19 mayo, 2012

Fever


Exclusivamente para todas(todos, si es que hay) las personas que leen este blog, ¡espero les guste!


Fever
Autora: AmiS
Pareja: YabuTaro
Genero: Lemon
Extension: Drabble


De un empujón lo tiro a su cama, posicionándose encima del menor bajo a besar su pecho, arrancando gemidos tímidos del otro. Se escucho un gran grito cuando el mayor mordió uno de los pezones de aquel cuerpo que estaba por profanar una vez más, dejo el rojizo botón para jugar con el otro de la misma forma, otro gemido fuerte.


Siguió bajando y despojando al menor de su ropa, de un solo tirón le saco los pantalones y el bóxers mostrando su miembro erguido, se acerco lentamente y lo lamio desde la base hasta la punta.
El menor ahogo un gemido ante ese acto y se mordió la lengua al sentir un mordisco en la punta, era media noche y su novio había tenido la gran idea se visitarlo semidesnudo. Sus padre dormían en la habitación diagonal a la escalera y la de Shintaro estaba a un lado. Si volvía hacer ruido los despertaría y eso no era conveniente.

Estaba caliente, muy caliente y no era solamente por el deseo y lujuria que el mayor ejercía en su cuerpo, en cada una de sus caricias, no estaba enfermo y de eso  se estaba aprovechando Kota.

FLASH BACK

-Estoy enfermo-  dijo el menor con voz acongojada en el teléfono.

-¿Es grave? – pregunto su novio

-No, es solo gripe pero estoy débil, salgamos otro día- respondió

-Está bien, yo cuidare de ti esta noche- fue lo último que le dijo porque colgó.

FIN FLASH BACK
Su relación siempre fue tranquila, el mayor pensaba mucho antes de actuar.

Coloco su almohada en su boca para acallar los gemidos y gritos que querían salir cuando Kota succionaba mas su hombría, subía y bajaba por toda la extensión, mordiendo de vez en cuando, esperando escucharlo, alzo la su mirada y vio su cara tapada, su boca dejo de succionar el miembro  y se dirigió a la boca del menor lo beso con lujuria, quería escuchar sus gemidos, le encantaba.

Ryutaro estaba rojo, de su cuerpo encamaba calor, sudaba demasiado, se sentía mareado, la fiebre le estaba jugando una mala pasada, estaba aumentando pero eso no detendría a su hambriento novio. No se dio cuenta cuando Yabu comenzó a lamer todo su cuerpo, volviendo a bajar para succionar su miembro, saliendo esos gemidos descontrolados nuevamente.

No espero mucho para sentir dos de los largos dedos en su entrada, dilatándolo, jugando a ser tijeras para poder recibir la gruesa virilidad de su amante.

Sintió la punta cerca de su orificio, el calor aumentaba, su sudor aumentaba, el mareo que sentía aumentaba, sintió como de a poco Yabu fue entrando, abriéndose paso en su cavidad, era grande, muy grande y el encantaba.

De pronto sintió los labios del mayor mordiendo los suyos apenas comenzó a moverse, las estocadas eran lentas, Kota había recostado todo su cuerpo en el otro, sus pieles hacían ruido de sexo cada vez que chocaban en una embestida más fuerte.

-M-más…-se escucho en un gemido, cuando toco su punto especial.

Y más veloces se volvieron, en cada estocada llegaba tan profundo que le parecía estar en el paraíso, con Yabu todo era paraíso, esa era la apreciación que Ryutaro tenía por su relación.

Alguna vez tuvo miedo que por la suspensión ese paraíso se viera truncado pero no paso, Kota siempre estaba para cuidarlo, como ahora que lo embestía con furia y le susurraba en su oído: 
Te estoy cuidando, Ryu.

Sentía recorrer en su cuerpo esa corriente que avecinaba el clímax de todo, estaba por llegar al orgasmo junto con su novio, solo faltaban unas embestidas mas y todo terminaría. El mayor se dio cuenta y tomo una vez más el miembro de su pequeño novio y lo masturbo al a misma velocidad de sus penetraciones.
Bastaron con unos minutos más para que el menor explotara entre sus cuerpos y el mayor dentro del otro, se quedaron en esa misma posición unos minutos más para calmarse.

-La próxima vez avísame a la hora que vienes, no me tomes de sorpresa- reprocho su pequeño y maduro novio, se deshizo de la posición en la que estaban parándose para coger la sabana votada en el piso y se volvió a recostar a su lado dándole la espalda.

-¿Cada vez que quiera cuidarte, debo avisarte?- pregunto Kota acomodándose más cerca de ese cuerpo, abrazándolo.

-Si- es lo único que dijo el menor antes de dormirse.

-Esta bien- dicho esto beso su cabeza y cerró sus ojos para dormir junto a su novio.