajo de un pequeño árbol corrí para cubrirme pero el espacio era insuficiente para cubrir todo mi cuerpo. Permanecí ahí por mas de quince minutos hasta que la voz de takushi me llamo, alce la mirada y me encontré con su rostro, llevaba un paraguas y muy gentilmente me guio hacia el interior, deje mi rastro de agua por todo el pasillo, exprimía mi cabello pues estaba totalmente empapado, cuando llegamos a la habitación donde estaban todos se quedaron mirándome extrañados.

- ¿Donde estabas?- pregunto solecito acercándoseme tocando mi ropa húmeda.

- ¿Porque te quedaste afuera?- ahora pregunto estrella

- No me quede afuera a propósito- dije en un tono exasperado – alguien pensó que era buena idea que tomara un baño de agua fría- y sin pensarlo voltee a mirar a Mónica.

- Yo no fui- se defendió la chica – no tengo ningún motivo para hacer eso-

- No tienes ningún motivo- vocifere dando un paso hacia ella – pero si desde que llegamos me has hecho la vida de cuadritos, te creo capas de so y mas-

Todos en la sala me miraban, hasta que amis por fin hablo.

- Lamento contradecirte atzin, pero Mónica no fue- sentí que me caía un balde de agua con hielitos.

- ¿Como lo sabes?- pregunte asustada de conocer la respuesta

- Porque ella entro delante de mi y permaneció sentada todo el tiempo conmigo.

- Así es- contestaron los demás- de verdad tenia ganas de llorar, había metido la pata de nuevo.

- Lo siento- le dije a Mónica haciendo una pequeña reverencia, hikaru se me acerco y me guio fuera del cuarto.

- Te va a llevar a que te cambies – dijo uno de los traductores, yo lo seguí sin reprochar.

Llegamos al área de camerinos y hikaru me dio un pants y una playera, pues era lo único que tenían a la mano. Después me pasó una toalla y comencé a secarme.

- ¿Tienes el cabello rizado?- me pregunto takushi, cuando Salí de los vestidores. señalando los mechones que sobresalían de la toalla en mi cabeza.

- Si- respondí un poco avergonzada, al ver que Hikaru no dejaba de mirarme.- creo que iré a… buscar algo para peinarme- y camine presurosa hacia el lugar donde habíamos guardado nuestras cosas.

- Atzin- dijo alguien a mis espaldas-

- ¿Qué? – respondí sin mucho afán al notar que era Mónica.

- Yo…- empezó retorciendo sus dedos- quería disculparme-

Me detuve en seco, al oir esas palabras.

- ¿Por que?- pregunte insegura-

- Porque yo no soy asi, disculpa me emocione al ver a daiki, él supuso cosas y yo solo deje que las cosas avanzaran. Después ya no pude controlarlo y, terminamos en esto.

No sabia que decir, como era posible que pensara que con una simple disculpa podría arreglar las cosas, que con una simple disculpa regresaría lo que pudo haber sido con daiki.

04 febrero, 2012

En la bodega deportiva


Para "esa niña sin verguenza llamada Viicko", aqui tu yamajima >_<



En la bodega deportiva
Autora: AmiS
Pareja: Yamajima
Género: Lemon
Extensión: Oneshot


-Es cierto lo que dicen-cuchicheo una chica que estaba cerca al chico alto.
-Si, esas dos chicas estuvieron a solas con él-dijo otra
-Pero con dos chicas es un pervertido-se queda una tercera.

Yuto estaba cerca de ese grupo de chicas, nunca le había importado los chismes de los demás, pero ese chisme en particular le llamaba la atención sin saber aun de quien se trataba.

-Esas son muy suertudas, yo quisiera haber estado en su lugar-siguió la primera suspirando.

-Si, mira que le toco a Yamada-kun como compañero de grupo y fueron a su casa, según dices paso de todo-comento la segunda chica.

Había escuchado bien, su Ryosuke con dos chicas en su casa, el día de ayer, de tan solo pensarlo su sangre comenzó a hervir de celos, sin esperar a escuchar la información completa salió disparado a buscar a su novio.

Varios chicos lo llamaban a medida que avanza en el pasillo pero no les hizo caso, tenía que aclarar ese rumor, chisme, lo que sea, no le agradaba escucharlo, peor que todo el instituto lo estuviera comentando.

Al fin había atravesado el edificio, llegando a las canchas, lo busco con la mirada, y cuando lo hallo se le acerco rápidamente, lo tomo del brazo y lo arrastro hacia otro lugar.

Ryosuke no salía de su asombro, Yuto nunca se portaba así, estaban caminando muy rápido, cuando estaban entrando al cuarto donde guardaban los implemento de deportes, el más bajito se percato que estaba en otro lugar.

-Se puede saber qué te pasa- le preguntó un poco irritado, estaba ganando ese partido.

-¿Tu dime qué pasa?-pregunto el alto alzando la voz.

-A mi nada- contesto sereno su novio.

-¿Cómo que nada? ¿Y ese chisme que dicen de ti?- seguía alterado no podía olvidar aquello que había escuchado.

-¿Ya lo escuchaste?- cuestiono divertido Yamada viendo pasearse a  un Nakajima histérico por todo el lugar.

-¡Claro!- respondió.

-¿Y qué te preocupa?- dijo, se estaba mareando, ahora Yuto estaba dando vueltas entre dos estantes de pelotas.

-¡Y claro! Tu estas inmerso en ese problema y NO ME GUSTA- exclamo acercándose al otro.

-Haber Yuto, somos novios ¿verdad?- pregunto el bajito mirándolo fijamente.

-Claro que si-respondió rápidamente el alto.

-¿Entonces porque te angustias? Son mentiras- completo Ryosuke alejándose para sentarse en una mesa que había cerca.

-¿Seguro?-musito Yuto, sabían que eran mentiras todo lo que decían, pero aun así le sacaba de sus casillas, era irritante para él escuchar todas esas cosas que involucren a su novio.

-Seguro- contesto sereno el otro chico.-Sabes tenemos una hora libre-comento desde su lugar.

-¿Y?-pregunto el alto mirándolo confundido.

-Pues podemos hacer algo útil-comento mirándolo lascivamente, paso su mano por su cuello y la fue bajando lentamente hasta llegar a su entrepierna.- ¿Me entiendes?-susurro.

Yuto vio bajar esa mano a esa zona tan exquisita, que se relamió los labios y lentamente se le acerco, Ryosuke abrió sus piernas para que se acerque más. El chico alto poso su mano encima aquella otra, empezando a rozar ese pedazo de carne por encima de la ropa.

Ryosuke pego su frente con la de su novio y jadeo, una, otra vez, aparto su mano y dejo que el joven Nakajima hiciera el trabajo, éste sintió como se iba despertando y lo beso salvajemente. Los roces aumentaron de velocidad cuando dejo su boca y bajo a ese cuello perlado, lamio toda la extensión y mordió la manzana de Adán de Yamada.

El bajito ahogo un sonoro gemido cuando Yuto apretó su miembro al mismo tiempo que mordía su manzana, eso le encantaba. Pero no se quedo, quieto sus brazos rodearon el cuello del otro para acercarlo a su cuerpo, sus manos bajaron por toda la espalda, acariciando, subieron por el abdomen, el pecho,  y volvieron a bajar mientras abrían botón por botón de la camisa.

Habiendo abierto esa molestosa camisa las manos de Ryosuke manosearon y acariciaron el abdomen de Yuto  por todo lugar, ahora se estaban besando y el alto estaba desabrochando el pantalón del otro. Metió su mano para sacar el miembro erguido de su novio masturbándolo inmediatamente. Yamada se separo para poder gemir y jadear a su antojo, a pesar de estar en ese depósito nadie pasaba por ahí.

Yuto bajo concentrándose en los pezones del otro, primero el derecho lo lamio, lo chupo y luego lo mordió por largo rato, la mano en el miembro de su novio se movía rápidamente, sacándole dulces sonidos, dejo ese pezón y fue a atacar el otro de la misma forma.

Yamada lo tenía fuertemente agarrado de la espalda, no quería que se separara por nada del mundo, de pronto el alto empujo poco a poco para recostarlo en la mesa y subirse a la misma, con eso Ryosuke pudo despojar por completo a su novio, boto muy lejos esa camisa de colegio junto con el chaqueta, el deseo por ser poseído por el otro se incrementaba a medida que Yuto bajaba con un camino de besos hasta su hombría. Cuando le dio el primer lengüetazo, Yamada dejo lo que estaba haciendo, dejo a medio abrir el cinturón, eso lo había cogido desprevenido, inmediatamente sintió como la boca de su novio rodeaba toda su extensión de un solo bocado comenzando con fuertes succiones.

La cabeza de Yuto subía y bajaba por ese pedazo de carne, que era su debilidad, Ryosuke entrelazo sus dedos con el cabello de su novio y marco el ritmo que más le complaciera, al poco tiempo, Nakajima sintió el liquido pre seminal en su boca y paro sus succiones.

-¿Por qué... pa-paras?-pregunto agitado su novio.

-No quiero que termines todavía-contesto el alto besándolo.- quiero que termines en mi- le susurro.

Yuto se bajo de la mesa y con mucha rapidez se quito el pantalón que tanto estorbaba, dejando salir esa hombría despierta y necesitada. Ryosuke se incorporo y se relamió los labios viéndolo, se bajo de la mesa y fue directamente a comer ese pedazo de carne.

-Ahh- gimió el alto al sentir la primera succión, era succiones rudas y eso le encantaba. Ryosuke era veloz, o eso pretendía hacer arrodillado en el piso.

Cuando noto que estaba por venirse, succiono más fuerte y mordió la punta haciendo que Yuto se corriera en su boca, sin haber tragado toda la escancia de su novio, lo volvió a besar, un beso lujurioso compartiendo esa escencia. A empujones acorralo a su novio entre la mesa y su cuerpo, se acomodo entre sus piernas y lo penetro de una estocada.

Yuto acallo su gemido de dolor mordiéndo el brazo al otro y éste  le mordió el hombro, le era exquisito irrumpir de esa manera ruda el cuerpo de su novio, espero unos minutos y empezó a embestirlo lento, con cariño, de a poco fue incrementando las embestidas al igual que sus gemidos.

Cuando el vaivén de sus caderas de su novio  era irregular, Yuto tuvo que agarrarse fuertemente de la mesa para no caer, moría de placer, Ryosuke sabia como penetrarlo para poder tocar ese punto sensible dentro de su cuerpo.

Los gemidos cada vez eran más bulliciosos, el alto trataba pero Yamada no lo dejaba lo besaba a medias para escucharlo, el más bajito cada vez que embestía le gemía en el oído, eso volvía loco al alto. Tomo ese miembro desentendido y lo comenzó a masturbar al mismo ritmo de las estocadas.
Luego de unas embestidas más, Ryosuke fue el primero en terminar en su Yuto, mientras que éste terminaba entre sus cuerpos, no salió al terminar tan solo se quedaron abrazados esperando calmar sus cuerpos.

Ya más calmados, Yamada salió del cuerpo de su novio y comenzó a vestirse, Yuto imito su acción vistiéndose también, cuando terminaron arreglaron el lugar como antes estaba.
-¿Te sientes mejor?-pregunto el bajito saliendo del lugar.

-Si- contesto el otro embolsando una sonrisa. Y como no sentirse mejor si lo acababan de hacer.

-¿Me refiero al chisme?-acoto su novio tranquilamente.

-Ah...eso-dijo con desgano.-Ya lo olvide-

-Me parece bien-afirmo dándole una nalgada mientras cambiaba de rumbo hacia las canchas.